Un DNI para Joselito: el hombre que no existía oficialmente para nadie ya tiene identidad

Joselito posa con su DNI recién obtenido | ÁLEX GALLEGOS

Hasta hace pocas fechas, Joselito no tenía DNI ni constaba en el Registro Civil, en ninguna parroquia existía partida de su nacimiento ni estaba inscrito en ningún otro registro oficial. Sin identificación, estaba fuera del sistema, no se podía empadronar ni se le podía tramitar ninguna ayuda, no podía acceder a ninguna gestión oficial porque no existía oficialmente para nadie, como contó este periódico en un reportaje el año pasado. Pero esa situación ha cambiado ahora. Luis -que es su nombre verdadero aunque todo el mundo lo conoce como Joselito por su aspecto aniñado y parecido físico con el niño cantor de El pequeño ruiseñor-, ya tiene DNI.

La semana pasada, Joselito fue a recoger su Documento Nacional de Identidad. Hasta llegar a este objetivo han pasado meses de un proceso en el que ha recibido la ayuda de Cruz Roja, de la Red CoHabita y de la Fundación RAIS, además de los Servicios Sociales del Ayuntamiento. Todas estas entidades se habían encontrado con el problema de su falta de identidad oficial. Cruz Roja le había atendido hace tiempo con su equipo de calle y la única ayuda que podían prestarle era la de urgencia: comida, abrigo y poco más. El Consistorio no podía tramitar ninguna ayuda sin constar su identidad:"Oigan, hay un ser humano al que no se puede identificar. Está aquí, existe. Y no se le puede ayudar", explicaba entonces uno de los técnicos que trataron su caso. Y la Fundación RAIS -que trabaja con personas sin hogar- consiguió abrir sus puertas para que, a partir de ahí, se haya podido resolver este caso.

El caso de Joselito se llevó en su día a la comisión provincial que trata situaciones sociales especiales y se vio que la única forma de poder dar una identidad oficial a este hombre sería lo que se denomina una inscripción tardía en el Registro Civil. Y esa ha sido la vía que se ha tomado. Acudieron entonces con la idea a Fiscalía, para ver las posibilidades de realizar a su edad esa inscripción que habitualmente se realiza cuando una persona nace. Por fin, a finales del año pasado, Joselito quedó inscrito en el Registro Civil, después de la toma de huellas de la Policía científica y otras pruebas forenses, además de un completo informe de las entidades sociales que estaban trabajando con él.

Registro Civil, partida de nacimiento y DNI

Con ese trámite, Joselito tuvo ya en sus manos una partida de nacimiento, donde pone su nombre y su edad -nació en 1976-. Después de eso, obtener el DNI ha sido el último eslabón de la cadena de registros oficiales, donde ha jugado un papel fundamental la posibilidad que la Fundación RAIS dio a Joselito de poder contar con un domicilio. Hace un par de años, le proporcionaron un piso, porque para ellos no es un requisito indispensable la identificación de una persona, sino su situación social. Y ahora, ellos han certificado que efectivamente Joselito vive allí, que es su domicilio, para hacer constar su dirección en el DNI y para poder empadronarse también en el Ayuntamiento.

"Han sido meses de mucha incertidumbre. Muy duros para él", cuenta a CORDÓPOLIS una de las asistentes sociales de la Fundación RAIS que cada semana hace un seguimiento de la situación de Joselito y que ha seguido todo el proceso de su identificación oficial. "Antes era una persona sin derechos". Otra compañera denunciaba entonces cómo "era una persona en situación extrema de vulneración. Si no se le prestaba ayuda porque no tenía un DNI, lo estábamos invisibilizando aún más".

Y eso, precisamente, es lo que destaca el propio Joselito cuando habla con este periódico, con su DNI ya en el bolsillo, hace unos días. "Estoy muy contento. Antes sin el DNI no tenía derecho a nada. Todo era muy difícil sin papeles", explica.

Vive como un auténtico respiro tener su documentación encima "porque si te para la Policía y te pide el DNI, antes yo decía que no tenía, no saben quién eres, había que dar muchas explicaciones...". Toda clase de explicaciones para algo que era inexplicable: que una persona que tenían delante, no existía para nadie.

Etiquetas
stats