Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Lee ya las noticias de mañana

Una decena de denuncias desde el verano por no entregar a los niños a su madre

Imag

Carmen Reina

0

En agosto, Sara, una joven de Posadas, denunció a su aún marido por no dejarle ver a sus tres hijos. Previamente, había interpuesto otra denuncia por violencia psicológica, razón que motivó el fin de la relación entre ambos que hasta entonces vivían en Montilla. Recién separados pero sin un régimen de visitas establecido por acuerdo, el padre de los niños se los había llevado para pasar un día con ellos y estuvo 15 días sin dejar que la madre los viera. Tras denunciarlo, una juez dio la custodia provisional de los niños a la madre y estableció un acuerdo cautelar de visitas del padre a sus hijos, acuerdo que viene incumpliendo sistemáticamente desde entonces y por el que ha sido denunciado en una decena de ocasiones más.

Las denuncias, a las que ha tenido acceso este medio, se han interpuesto cada vez que el hombre se ha quedado con los niños cuando los martes, jueves y fines de semana alternos no los ha devuelto con su madre como establecía el acuerdo dictado por la juez. Denunciar, es el arma que le queda a Sara mientras se resuelve, por un lado, el juicio que establezca la custodia y el régimen de visitas definitivos, y por otro lado, el juicio por su denuncia de violencia psicológica.

Además de saltarse continuamente las visitas y horarios establecidos por la juez, según confirman fuentes cercanas a la familia, el padre ha matriculado a las dos hijas mayores en centros educativos distintos a los que tenían su plaza junto al domicilio de la madre.

La última vez que el hombre se saltó el régimen de visitas fue este mismo domingo. Después de pasar el fin de semana con los niños, debía haberlos devuelto a las 20:00 horas pero volvió a quedárselos. Y la madre requirió la presencia de la Guardia Civil para volver a denunciar los hechos. “Desesperación” e “impotencia” es lo que dice vivir la mujer y su familia al ver cómo a quien denunció por maltrato psicológico, se salta continuamente el acuerdo sobre sus hijos que firmó en un juzgado.

Hasta hacer pública su situación en agosto pasado, Sara ya había interpuesto seis denuncias en Montilla, Posadas y Palma del Río, además de la denuncia a su entonces marido por violencia psicológica. En una de esas denuncias, la joven fue interrogada y mostró a la Guardia Civil un documento que encontró en su casa: un manuscrito de su marido en el que enumera las condiciones impuestas por él mismo y donde aparecen frases como: “No abandonará el hogar por un plazo de 24 horas; en caso contrario, pa Posadas con lo puesto” o que Sara acatará “las órdenes del macho alfa”, en referencia a él mismo.

Etiquetas
stats