Los cordobeses de Pedro Sánchez: Carmen Calvo, posible ministra o hasta vicepresidenta

La exministra socialista Carmen Calvo | TONI BLANCO

Carmen Calvo es, sin dudas, la cordobesa más cercana a Pedro Sánchez. Su apoyo en las primarias que el nuevo presidente del Gobierno ganó a Susana Díaz fue fundamental. Y ha sido, además, la persona encargada por el PSOE para negociar con el ya extinto Gobierno de Mariano Rajoy para negociar la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña. Por eso, su nombre está en todas las quinielas no solo para ocupar una cartera ministerial. Incluso para convertirse en vicepresidenta del Gobierno.

En la tarde del viernes, las quinielas sobre el futuro equipo de Pedro Sánchez iban coincidiendo en una cosa: el nuevo presidente del Gobierno quiere un Ejecutivo paritario y muy parecido al de José Luis Rodríguez Zapatero. Y además, quería que la vicepresidenta fuese una mujer, como hizo Zapatero con María Teresa Fernández de la Vega. En principio, muchos analistas políticos coinciden en que en la cabeza de Pedro Sánchez está el nombre de Carmen Calvo.

Carmen Calvo fue ministra de Cultura con Zapatero. También consejera en la época de gobierno de Manuel Chaves en la Junta. Dentro del PSOE, casi siempre fue un verso libre. En su día, apostó por Carmen Chacón (junto a Susana Díaz, por cierto), trabajó como notable del PSOE en su famoso documento sobre la España federal y se incorporó al equipo de Pedro Sánchez en unas primarias que ganó contra todo pronóstico.

Actualmente, Carmen Calvo está en la Ejecutiva del PSOE pero no tiene un cargo público desde que fue cesada por Zapatero como ministra de Cultura. Entonces, regresó a la Universidad de Córdoba, donde es profesora en la Facultad de Derecho. Ahora, puede regresar a la primera línea de la política nacional, nada menos que como mano derecha de Pedro Sánchez.

En Córdoba, el sanchismo no es numeroso. Al contrario. En las primarias, solo en Sevilla Susana Díaz tuvo un respaldo en números relativos más alto que en la provincia de Córdoba. Los sanchistas cordobeses son pocos. Y salvo Carmen Calvo, poco conocidos. Entre ellos está el alcalde de Hinojosa del Duque y expresidente de la Diputación, Matías González, el expresidente de la Gerencia de Urbanismo en Córdoba, José Mellado, o el exprimer teniente de alcalde y hoy presidente de Córdoba Ecuestre Rafael Blanco.

Orgánicamente, en Córdoba el sanchismo pesa poco. Antonio Ruiz es secretario provincial del PSOE, en una Ejecutiva donde sanchistas como Teba Roldán, que intentó disputar las primarias locales, no tiene espacio.

El cambio de Gobierno supone un relevo importante también en una administración cordobesa: la Subdelegación del Gobierno. Para el cargo, y entre la militancia socialista cordobesa, Pedro Sánchez tiene poco donde elegir. Para ser subdelegado del Gobierno en una provincia es requisito indispensable ser funcionario del grupo A. Pocos socialistas con experiencia política y de gestión tienen ese perfil: Antonio Hurtado, Jesús María Ruiz (que ya ocupó el cargo) y Soledad Pérez son los principales.

Hurtado no apoyó a Sánchez en las primarias, pero es diputado en el Congreso y ha sido uno de los 84 que le han votado en la moción de censura. Si Hurtado se convirtiese en subdelegado, en el Congreso se produciría un movimiento interesante: Inmaculada Durán ocuparía su lugar como diputada.

Apenas han pasado 24 horas desde que Pedro Sánchez es presidente del Gobierno tras censurar a Mariano Rajoy. De momento, poco se sabe de su futuro Ejecutivo. Menos aún de los cambios orgánicos en las provincias, según sostienen acreditadas fuentes socialistas, que reclaman paciencia ante los futuros acontecimientos por venir.

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