La cooperativa de Encinas Reales demandará al Santander por la pérdida de 2,4 millones

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La Cooperativa Olivarera y Caja Rural Nuestro Padre Jesús de las Penas, de Encinas Reales, interpondrá una demanda en los tribunales contra el Banco Santander por la pérdida de 2,4 millones de euros de sus ahorros. Los 1.500 cooperativistas denuncian que se quedaron sin su dinero por la quiebra del Banco Popular, entidad en la que había invertido en bonos a través del Banco Santander. Una vez que el Popular quebró y el Santander se hizo con este banco por un solo euro, los bonos de los cooperativistas pasaron a no valer nada.

Hasta ahora, los intentos de negociación con el Santander no han dado resultado. De hecho, a finales del pasado mes de noviembre, los cooperativistas presentaron una reclamación previa ante la entidad financiera pero, el plazo de dos meses que tenía el banco para responder ha finalizado sin que la cooperativa hayan obtenido ningún tipo de respuesta, según confirman a este medio.

Por eso, ahora se encuentran ultimando la elaboración de la demanda que llevará hasta los tribunales este caso. Incluirán una pericial con los hechos tal y como se han sucedido, un trabajo que los peritos están aún concluyendo para certificar todo lo ocurrido y que su informe acompañe a la demanda. Y, como ya anunciaron, llegarán a los tribunales “de España y Europa” si es necesario.

Este es el último paso que va a dar en su demanda de una solución la Cooperativa Olivarera y Caja Rural Nuestro Padre Jesús de las Penas. Sus 1.500 socios suponen el 65% de la población de Encinas Reales -de 2.300 habitantes- y lo sucedido ha hecho que todos ellos se encuentren, ahora, sin sus ahorros.

Invirtieron asesorados por el banco

Los hechos se remontan a 2015, cuando los socios de esta cooperativa agrícola acordaron contratar con el Banco Santander para gestionar unos ahorros de 2,4 millones de euros. Entonces, según señalan, el Santander decidió que invirtieran ese dinero en bonos y obligaciones subordinadas del Banco Popular garantizados a su vencimiento. Pero dos años después, sus ahorros se esfumaron. Tras la quiebra del Popular, el Banco Santander “se ha desentendido de la situación de los 1.500 afectados y, de momento, no se han atendido las peticiones de la cooperativa” para buscar una solución.

Apuntan que la cooperativa contrató con el Santander para que “administrara, asesorara y custodiara los excesos de tesorería de la sección de crédito”. A través de esta intermediación, contrataron 42 bonos garantizados del Banco Popular por valor de 2,4 millones de euros. Pero tras la venta de la entidad al Santander, ese montante “ha quedado reducido a cero, no es recuperable tras la amortización y conversión de los valores y adquisición” por el banco.

Con esta situación, los responsables de la cooperativa iniciaron gestiones con el Santander para recuperar su inversión, esperando que la entidad les ofreciera salidas para sufragar las pérdidas de esta inversión, “teniendo en cuenta el perfil de la cooperativa, el fallo en el asesoramiento y en la elección del producto de inversión”, aducen.

Apuntan, además, que “la documentación que les presentó el Banco Santander para contratar los bonos no respondía a la realidad de su perfil inversor”. Y recuerdan que los miembros de esta cooperativa “son agricultores sin formación ni conocimiento en mercados de valores. Firmamos asesorados por el Banco Santander”, dicen. “Los ahorradores soportamos injustamente las pérdidas de una operación en la que interviene el administrador de su cartera, el Banco Santander”.

Argumentos del Banco Santander

Por su parte, el Banco Santander señaló en su momento que, para dar una salida a quienes se vieron en una situación como la de esta cooperativa, ponía en marcha una acción para quienes “se han visto afectados por la resolución de Banco Popular, decidida por las autoridades europeas el pasado 6 de junio y han perdido el valor de la inversión”.

Se trataba de la emisión de uno bonos de fidelización a clientes minoristas que hubieran adquirido acciones de Banco Popular -obligaciones perpetuas emitidas por Banco Santander que se podrán amortizar a partir de los siete años a voluntad del banco- no han convencido a los cooperativistas de Encinas Reales. La solución del Santander pasaría por que, con esa amortización, el cliente recibiera “el ciento por ciento del valor nominal del bono de fidelización, el equivalente a la inversión realizada por cada cliente”. Pero, todo eso, al menos después de siete años más.

Sin embargo, las inversiones de la cooperativa cordobesa no se podían incluir en esos supuestos. De ahí que los cooperativistas afectados denuncien que, en realidad, “el Banco Santander no nos ha ofrecido nada, ninguna solución”.

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