El cauce del Guadalquivir baja medio metro y desactiva la alarma

FOTO: MADERO CUBERO
La Policía Local ha cortado el acceso al entorno de la Calahorra por la crecida, que ha anegado la zona

El cauce del río Guadalquivir ha descendido esta mañana en medio metro y ha desactivado las alarmas sobre su posible desbordamiento en zonas de Alcolea y el entorno del aeropuerto. A las 13.24, el azud de Alcolea marcaba un altura de 4,22 metros. Esta mañana, el cauce alcanzaba una altura de 4,70 metros y ayer por la tarde se llegó a aproximar a los cinco metros. Si se hubiera superado esta cifra, se habrían registrado inundaciones.

Pese a todo, el río ha provocado incidencias. En la capital, la Policía Local ha cortado el acceso peatonal al entorno de la Torre de la Calahorra por el Puente Romano. El caudal ha superado el paseo hacia el Molino de San Antonio y ha anegado de lodo y barro toda la zona. Además, el río ha llegado a desbordarse en pagos de huertas de la zona de Almodóvar y Fuente Palmera, pero sin provocar daños materiales. Al mediodía, su cauce había descendido a 732 metros cúbicos por segundo en la presa de derivación de El Carpio.

Esta noche ha sido larga para los vecinos de Alcolea y el entorno del aeropuerto. En Alcolea, la crecida del río Guadalbarbo que desemboca en el Guadalquivir llegó a hacer pensar en lo peor. Sin embargo, su crecida no coincidió con la del Guadalquivir, por lo que pudo desaguar y no regresar como en 2010 a inundar parte del casco urbano de Alcolea. En el aeropuerto, la crecida del Guadajoz también hizo pensar en lo peor, pero por centímetros el Guadalquivir no volvió a desbordarse en esta zona.

En esta ocasión, la situación ha podido controlarse porque los pantanos aún no están al máximo de su capacidad de retención. Al contrario, al mediodía los embalses cordobeses estaban al 60,08% de su capacidad. Los protocolos de desembalses no se activan hasta que no alcanzan el 75%. Todo dependerá de si vuelven las precipitaciones en los próximos días. De momento, la provincia está fuera de peligro.

CARRETERAS CORTADAS

Por otra parte, la Consejería de Fomento ha hecho esta mañana balance de las carreteras afectadas por el temporal en la provincia de Córdoba. En total, ha contabilizado 11 vías, que poco a poco están regresando a la normalidad.

La carretera A-3125 de Cañete de las Torres a Baena permanece cortada desde las 23.00 horas de ayer desde el punto kilométrico 8,500 al 26,400 como consecuencia de la invasión de barro en la calzada provocada por las persistentes lluvias registradas durante los días 3 y 4 de noviembre. Actualmente el personal de los centros de conservación trabaja en las labores de limpieza de la calzada para devolver la normalidad y abrir el paso a los vehículos en breve.

Además de esta vía se han registrado incidencias provocadas por la invasión de barros en la calzada, arrastres de piedras, corrientes de agua, entre otras causas, urgencias que el personal de conservación fue resolviendo conforme dejaba de llover.

Las carreteras más afectadas han sido la A-306, del Carpio a Torredonjimeno, A-305 de Andujar a Baena, la A-3129 de Cabra a Castro del Río, la A-3127 de Castro del Río a Cañete y la A-3051 de Córdoba a Fuencubierta. En el norte de la provincia tan sólo hubo una incidencia en la A-422, con motivo de salto de agua localizado en Hinojosa. En el sureste de Córdoba las lluvias provocaron daños en la A-333 de de Alcaudete a Archidona, en su tramo de Priego a Iznájar, en la A-3226 de Rute a Carcabuey y, por último, en la A-7376, de la A-344 a Cuevas de San Marco, concretamente en el tramo de Rute a Cuevas de San Marcos.

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