Callejeando, que es gerundio

Festival de las Callejas 2018 | TONI BLANCO

Cerca de nueve kilómetros de callejas de toda la ciudad se han abierto a visitantes y a los vecinos que las recorren cada día para mostrar retazos de su historia, de su gastronomía y de los trabajos que durante décadas les han dado vida. Una muestra del éxito de la pasada edición del Festival de las Callejas es que, desde el pasado jueves, son 52 callejones -en lugar de 36- los que permiten leer a su comienzo una explicación de su historia y su idiosincrasia.

Este medio centenar de callejas dan vida a un total de cinco rutas: una ubicada en el Suroeste de la Mezquita-Catedral y cuatro de ellas en las zonas de La Axerquía y Santiago; San Pedro; San Andrés y Santa Marina; y San Lorenzo. Dado que las rutas no son guiadas, desde el Ayuntamiento recomiendan seguir los caminos indicados en el plano, disponible en la página web del festival.

Pero ésta no es la única opción lúdica que ofrece el festival durante sábado y domingo, los últimos días para disfrutar de esta cita. Así, más de una veintena de actividades se desarrollarán en algunas de las callejas participantes, como son los talleres de cuero y esparto tradicional o los dirigidos a elaborar abanicos pintados a mano.

Las artes dramáticas son otro fuerte del festival que, como en la anterior edición, ha vuelto a apostar por representaciones teatrales para todos los públicos gracias a la Escuela de Joyería de Córdoba y a la participación del Aula de Teatro de la Universidad de Loyola. Las obras a las que darán vida serán Leyenda de Medina Azahara y Los Siete Infantes de Lara. Las actividades teatrales también estarán acompañadas de recreaciones históricas que narrarán cómo afectó la peste negra a Córdoba.

Por otra parte, el festival da su espacio al producto gastronómico por excelencia de Córdoba: el aceite, que se puede degustar en la calle Góngora -más concretamente, en la Calleja del Aceite- gracias a la colaboración de la empresa montoreña Aceite Pago Las Monjas. El vino de Montilla Moriles también se puede degustar en la calleja Los Buenos Vinos, ubicada en la ruta de San Lorenzo.

Si aún quieres más, durante los próximos días también te esperan una especial iluminación con velas a lo largo de la ruta de las callejas de San Andrés, talleres, ambientaciones militares, exposiciones y exhibiciones.

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