Una cadena humana exige medicinas para la hepatitis C

Cadena humana en exigencia de tratamientos para la hepatitis C | ÁLVARO CARMONA
Cientos de personas unen simbólicamente la Subdelegación del Gobierno y la Delegación de Salud para revindicar los tratamientos

Cientos de personas han unido esta mañana la Delegación de la Junta y la Subdelegación del Gobierno a través de una cadena humana. Con este acto querían visibilizar su exigencia a ambas administraciones de los tratamientos para los enfermos de hepatitis C. La plataforma de afectados por la hepatitis sigue sin confiar en la presidenta de la Junta, Susana Díaz quien esta semana prometió que ningún enfermo que lo necesite se quedará sin medicación “por causas económicas”.

Antonio Luna, portavoz de la asociación en Córdoba ha afirmado esta mañana que la cadena humana persigue proseguir con la campaña de reivindicación. Y de nuevo ha insistido, en referencia a las promesas de la Junta que “este tipo de mensajes nos son nuevos y se han venido repitiendo desde las distintas administraciones sin que nunca se hayan cumplido”.

Como ejemplo, Luna ha puesto a un miembro de la plataforma, Enrique Soria, de 52 años y quien, desde hace cinco años se encuentra en el estadio cuarto de la evolución de la enfermedad. “Entro en los supuestos indicados en el protocolo para que se me administre la medicación, pero no estoy recibiendo nada”, se queja.

La asociación de afectados por la Hepatitis C en Córdoba mantuvo entre el 29 de diciembre y el sábado de la semana pasada, un encierro en las dependencias del Hospital Provincial de la capital cordobesa, como medida de protesta por la falta de dispensación del medicamento Sovaldi por parte de la Junta de Andalucía y del Ministerio de Sanidad.

Antonio Luna sostiene que “de los polvos de los recortes y las privatizaciones vienen estos lodos”. En su opinión, si “el estado no hubiese hecho estos salvajes recortes en investigación no estaríamos pendientes de unas patentes que ahora son tan caras. Y la Junta es cómplice de esta situación”.

La plataforma considera que la presión de las grandes farmacéuticas y “la connivencia que con ellas tienen los responsables públicos” son el verdadero problema. Y defienden que, en otros países, se han desarrollado medidas de presión para bajar los precios y se ha logrado, “a diferencia de España, pero eso se debe al fenómeno famoso de las puertas giratorias: quienes hoy nos mandan tendrán sus puestos en las farmacéuticas cuando dejen el poder”, termina Luna.

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