Un año del Cercanías sin que la periferia esté más cerca de la capital

Tren de Renfe en la Estación de Alcolea | MADERO CUBERO

Sin números de viajeros oficiales sobre la mesa -Renfe no los dará hasta la semana que viene-, el mal llamado Cercanías de Córdoba ha cumplido un año desde su puesta en funcionamiento. Lo hace justo este martes, en el que Media Distancia que nació para acercar a la capital a los vecinos de Villarrubia, El Higuerón y Alcolea seguirá funcionando aunque con bastantes menos periodistas montados en sus trenes.

En términos periodísticos, el Cercanías ha dado para bastantes titulares, aunque todos ellos bajo el oscurantismo de las cifras reales. Renfe ofreció a las dos semanas de la puesta en marcha del servicio los únicos datos que ha facilitado sobre el número de usuarios, que en aquellos días ascendió a más de 42.000-. Desde entonces, el silencio, solamente roto en una visita en febrero del ministro de Fomento, José Luis Ábalos, que, a groso modo, cifró el aumento del uso de este servicio en más de 10.000 viajeros hasta alcanzar los 221.000.

El problema, hasta ahora, es que ni el ministro ni Renfe aportan cifras concretas de los pasajeros que directamente se montaron o bajaron del tren en una de las nuevas paradas del recorrido entre las barriadas periféricas de la capital y tampoco se puede dar por hecho que todo el incremento que ha tenido este corredor sea consecuencia de la puesta en marcha del conocido como Cercanías. Esto lo prueba el hecho de que, según pudo saber este periódico en mayo, la llegada de tren a la periferia no supuso una reducción de usuarios de las líneas de autobús urbano que cubren las mismas zonas. Al revés, en el cómputo general, el número de viajeros de Aucorsa en las líneas de la periferia afectadas por el Cercanías aumentaron desde la entrada en funcionamiento de este.

https://cordopolis.es/2019/05/04/el-cercanias-no-se-nota-en-la-periferia-aucorsa-tiene-mas-viajeros-alli/

En cualquier caso, dado que el Gobierno declaró Servicio Público a este trayecto, los trenes no han dejado de funcionar. Lo han hecho con normalidad, protagonizando sus primeras averías, y también sus primeros reajustes horarios, fruto de una planificación quizá un tanto precipitada, que desde el principio mosqueó un poco a los principales usuarios del tren: los estudiantes del Campus de Rabanales.

Ellos son los pasajeros más numerosos y para los que las nuevas líneas supusieron, al principio, algún que otro retraso o descoloque horario. Y es que el Campus Universitario de Rabanales y su apeadero, inaugurado en 1992, presta servicio a más de 1,5 millones de pasajeros anuales. Hablamos de un servicio que, por volumen de pasaje, es uno de los trenes más rentables de Andalucía, al igual que la línea de Media Distancia más corta de España, pues solo necesita 6 minutos para completar el trayecto.

Menos tiempo necesitará para llegar a la nueva parada que Adif tiene previsto instalar en la Avenida de la Igualdad, y cuya construcción ya ha comenzado a tramitarse administrativamente con la redacción del proyecto. Esta buena noticia no ha tenido suerte al otro lado, puesto que, en lo que respecta a la parada prevista en el Parque Joyero, no ha habido novedades. Mientras éstas llegan, la pelea de la nueva corporación está en conseguir la rebaja del precio del billete, que en la actualidad ni siquiera es unitario -que es lo que busca el Ayuntamiento- y oscila entre 1,95 euros para un viaje entre dos estaciones a 2,9 euros si se hace todo el trayecto entre Villarrubia y Alcolea.

En este ámbito, todos los grupos del Ayuntamiento de Córdoba -PP, Cs, PSOE, IU, Vox y Podemos- han aprobado por unanimidad en el Pleno Ordinario de octubre que se destinen unos 7.000 euros para la rebaja del precio del Cercanías y que repercuta en los usuarios desde este mismo año, con independencia de la firma definitiva del convenio con Renfe que disminuya el precio de manera oficial.

Hasta que se produzca la firma, el coste se mantiene a precios de media distancia y los doce trenes diarios -la mitad en fin de semana- que conectan la periferia con la capital y viceversa seguirán costando más que un billete de autobús para un trayecto que, aunque sea mucho más corto, no ha terminado de seducir a los vecinos de Villarrubia y Alcolea.

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