Amigos de Medina Azahara estudia recurrir la licencia de la puerta de la Mezquita

Cola de turistas junto a las celosías de la Mezquita | MADERO CUBERO

La Asociación de Amigos de Medina Azahara, a través de una nota de prensa, ha asegurado que está estudiando presentar un recurso contra la decisión de otorgar licencia de obras para la retirada de una de las cuatro celosías construidas por el arquitecto Rafael de la Hoz que permitirá la apertura de una nueva puerta en la fachada Norte de la Mezquita Catedral.

“Ante la posibilidad de causar posibles daños irreversibles a un monumento universal como es la Mezquita Catedral, la Asociación de Amigos de Medina Azahara valorará la presentación de un recurso de reposición a la licencia en caso de que esta sea concedida y una vez analizado”, concluyen en un extenso comunicado enviado en la noche de este lunes.

Así, el colectivo sostiene que “las celosías son un aporte realizado en los años setenta con diseño del arquitecto Rafael de la Hoz Arderius, uno de los arquitectos españoles más importantes y reconocidos de la segunda mitad del siglo XX, para cerrar los vanos 15 a 18 de la fachada de Abd al-Rahman I al patio de los naranjos, evitando que fuesen cegados completamente. Estas celosías enriquecieron el monumento favoreciendo la comprensión del conjunto edilicio”.

Además, argumentan, según el primer artículo de la Ley de Patrimonio de Andalucía, que “la realización de intervenciones sobre los bienes inscritos en el Catálogo General del Patrimonio Andaluz procurará por todos los medios de la ciencia y de la técnica su conservación, restauración y rehabilitación”, y que por tanto“la actuación propuesta no se justifica en base a la conservación, restauración o rehabilitación del bien, sino a un cambio de función propuesto para el arco en el que se pretende sustituir la celosía -que es un elemento separador que permite la entrada de luz tamizada- por una puerta -que permite el flujo de personas a través de ella-, alterando la funcionalidad en ambos lados del arco”, explican.

En este sentido, la Asociación de Amigos de Medina Azahara tira de legislación para afirmar que “las restauraciones respetarán las aportaciones de todas las épocas existentes, así como las pátinas, que constituyan un valor propio del bien. La eliminación de alguna de ellas sólo se autorizará, en su caso, y siempre que quede fundamentado que los elementos que traten de suprimirse supongan una degradación del bien y su eliminación fuere necesaria para permitir la adecuada conservación del bien y una mejor interpretación histórica y cultural del mismo. Las partes suprimidas quedarán debidamente documentadas”.

“De la lectura del artículo citado se deduce que, para el desmontaje de la celosía y sustitución por una puerta, habría de ser justificada la degradación del bien que supone su presencia en el mismo y la necesariedad de su eliminación para la adecuada conservación y comprensión de la Mezquita Catedral”, agregan.

Por tanto, afirman que “esta intervención transforma considerablemente no sólo un elemento construido de indudable calidad, sino también el uso que del monumento se hace hasta ahora, por lo que consideramos que como medida de garantía de que la actuación es compatible con los valores universales excepcionales reconocidos, debería haber un pronunciamiento explícito y suficientemente justificado en este sentido por parte de la administración responsable de la tutela del bien”.

De esta manera, detallan que “la falta de transparencia habida en el procedimiento ha llevado a un debate de perfil muy bajo en los medios que no ha incorporado el criterio científico de expertos cualificados. Se desconoce asimismo si tal actuación está contemplada en el Plan Director de la Mezquita-Catedral, redactado en 2001 por los arquitectos Gabriel Rebollo Puig y Gabriel Ruiz Cabrero, documento que debería estar a disposición pública”, concluyen.

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