El abuelo acusado de abusar de su nieta no se presenta al juicio

Edificio de la antigua Audiencia Provincial de Córdoba | MADERO CUBERO

A. F. M., el abuelo acusado de abusar de su nieta desde los cinco años, no se ha presentado al juicio al que estaba citado en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba en la mañana de este miércoles. El hombre ha alegado que no podía pagarse el viaje desde las Islas Baleares hasta Córdoba y que además está a cargo de su mujer. Ante ello, la Fiscalía Provincial ha solicitado al tribunal su ingreso en prisión de manera preventiva.

A. F. M. se enfrenta a una pena de 12 años de cárcel. La Fiscalía Provincial de Córdoba le acusa de haber abusado de su nieta en reiteradas ocasiones desde que la pequeña tenía cinco años y hasta que al cumplir nueve un día fue descubierto por la madre. Según consta en la calificación de la Fiscalía Provincial, los presuntos abusos sexuales a la pequeña comenzaron hace 11 años, cuando la niña, que ahora tiene 16 años, tenía tan solo cinco. La madre de la niña y su pareja (que no es el padre de la pequeña) trabajaban de lunes a sábado hasta la madrugada, por lo que dejaban a sus dos hijos en casa de los abuelos. El abuelo comenzó a dormir con la niña.

Entonces, según la Fiscalía, el hombre comenzó, presuntamente, a abusar de la pequeña. Según el relato del fiscal, el abuelo, con la excusa de que iba a hacerle masajes, sometía a la pequeña a “besos en los pezones y tocamientos en sus genitales, llegando a introducirle los dedos”.

Cuando la niña cumplió ocho años, el procesado y su mujer tuvieron que dejar su vivienda por problemas económicos. Entonces, la madre de la pequeña les alquiló una casa. Como la pareja seguía trabajando hasta altas horas de la madrugada, seguía dejando a los niños con los abuelos. Sin embargo, los abuelos dormían en la planta segunda y los niños en la primera.

Según la Fiscalía, el abuelo aprovechó la circunstancia para seguir abusando de la niña. Así, acudía por las noches al dormitorio de la pequeña y se introducía en su cama. Después, siempre según afirma el Ministerio Público, “le quitaba el pijama y las braguetas, le besaba en los pezones y seguidamente introducía sus dedos en la vagina de la menor”. Incluso llegó a pedirle que le tocara los genitales.

Todo acabó en junio de 2011. Una noche, la madre de la niña llegó antes a casa. Cuando lo hizo, la niña estaba gritando y llorando, negándose a hacer lo que su abuelo decía, según la Fiscalía. La mujer subió y descubrió a su padre haciéndose el dormido, ya en su habitación. Sin embargo, la niña le contó todo lo que había pasado. La mujer le dio verosimilitud a lo que le contaba la pequeña ya que según declaró posteriormente ella también había sufrido abusos similares en su infancia.

Esa noche, le contó a su marido todo lo que había pasado y echaron al procesado de la casa.

En diciembre de 2013, la menor, ya con 15 años, acudió a un centro de salud pidiendo ayuda psicológica. Además, le contó todo lo que había pasado a un trabajador social, que a su vez dio parte. Después, interpuso la correspondiente denuncia. No lo hizo antes porque la menor no quiso, según declararon ambas.

La Fiscalía califica los hechos como un delito continuado de abusos sexuales, por el que pide 12 años de cárcel para el hombre. Además, reclama que se le condene a estar alejado a más de 500 metros de la niña y a la prohibición de comunicarse por cualquier medio con ella durante un periodo de tiempo de diez años.

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