Las abejas están muriendo y nadie sabe el porqué

FOTO: MADERO CUBERO
Los expertos recomiendan a los apicultores cambiar las reinas regularmente

Desde hace lustros, se constata algo increíble. Las abejas están desapareciendo paulatinamente. Y no solo en Andalucía y en la península Ibérica, sino en el conjunto del planeta. Las hipótesis y las teorías que explican este fenómenos son diversas, desde la intervención de distintas enfermedades, al uso de pesticidas y vacunas, sin olvidar los factores genéticos o medioambientales. Pero la respuesta no es unánime. Lo que está claro, es que la labor de estos animales es fundamental en el complejo engranaje de la naturaleza. Y sin ellas, el frágil castillo de naipes que la sustenta, puede venirse abajo.

Las jornadas técnicas que se desarrollan estos días en Expomiel, tratan sobre dos de las posibles causas que podrían estar detrás de las distintas desapariciones de las cabañas de abejas: el uso de los transgénicos y la nueva generación de plaguicidas. No obstante, expertos como el profesor de la Universidad de Córdoba Francisco Puerta, director del Centro Andaluz de Apicultura Ecológica, apuntan a que la razón última puede ser multifactorial, un cúmulo de elementos que, combinados, estén dando como resultado la caída en el número de ejemplares.

Mientras tanto, los apicultores tienen que seguir adelante con su trabajo. Y a pesar de no haber un remedio concreto para terminar con el síndrome del despoblamiento de colmenas, sí hay técnicas para sortear los problemas. José Manuel Fernández y Antonia Valero trabajan en la Cabaña Apícola Casta, que desde hace años nutre de una magnífica genética a los panales y colmenas de Andalucía. “Nosotros recomendamos que, para mantener un buen número de abejas y en perfecta salud, las reinas se renueven cada dos años”, señala Fernández, licenciado en Biología. Su empresa, enclavada en Sanlúcar la Mayor (Sevilla) dispone de celdas reales, reinas vírgenes, reinas fecundadas y paquetes completos de abejas para garantizar buenas campañas a los apicultores.

“Trabajamos con líneas genéticas de calidad comprobada, abejas muy productivas y sin problemas de consanguineidad. Tenemos buenos sementales y reinas”. Con un millar de colmenas 'en plantilla', el criadero y el laboratorio de su empresa, garantizan un material vivo con una estudiada selección en lo que respecta a la producción, la calidad de la puesta, la resistencia a las enfermedades y la mansedumbre de las abejas.

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