Brasil 2014: gol de la moda

En los tiempos gloriosos de Maradona, cuando el astro argentino llevaba al éxtasis a la humanidad futbolera, los mundiales de la FIFA desconocían un fenómeno extradeportivo de hoy: que el balón y la moda juegan bonito. Brasil 2014 confirma, por tanto, que el fútbol y el imperio fashion constituyen el matrimomio más sólido y rico del mundo.

Lo que hace décadas se despachaba con camisetas de las selecciones, horas de televisión y mascotas de acomplejada pero entrañable memoria como el Naranjito  de España 82, hoy es una lección de marketing e innovación amplificada por las redes sociales.

Así, Brasil, que inspira por sí mismo, porque destila belleza y diversidad cultural, es durante todo 2014 protagonista de tendencias, colecciones y ediciones limitadas.

¿Es una ventolera de KIKO, Clarins, OPI, L´Occitane, Lancaster  o MAC, colección Pedro Lourenço, que han lanzado líneas basadas en la estética, las plantas o la alta costura brasileñas?

Mi respuesta es que no. Brasil, empezando por su madrina Gisele Bündchen, top model y mujer de negocios brasileña, es, definitivamente, una potencia de la moda.

Una industria propia fuerte y millones de consumidores por conquistar por los gigantes del lujo y la cosmética, representan una realidad tan suculenta que no hay saturación del merchandising de la FIFA World Cup capaz de emsombrecer el brillo fashionista brasileño.

Sirva de ejemplo que el gasto en cosmética de las mujeres en Brasil es once veces mayor que el de las británicas. Cuidado del cabello, maquillaje, perfumes como los de O Boticário, vestido, lencería, calzado, cirugía estética... A todo ello se recurre con abundancia y pasión para estar bello/a en el país de Sao Paulo.

No obstante, si se dibuja solamente a Brasil como un gran mercado para las multinacionales se obviará que es un país que exporta moda y que lidera movimientos de vanguardia artística, social y política del siglo XXI.

En definitiva, Brasil vende y marca tendencia. Desde sus chanclas de consumo masivo de las marcas Hawaianas  e Ipanema, que son el calzado estival del planeta gracias al empujón del mundial y al fichaje promocional de famosas como Sara Carbonero, hasta elevados valores brasileños.

Pueden citarse, entre ellos, el diseñador Pedro Lourenço, las joyas de Jack Vartanian  y eventos e instituciones como Hair Brasil, la Casa Geração Vidigal, escuela de moda situada en una favela de Río, y la Sao Paulo Fashion Week (SPFW)

Además, a Brasil tampoco le falta su chef estrella, Helena Rizzo, ni su It Girl, Elena Bordon, hija de editora de Vogue Brasil  y bloguera.

Brasil está de moda. Sin embargo, lo mejor será barrer para casa y apoyar a la Roja. !Oe, oe, oe, oe, oe!

Nota: Las menciones a marcas y productos no llevan aparejada ninguna contraprestación. 

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14 de junio de 2014 - 02:10 h
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