Los pipis también vuelven al cole (II)

Si muchas personas conocieran  exactamente en qué lugares parasitan y se esconden los piojos durante la época estival que va desde finales de mayo a mediados de  septiembre y, además, cómo llegado el mes de octubre salen de sus escondrijos para producir las primeras infestaciones, posiblemente la erradicación de estos indeseables llegaría hasta un 80% o más.

Desgraciadamente, esto no es así. Y si a este básico y necesario conocimiento le añadimos el hecho de ignorarse, casi con la misma similitud, cuáles son las preferencias que puedan tener los pipis  con respecto a su hábitat o tipos de cabezas y largos de pelo que prefieren, hacen, entre ambas cosas, que el problema en nuestro escolares se convierta en una epidemia auténticamente incontrolable, representando su exterminación muy compleja y variada.

Pero, bien, estableciendo un orden sobre el tipo de cabezas y largos de cabello que prefieren y comportamiento habitual, se ha llegado a la conclusión de que estos indeseables amigos se hacen fuertes y se defienden en la época veraniega camuflándose entre los pegotes de pelo que suelen soltarse en las piscinas y que se depositan entre las ranuras, grietas, bocas de entrada o esquilmes  y zonas altas de las mismas, entre otros lugares desconocidos. Ello explica, unido a la convivencia de grupo en esta época estival, su arreciamiento exagerado llegado el mes de octubre y primeros de noviembre. Por este motivo, de conocerlo, no debería darse lugar a que muchos niños los padecieran.

¡Nadie debería cerrar los ojos al problema de los piojos! Ni siquiera en las peluquerías, donde al parecer huyen de las personas que los padecen, alegando que ellos no se encargan de este tipo de problemas (aunque en su interior estén pensando, hipócritamente, que pueden contagiarse ellos/as o sus mismas clientas), lo que hacen por desconocimiento e insolidaridad. Estas dos cuestiones me parece que es cerrar las puertas a la sana convivencia y a la responsabilidad (y ética) profesional. Pero, claro, mientras exista el falso pudor de que con solo nombrarlos parece que nos hemos contagiado… ¡¡poco se logrará para exterminarlos con tales composturas!! Pues solamente basta el nombrarlos para que cada cual se llene de picores.

Como hemos visto, el problema de los piojos es algo que nos interesa y nos afecta a todos por cuanto significa en contra de la salud, no estéticamente. Y es muy fácil contagiarse de ellos. No olvidad que los niños se acercan entre sí mismos con sus juegos, lo que facilita el contagio por esta proximidad física, igual que lo hacen con el intercambio de gorras, cintas para el pelo, en las colchonetas gimnásticas, peines y cepillos… Y así mes tras mes y año tras año, desde hace más de 35 que arreciaron para nuestra incertidumbre.

¡Qué hacer, entonces? ¿Cómo exterminarlos de forma rápida y eficaz? Veamos qué nos dicen los especialistas:

  • Observar si existe rascado; de producirse, será detrás de orejas o en la nuca. Comprobar la existencia de liendres
  • Comunicación a los padres o estos al colegio si existe infestación
  • Lavar con jabón y, sin secar, aplicar una loción antiparasitaria que contenga piretroides de síntesis o, en su defecto, una mezcla de una parte de vinagre por dos de agua y taparlo con una bolsa de plástico durante al menos media hora. Quedará un olor característico en los dos casos, aunque el del vinagre se marchará cuando el cabello se haya secado por completo. Con ambas cosas se garantiza la muerte de los piojos, pero no de las liendres, las que anularemos con un peine de púas estrechadas entre sí, la lendrera (de venta en perfumerías y droguerías habitualmente), las que caerán sobre un paño blanco que, con anterioridad, se habrá colocado sobre los hombros, de tal manera que al desprenderse morirán de inmediato por ellas solas. El tratamiento debe durar al menos tres-cuatro días
  • Los peines y cepillos deben ser de uso personal.
  • No secar el cabello con secadores. Se puede desplazar a los piojos a otro lugar y volverán a atacar.
  • De ser niña o niño la/el infestado, no acudirá, por solidaridad, al colegio durante estos tres-cuatro días

¡Y no bajar nunca la guardia en otras épocas del año! Es muy desagradable tener piojos. ¡¡Y muy peligrosos por los contagios de enfermedades que nos pueden contagiar!! NO OLVIDARLO

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Publicado el
22 de septiembre de 2015 - 16:20 h
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