¡A la compra! Vamos al mercado o al supermercado

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Continuamos con la segunda parte de una de las actividades más cotidianas que realizamos: "Ir a la compra". La semana pasada la planificamos en casa creando un menú semanal y viendo lo que tenemos en los armarios de la cocina y en el congelador.

Esta semana nos disponemos a ir al mercado no sin antes no olvidar coger la lista de la compra, un dato con algo de importancia para no tener que volver al mercado (o al súper) o comprar de más. Aunque digan eso de "quien no tiene cabeza tiene pies" no suele sentar muy bien tener que volver.

Acudiendo a la lógica imperante que todos sabemos pero no aplicamos recomiendo:

  • Compra sólo lo que necesites. Premisa muy trillada, lo sé, y que aporta poca novedad, y más cuando estamos rodeados de publicidad por todas partes. ¡Sed fuertes! Y no sucumbáis a las campañas publicitarias, a no ser que sean de plátanos de Canarias o de naranjas de Palma del Río.
  • Elige productos de temporada, en esto suelo hacer hincapié por su mejor precio, frescura y porque nos garantizan que sus propiedades son mayores.
  • Elige la fruta por unidades, no por kilos.
  • Mira bien el precio total del kilo de algún producto procesado o congelado y luego compáralo con el valor que tiene fresco. Te sorprenderás a cuánto asciende el kilo de algunas verduras o pescados. A veces vemos el paquetito tan bien presentado y el precio y nos parece razonable, pero cuando echamos una miradita a la frase que dice: el kilo sale a…. ¡ojipláticos nos podemos quedar!
  • Siempre lo diré: evitar los alimentos procesados como bollería industrial (sí sí, aquí también están las famosas galletas María que no nos nutren y tampoco tienen beneficios para nuestra salud).
  • Intenta ir solo y después de comer o lo que es lo mismo, intenta ir sin apetito para que no te domine el hambre hedónica y sucumbas a comida palatable.
  • Ir con niños es a veces una tarea complicada y los padres lo saben muy bien. Están tan rodeados de publicidad y anuncios que les calan tanto que hasta hacen suya la canción de unos cereales o chocolatinas cuando las tienen delante de sus ojos.  Melodías que hemos tenido todos en la cabeza como la  de una no saludable crema de leche, cacao, avellanas y…. leche, cacao, avellanas y….¿a que todos la hemos tarareado? pues darme las gracias que la vais a entonar varias veces desde este mismo momento.
  • Marca un presupuesto y cíñete al mismo.
  • Muchas decisiones de compra ocurren en los pasillos así que yo propongo un juego: cronometra el tiempo que vas a emplear para hacer la compra. Plantea un tiempo máximo de duración de tu estancia en el supermercado y después lo cronometras. Elude los pasillos que no están en tu recorrido o imagina que los productos nos necesarios son bultos borrosos que están censurados. Si tenéis que ir con niños y son los que más reclaman atención, seguro que si los hacéis partícipes del juego serán los primeros en cumplir el objetivo marcado: no estaría mal repartir las tareas, uno lleva la lista de la compra y va tachando lo que hay en el carro, otro controla el cronómetro etc.

Espero que esta guía sirva para orientaros un poco en esta actividad.

El ir sin una organización previa hace que compremos más con su correspondiente gasto extra y que después tengamos alimentos innecesarios. ¡Ah! Y si veis alguna oferta interesante echadle una miradita que hay que aprovechar. ¡Buena compra!

Lo que no tengas en casa no lo vas a consumir.

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Publicado el
27 de octubre de 2017 - 10:22 h
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