Cinco razones para no tener un plan de pensiones

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Somos conscientes de la necesidad de ahorrar, por muy poca cantidad de dinero que destinemos a ello, pero no estamos convencidos de que el producto denominado Plan de Pensiones sea el producto que todos tengamos que tener para ahorrar.

Desde siempre se nos ha inculcado y vendido que el plan de pensiones es lo que necesitamos para complementar nuestra pensión pública futura. Pero no todos necesitamos tener un plan de pensiones, aunque volvemos a insistir en que sí todos necesitamos ahorrar.

Son muchas las voces que pretenden fomentar el ahorro a través de los planes de pensiones. Ahorrar es el objetivo. ¿Por qué no en un plan de pensiones?

¿Cuáles son los 5 factores hoy que no nos dejan ver la realidad de un plan de pensiones?

1º.- La rentabilidad de los planes de pensiones

Un plan de pensiones debería obtener una rentabilidad anual que batiese cada año, al menos, a la inflación. Si nuestro plan de pensiones no consigue rentar al menos el porcentaje de inflación, entonces estaríamos perdiendo cada año y en el momento de rescatarlo poder adquisitivo. Y más preocupante es ver cómo la rentabilidad de un gran número de planes de pensiones es negativa año tras año, porque también se pierde dinero en los planes de pensiones.

2º.- Las comisiones que cobran los planes de pensiones

Las comisiones que cobran los planes de pensiones, a pesar de la rebaja que aprobó el Gobierno, siguen siendo altas. Existen dos comisiones, la comisión de gestión y comisión de depositaría. Tener un plan de pensiones nos cuesta unas comisiones de entre el 1,05% y el 1,70%.

Con los tipos de interés actuales, no es de extrañar que existan un gran número de planes de pensiones con rentabilidades negativas desde hace años.

3º.- La tributación en el rescate del plan de pensiones

La mayoría de partícipes de planes de pensiones buscan cada año la ventaja fiscal en su declaración de la renta. Recordemos que las aportaciones anuales nos harán pagar menos en la declaración de la renta de cada año. Esta ventaja fiscal es realmente un diferimiento en la tributación. Las cantidades rescatadas tributan como rendimiento del trabajo, es decir, si efectuamos un rescate por la totalidad de lo aportado veremos que nuestra base imponible se incrementa y por lo tanto, se incrementará el tipo impositivo.

Otra opción sería rescates parciales cada año, que también incrementaría nuestra base imponible en menor cantidad, pero también seguramente el tipo impositivo sería mayor. Se debe mejorar la fiscalidad en el rescate. Al final tendremos que tributar por lo no tributado en cada ejercicio.

4º.- El desconocimiento por parte del partícipe

Existen unos 8 millones de partícipes en planes de pensiones en nuestro país.Todos saben que tienen un plan de pensiones, pero un porcentaje muy bajo conoce perfectamente qué tipo de plan de pensiones tiene y menos son los que saben dónde invierte su plan de pensiones.

5º.- La disponibilidad

Es un factor determinante el poder o no poder disponer de nuestro dinero en cualquier momento ante una necesidad. Aunque hay supuestos en los que podremos disponer de nuestro dinero, y que desde el año 2005 todo lo que aportemos o hayamos aportado con una antigüedad al menos de 10 años podremos rescatar, no cuentan los planes de pensiones con una liquidez inmediata.

Hay confianza en exceso en el producto "plan de pensiones" como producto idóneo para nuestra jubilación y no es el producto de ahorro para la jubilación que todos necesitamos. No todos necesitamos un plan de pensiones hoy, pero sí todos necesitamos ahorrar…

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Publicado el
2 de mayo de 2019 - 01:17 h
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