Protrusiones

Una protrusión. Ahora lo entiendo todo. Sólo que al equipo médico del Real Madrid parecía habérsele escapado en el reconocimiento médico del flamante fichaje. Algo rutinario y sin importancia cuando te gastas casi 100 millones de euros. Sobre todo, si se tiene en cuenta que el jugador había sufrido bajas por lesión en su historia reciente.

Ahora todos sabemos lo que es una protrusión. Y que no cabe alarmarse, que Ancelotti tiene tres, y seguimos a la espera de que alguien aumente la puja. Sabemos también que hay que diferenciarla de una hernia, aunque en ocasiones acabe como tal. Eso lo ha aclarado rápidamente el club merengue, tan poco dado a dar explicaciones sobre rumores, pero sumido actualmente en plena ofensiva del diario As por discutir la superioridad del Ser también conocido como Florentino Pérez. No se han dado tanta prisa en informarnos sobre el extraño caso de la suplencia de Iker Casillas, o cómo se llama la protrusión de turno de Varane.

Protrusión. Una expresión más que se ha hecho partícipe habitual de nuestras vidas, como "prima de riesgo", "dimite tú", "marca España", "prescripción de delito económico" o "no me consta". Tranquilos. Parece que con una pretemporada exprés Bale podrá jugar con cierta normalidad.

Me preocupan más las protrusiones verbales de Cristóbal Montoro o Emilio Botín. Porque la hernia consiguiente va sobre nuestras espaldas. También de la risa.

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21 de octubre de 2013 - 08:00 h