Valorando los valores

He asistido esta semana a un taller sobre Valores organizado por unos alumnos que comienzan su carrera en este apasionante mundo del Coaching (por cierto me lo pasé en grande, enhorabuena). ¡qué importancia tiene identificar nuestros valores, aquello que nosotros decidimos que tenga valor en nuestra vida!

Los valores son los cimientos que construyen nuestra vida, la interpretan junto con nuestras creencias, experiencias, reglas, entorno. Nos sirven de guía y de referencia cuando nos movemos en distintos contextos. Hacen que nos acerquemos o distanciemos de personas, ya que en definitiva la afinidad entre personas tiene un componente muy alto en lo que respecta a la compartición y experimentación de valores.

Es muy recurrente en los últimos tiempos apelar a la denominada CRISIS DE VALORES, o a expresiones tales como "ESTAMOS PERDIENDO LOS VALORES". Los valores no se pierden son las personas las que lo hacen. Conceptos como la Honestidad, la Amistad, la Integridad, la Justicia, la Familia, la Creatividad, la Humildad, estarán siempre ahí, son consustanciales al ser humano. Son las personas las que se alejan de los valores y no al contrario. La Crisis de valores aparece cuando no existe congruencia entre lo que uno declara que son sus valores y la conducta que posteriormente trasladamos a nuestro entorno. Hablamos de un valor como la Solidaridad y ni siquiera somos capaces de ayudar a la persona que tengo a mi lado, en mi barrio, en mi trabajo. En las Organizaciones es todavía más preocupante, ya que a la incoherencia manifestada en materia de valores (Ejemplo: "LA SATISFACCIÓN DEL CLIENTE NUESTRA RAZÓN DE SER", y la sorpresa que te llevas cuando ves el trato REAL al cliente), se le une la falta de alineación de los valores de la empresa con los del trabajador. En algunos casos porque la empresa no ha sabido transmitir  lo que esos conceptos significan y cómo trasladarlos en su día a día. En otras ocasiones, por una colisión frontal con los valores personales (no me imagino a un ex militante de Greepeace trabajando en un Circo).

Las personas nos debemos mover por el mundo con dos objetos fundamentales: un reloj y una brújula. El primero administra nuestro tiempo y gestiona nuestro día a día. El segundo es el que marca lo que es importante y por consiguiente  adonde quiero dirigirme. Pues bien, los valores son eso,  nuestra brújula , son los que nos indican que vamos en la dirección correcta, dentro de la dirección elegida. Por consiguiente, si estás en la tesitura de qué adquirir antes, si un reloj o una brújula, mi recomendación es que empieces por la última, e identifiques tus valores fundamentales para que la brújula apunte hacia tu Norte correcto lo antes posible.

Todos sabemos que existen los valores pero a menudo nos olvidamos, nos pasamos tiempo hablando de ellos pero no los experimentamos con plenitud. Desde aquí una sencilla recomendación: Honra a tus valores. BE TIM.

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20 de marzo de 2014 - 10:30 h
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