Vista de lince

 

"Ahora lo que importa son las personas"

(María Jesús Serrano. Consejera de Medio Ambiente)

Nada más ver el titular lo que más nos llama la atención es el adverbio de tiempo. Ahora. La pregunta, por lo tanto, cae por su propio peso. ¿Antes no? La consejera del ramo, como ustedes ven, se ha metido en un charco importante. Un charco innecesario. Si se hubiera ahorrado el complemento circunstancial de tiempo la frase hubiera sido impecable. Lo que importa son las personas. Pero ha cometido un típico error de político cortoplacista, que únicamente ve las elecciones que tiene a la vuelta de la esquina.

Recapitulemos. La señora Serrano ha pronunciado esta frase en el siguiente contexto: para justificar que renuncia al centro del lince proyectado en Villafranca de Córdoba se saca este titular de la manga con un descarado tufillo propagandístico. Ahora lo que importa son las personas. Estupendo. Pero, claro, con las prisas no se da cuenta de que está quedando como el culo con las personas y también con el lince. Las personas le podrán reprochar (con toda razón) que por qué ahora sí y antes no, y el lince le dirá que qué clase de consejera de Medio Ambiente es la señora Serrano para que ahora, precisamente ahora, mande a tomar viento fresco al principal felino en peligro de extinción.

El caso es que la consejera de Medio Ambiente, que es precisamente consejera de Medio Ambiente por tener la obligación de proteger el medio ambiente, ya se había gastado 400.000 euros en una finca destinada a ubicar un centro de interpretación del lince. Y ahora, como es natural, no tiene un euro para completar una infraestructura que cuesta un ojo de la cara. Entonces, para ahorrarse pronunciar la palabra recortes, que es un vocablo políticamente incorrecto, se ha inventado este adverbio de tiempo que no ha sabido calibrar oportunamente. Ahora lo que importa son las personas.

Vale, consejera, tiene usted vista de lince.

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8 de marzo de 2014 - 01:14 h