Mosquitos a cañonazos

 

"Hay que vallar el Balcón del Guadalquivir para evitar el vandalismo"

(Laura Ruiz. Concejala de Infraestructuras)

Existe un aforismo que nos previene de matar mosquitos a cañonazos. Es decir, que hay ciertas soluciones que, en lugar de resolver problemas, los agravan. Es justo eso lo que está a punto de perpetrar la delegada competente en el ramo, la señora Laura Ruiz. Para arreglar un grave problema de fondo, el vandalismo urbano, ha cogido un lanza misiles en forma de decreto municipal.

Tenemos un serio problema de incivismo. Es cierto. Un grupito de bárbaros con aspecto de ciudadano común que se entretiene en triturar mobiliario público y masacrar jardines. Luminaria que coloca el funcionario municipal con el dinero de usted y el nuestro, luminaria que salta por los aires. El presupuesto anual dedicado a sufragar la diversión de estos sujetos es disparatado. Mejor nos ahorramos el dato.

Por ahí, coincidimos punto por punto con la señora Ruiz y su equipo de Gobierno. Lo que no vemos con claridad es que para privar a las hienas urbanas de su jueguecito macabro se les arrebate a los ciudadanos el parque que tienen a su disposición en la puerta de casa. En esa ecuación hay algún miembro que falla.

Podríamos entender que existen ciertos jardines cuyo cerramiento no modifica sustancialmente su esencia. Pongamos por caso los jardines de Colón y Juan Carlos I. Pero el Balcón del Guadalquivir es otra cosa. Un vallado sobre este espacio abierto y transparente como un soplo de aire limpio es un tiro mortal en todas sus higadillas. De ahí que el aforismo que encabeza este texto entre en este supuesto como mano en un guante.

Otra cosa es que todos los gobiernos municipales precedentes no hayan movido un solo dedo salvo anotar en el presupuesto una cuantía anual para entretener a los bárbaros. Pero de ahí a matar mosquitos a cañonazos hay un trecho.

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31 de mayo de 2014 - 02:06 h
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