La Guardia Civil pide inmovilizar el coche seis del Iryo, el primero que descarriló
La Guardia Civil ha ordenado retener en la vía el coche número seis del tren Iryo que descarriló este domingo en Adamuz (Córdoba) y que provocó un accidente ferroviario que se ha cobrado la vida de 41 personas hasta el momento. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha señalado que el coche 6 del Iryo siniestrado, “que es el coche que descarrila”, todavía no se ha examinado. “La Guardia Civil ha pedido que se retenga allí y hay que hacer un examen importante de él, y ver qué es lo que ha pasado, porque aquí hay muchas piezas del puzzle que hay que casar”, ha abundado.
Puente, en entrevistas con Onda Cero y RNE, ha vuelto a indicar este martes que la investigación del accidente de Adamuz está “en una fase inicial” y que se “tarda tiempo en obtener una conclusión”.
El tren que descarrila estaba compuesto por ocho coches. Los primeros indicios apuntan a que fue el seis el que comenzó a descarrilar y el ocho el que se salió completamente de la vía. En el vagón número ocho viajaban todas las personas del Iryo que fallecieron y también las que han sufrido las heridas más graves. Y fue este último vagón el que al parecer golpeó al Alvia que circulaba en sentido contrario. En el Alvia están la mayor parte de las víctimas.
El informe oficial
La información de la que dispone la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios sobre el accidente de Adamuz, a las 24 horas del suceso, localiza el siniestro en el kilómetro 318,693 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía. A las 19:45 se produjo el descarrilamiento de los tres últimos coches de la composición del tren de alta velocidad Iryo 6189 Málaga - Madrid. Los coches descarrilados se desplazaron lateralmente invadiendo el gálibo de la vía 2, por la que en ese momento llegaba, en sentido opuesto, el tren Renfe Alvia 2384 Madrid - Huelva. El número de viajeros a bordo de ambos trenes, según han informado las compañías, era de 300 en el tren Iryo y 186 en el Alvia.
Ambos trenes circulaban en ese momento con velocidades del orden de 200 kilómetros por hora (“la cifra exacta está pendiente de confirmación”, según el informe oficial), produciéndose un choque de gran violencia entre los coches descarrilados de la cola del tren Iryo y la cabeza del tren Alvia. A consecuencia de la colisión los dos primeros coches del tren Alvia cayeron por un terraplén lateral de 4 metros de altura.
Puente pide no especular
“Entiendo que la sociedad quiere respuestas y especula, y se vincula inversión con el accidente. Podemos discutir sobre las necesidades de inversión que tiene nuestra red, sobre lo que se invierte en mantenimiento, si es mucho, si es poco, si es lo adecuado o no. Pero no tiene nada que ver con lo que ha pasado en este caso”, ha señalado el ministro.
Puente ha subrayado que en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía se han invertido 700 millones de euros en su renovación. “Se empezó a invertir en el 2021 y las inversiones concluyeron el año pasado”, ha apuntado el ministro.
Puente ha afirmado que hubo desinversiones en el sistema ferroviario español, pero no con el Gobierno del PSOE. “Hemos tenido unos años muy malos y no voy a decir con qué gobierno coincidieron, pero es que es así y tampoco les voy a echar a ellos toda la culpa, porque es evidente que tuvimos años posteriores a la crisis inmobiliaria muy malos en los que la inversión descendió muchísimo y en el ámbito ferroviario. Pero en estos últimos ocho años de Gobierno se ha invertido mucho”, ha defendido.
De hecho, el ministro ha indicado que, en los dos últimos años, las inversiones realizadas entre Adif y Renfe han superado los 6.000 millones de euros, “la mayor suma que se ha invertido desde los años de bonanza en la red ferroviaria española”.
“Además, se han ido equilibrando las cifras. Se ha invertido menos en alta velocidad porque también es verdad que la red se va concluyendo, y un poco más en tren convencional (...) Podemos debatir sobre el sistema ferroviario español, su calidad, yo lo he hecho en multitud de ocasiones y estoy también absolutamente convencido de que se puede defender el sistema ferroviario español como uno de los mejores del mundo, pero yo creo que relacionar las inversiones con este caso no es acertado. Aquí no ha habido un problema de inversión. No hay razones para vincular inversión o desinversión con el accidente”, ha recalcado.
Puente, que ha recordado que el tramo donde se produjo el accidente se renovó en mayo del año pasado, ha reconocido, no obstante, que, para la alta velocidad española, lo ocurrido en Adamuz ha sido “un palo durísimo”. “Y yo tengo que trabajar para que no afecte a la credibilidad del sistema y a la solidez del sistema. Pero evidentemente es un palo muy gordo. Tenemos que, sobre todo, entender qué es lo que ha sucedido”, ha apuntado.
Y precisamente, sobre las causas del siniestro, ha pedido que no se especule, porque en 48 horas no se puede determinar lo ocurrido. En este sentido, ha señalado que los propios investigadores emitieron un comunicado ayer diciendo que estaban en una fase muy inicial de la investigación, recogiendo datos, sin que estén en condiciones de emitir ni siquiera unas conclusiones anticipadas.
Trabajos paralizados al hallar una nueva víctima
Puente ha explicado también que ya han comenzado los trabajos de extracción de los vagones siniestrados y que, fue al levantar uno de los vagones del Iryo, donde se descubrió un nuevo cuerpo, la víctima número 41 de este accidente.
“Se ha levantado uno de los coches y ahí es donde se ha descubierto a una persona, por tanto se han parado las tareas de extracción de los vehículos que faltaban y se ha dado prioridad a sacar a esa persona”, ha indicado el ministro.
“La complejidad mayor estriba en asentar las grúas, que son de 300 toneladas, sobre el terreno. Tenemos muy poco espacio para trabajar, la zona donde está el tren Alvia es muy escarpada, hay que verlo, hay que estar ahí y ver cómo es y hay que trabajar en dos alturas. A un lado de la vía tenemos una especie de camino de tierra que está sobre los trenes y luego tenemos otro espacio a cota de vía en el otro lado y ahí es donde tenemos que asentar las grúas. Incluso ha habido que utilizar maquinaria pesada para habilitar espacio para ponerlas y ahí es donde está el mayor problema. A partir de ahí la extracción en principio no tiene que ser compleja”, ha explicado.
Sobre cuándo estima que podrá volver a estar en funcionamiento el servicio de alta velocidad Madrid-Andalucía, el ministro ha reiterado que se trabaja con la fecha del 2 de febrero.
“Vamos a ver si podemos hacerlo incluso en dos fases, habilitando una de las dos vías lo antes posible y aunque se pase a marcha, digamos, a 20 por hora o a 10 por hora por ahí, poder rehabilitarla. El resto de la línea, vamos a ver, y si no pues trabajamos con ese horizonte de tener el 2 de febrero las dos líneas habilitadas, lo cual es una proeza porque el daño que hay ahí es muy grande”, ha subrayado.
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