Las famosas aceiteras

Bueno, pues ya se está viendo la "buena voluntad" del Comisario Europeo de Agricultura con respecto a una petición muy demandada por parte de todo el sector productor del aceite de oliva. Me estoy refiriendo a la prohibición de las aceiteras en los restaurantes y hoteles, que se daba prácticamente por hecho y que iba a entrar en vigor el uno de enero del próximo año. Esta ha sido la noticia de la semana; curiosamente este Reglamento había superado prácticamente todos los procesos legales y burocráticos, hasta tenía el visto bueno de la poderosa Organización Mundial del Comercio.

Pero Alemania, Inglaterra, Bélgica, Holanda, Austria, Suecia o Dinamarca han optado por mantener las aceiteras, echando por tierra, una serie de elementos que sin duda alguna iban a contribuir a que se clarificaran cuestiones que redundarían en preservar y mejorar la calidad de este producto. Por ejemplo, otra cuestión también importante era que se informe en el etiquetado las distintas categorías de aceite que todavía inducen a error a muchos consumidores.

Yo creo que todos hemos visto alguna vez al camarero del bar donde desayunamos rellenar los botes de aceite con la garrafa de rigor, y que aunque sea virgen extra, los envases con el tiempo acumulan muchos de los posos productos de la decantación del aceite, y no quedan bien. Y no hablo ya de las posibles mezclas que se pueden hacer con otros aceites vegetales.

Además, hay que recordar que este Reglamento no obliga a ofrecer o usar aceite de oliva, pero el consumidor que lo desee, yo creo que tiene que tener el derecho de adquirir un producto con una calidad excelente, pues para eso lo paga. Es lamentable que esta propuesta, que fue presentada para mejorar la calidad y el etiquetado del aceite de oliva, fuese promovida por los países productores en aras de mejorar la transparencia en la comercialización del aceite de oliva y evitar situaciones engañosas para el consumidor no tenga el apoyo de estos países mencionados anteriormente.

Parece que la Comisión intenta mirar para otro lado, cuando se ha repetido hasta la saciedad del flaco favor que hace al sector y a los consumidores estas prácticas. Además la norma contenía también sanciones y un refuerzo de los controles.

Mientras tanto, el COI, aprueba nuevas decisiones técnicas relativas a las normas oleícolas, según parece se han adoptado para continuar con el proceso de mejora del control de la calidad de los aceites de oliva vírgenes. Así se han revisado el contenido de ceras para aceites de oliva vírgenes extra y vírgenes; los límites de los esteres etílicos; los límites de estigmastadieno y de ácido mirístico. También han adoptado tres árboles de decisiones para garantizar la genuinidad de aquellos aceites de oliva vírgenes o vírgenes extra que tengan valores de campesterol comprendidos entre unos determinados límites.

También adoptó este Organismo Internacional, el método global para la determinación de aceites extraños, el método para la determinación de esteroles y dialcoholes triterpénicos y, provisionalmente, el método para la determinación de alquilésteres y ceras con 3 gramos de sílice.

Y para terminar, se ha adoptado una nueva revisión del método de valoración organoléptica para los aceites de oliva vírgenes.

En fin, toda una batería de medidas para preservar la calidad. Los consumidores pueden estar tranquilos, que en las aceiteras de algunos restaurantes o cafeterías, se cumplirán todos estos parámetros que el COI ha aprobado.

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Publicado el
3 de junio de 2013 - 08:00 h
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