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Genially: “Hemos montado una herramienta desde Córdoba que da servicio a millones de usuarios”

Fundadores de Genially | MADERO CUBERO

En un piso de la calle Claudio Marcelo de Córdoba, a medio camino entre Capitulares y Las Tendillas, hay una startup totalmente cordobesa que ya es capaz de mirar de frente a Microsoft. No es una exageración. Ni en la ciudad, ni en la provincia, ni en Andalucía, ni probablemente en España haya una empresa que maneje una herramienta que cuenta ya con un millón y medio de usuarios en prácticamente todos los países del mundo.

Cuesta pensar que desde este piso, que ya se le ha quedado pequeño a los 20 trabajadores, una empresa llamada Genially esté tuteando a toda una institución informática como es PowerPoint. En apenas cuatro años se ha convertido en la herramienta de moda “que da vida a los contenidos”. Sus números producen vértigo. Cada mes suman 100.000 usuarios. Cada día ven sus “contenidos geniales” reproducidos por periódicos como Marca o Clarín, usados por la ONU, por el Real Madrid o la Universidad de Oxford. Y sobre todo, por muchos profesores y alumnos. Pero, ¿qué es Genially?

Este jueves, la oficina funciona a pleno rendimiento (¿y cuándo no si tienen que dar soporte al planeta entero?). Juan Rubio, que es el CEO de la compañía, Chema Roldán, el responsable tecnológico, y Luis García, que se encarga del marketing, se sientan en una sala de reuniones repleta de pósits en las paredes. Tras un vídeo repleto de bromas, Big Bang Theory aparte, se relajan en una conversación de una hora con CORDÓPOLIS, que quiere saber cómo desde Córdoba y sin apenas hacer ruido Genially se ha convertido en un gigante en tan poco tiempo.

PREGUNTA. ¿Qué es Genially?

JUAN RUBIO. Tenemos muchas descripciones. Imagínate que a PowerPoint le añades todo el poder que tiene hoy en día la tecnología web. De esa manera, creas un tipo de contenido que hasta ahora estaba más al alcance de desarrolladores que de gente de ofimática. ¿Qué quiere decir? Imagina una presentación que sea interactiva, que clickes, que vayan apareciendo popups, ventanas emergentes, que puedas animarlo pero no con las animaciones típicas del PowerPoint sino con las más típicas del mundo web. O que puedas integrar un timeline de Twitter. Es mezclar algo más propio de una página web con conceptos más típicos de ofimática como puedan ser un póster, una presentación o un dossier para acabar creando un contenido genial. Al final es una herramienta para crear todo tipo de contenidos pero integrando el mundo web y la ofimática.

LUIS GARCÍA. Normalmente nos dicen que somos un PowerPoint vitaminado. Un PowerPoint para las necesidades de hoy, pero no para las de hace 20 años.

"Somos un PowerPoint vitaminado"

P. ¿Cómo se os ocurrió crear Genially, cómo se os encendió la bombilla?

J. R. Originalmente surge de Ecoavantis, una empresa especializada en comunicación de algo tan complejo como es la sostenibilidad o la responsabilidad social corporativa. Yo soy socio y antiguo CEO de Ecoavantis. Allí creábamos contenido interactivo para grandes corporaciones tanto públicas como privadas vinculadas con estos temas que son muy difíciles de explicar y poco atractivos para el público en general. Comprobamos que la única manera de llegar era haciendo contenidos espectaculares. Nos dimos cuenta de que la clave era usar la comunicación audiovisual, que los contenidos entraran por los ojos y la interactividad. Es decir, que el receptor que obtenía la información tuviera la capacidad de interaccionar con esos contenidos: clico aquí y sale más información... ¡Que ocurran cosas! Lo que hemos intentado es hacer de la comunicación una experiencia. Nosotros estábamos muy cómodos porque eran grandes clientes, grandes cuentas, que empezaron a querer modificar contenidos. Si no sabían programar era imposible que los tocasen. A medida de que esa pregunta se hizo cada vez más recurrente dijimos, oye, si lo que se crea a la gente le encanta no sería una mala idea hacer una herramienta para que la gente en general creara contenidos y lo aplicara a cualquier ámbito. Así que nos lanzamos al barro ya que vimos una oportunidad de mercado. Éramos conscientes de que hacía falta una nueva generación de contenidos. La gente estaba cansada del contenido estático y del PowerPoint. Nosotros dimos una solución que estaba probada en cuanto al tipo de contenido. Ahora teníamos que crear el medio para hacerlo. Nos dimos cuenta de que el problema es que la manera de crear esos contenidos, que llevaban muchas horas de programación y programadores, era cara. Normalmente la gente, ni siquiera las grandes corporaciones, podía hacer de su día a día ese tipo de contenidos y ese tipo de comunicación. Solo era para el lanzamiento de grandes productos, las memorias estratégicas... Es decir, cosas muy puntuales. Así que pensamos en que esto podía ser una comunicación del día a día, que podía hacer una pyme, un bloguero, o profesores y estudiantes, que es nuestra realidad. A día de hoy, un millón y medio de personas de cualquier perfil y en todo el mundo están creando un contenido que hasta hace poco solo podían crear grandes equipos de diseñadores.

"Hemos intentado hacer de la comunicación una experiencia"

P. Habéis democratizado el diseño de contenido web.

J. R. Más que de contenido web es de contenido interactivo. Es verdad que CMS tipo Wordpress y demás ofrecen muchas soluciones. Para lo que no había soluciones era para la creación de contenido interactivo. De hecho, a nivel mundial prácticamente no existen herramientas similares a la nuestra. Y las que son más parecidas a la nuestra, en resultado final (aunque hay gente que nos compara con Prezi o Canvas), son dos empresas americanas en el que el coste por usuario es de más de 1.000 euros al mes, para que te hagas una idea. Son accesibles desde un punto de vista de conocimiento, porque no necesitas saber ni de programación ni de diseño, pero inaccesibles desde un punto de vista económico. Nosotros al final lo que queríamos era democratizar. Eso tenía que ser por precio y por conocimiento.

"A nivel mundial no existen herramientas similares a la nuestra"

P. ¿Cómo os conocisteis?

CHEMA ROLDÁN. Juan y yo nos conocemos porque su mujer fue mi compañera en el cole. Aparte, tenemos amigos en común. Yo estaba en Madrid trabajando. Llevaba diez años allí. Juan detecta esa oportunidad que hay en el mercado y se junta también que tras esos diez años yo quería formar una familia y buscar un trabajo en Andalucía. Juan me cuenta la idea y me ofrece la oportunidad de venirme a desarrollar la plataforma. En ese momento escucho la opción y me parece interesante. Pero en vez de venirme como trabajador me embarco como socio. A Juan y al equipo promotor le parece mejor tener al socio tecnológico dentro de la plantilla. Me vengo y montamos la empresa. Al poco de llegar, Juan conocía a Luis de Poliedricom...

L. G. Bueno, Juan y yo nos conocemos de nuestra formación cuando estábamos montando nuestras respectivas empresas. Habíamos intentado hacer algunas colaboraciones antes relacionadas con comunicación sostenible. Un día se me presentaron los dos en la oficina. No tenía ni idea de lo que me iban a contar. Me lanzaron esto y en un primer momento casi que ni lo entendí. Después, pensándolo, dije “oye, por qué no”. Empecé, vi que podría llegar a tener una producción y ya llevamos tres años y medio engañando los unos a los otros (risas).

"Competimos con gente que son cientos de personas y nosotros aquí estamos 20"

P. ¿Arrancasteis en 2015?

J. R. Conceptualmente, en 2014.

Ch. R. En abril de 2014 me bajo de Madrid a Córdoba.

J. R. Era un proyecto interno de Ecoavantis, donde se compartía equipo y demás. Yo era el CEO de Ecoavantis y dedicaba un porcentaje de mi tiempo a este proyecto. Pero desde el primer momento sabíamos que era un proyecto que llegaría. A mucha gente le hace gracia que le comentaba a Chema para explicarle lo que era esto cuando le hablaba de Prezi, una empresa de 80 millones de usuarios a nivel mundial, con una valoración económica brutal... y sabíamos que era una herramienta que estaba llamada a ser una empresa global y con mucho impacto. Ahí fue donde empezamos con la relación.

L. G. Ese es el momento de La Comunidad del Anillo (risas). Luego vendrían Las dos torres, y ahora la tercera, El retorno del Rey.

J. R. Lo que es la constitución sí es en 2015. Primero era un proyecto interno, lo estábamos desarrollando tecnológicamente. Chema participó en la primera edición del Founder en Andalucía. Fue muy interesante. Nosotros veníamos de hacer contenido interactivo durante años, pero de manera programática. Era el resultado final, pero nunca habíamos creado la herramienta, era todo desarrollo a medida. Además, veníamos de empresa de servicios, cuyo modelo de negocio es radicalmente distinto a tener una startup o a hacer software as a service (Saas), que es lo que somos nosotros: una plataforma de servicios para que otros creen contenidos. Seguimos siendo empresas, pero con una gestión radicalmente diferente, muy asociadas al mundo de los inversores por la necesidad que tenemos de conseguir financiación. El Founder nos vino muy bien y al final fue cuando se creó la empresa.

Ch. R. Era un requisito del Founder y ahí fue donde conocimos a nuestro primer inversor.

J. R. Yo estaba compaginando la antigua empresa. Pero esto fue creciendo, creciendo, creciendo, y a mediados de 2015 y final de verano ya estábamos a full time. Ahora no es que lo estemos, ahora ya es que trabajamos 24 horas y siete días a la semana.

P. Ya no hay más horas en el día.

R. Ten en cuenta cómo es nuestro modelo. Al estar en 200 países, necesitamos 24 horas, siete días a la semana, 365 días al año. Competimos con gente que son cientos de personas y nosotros aquí estamos 20. Eso solo se puede cubrir a base de mucho esfuerzo, de darle mucho al coco y ser muy creativos. Y dejarte la salud casi (risas).

"La equivocación es parte del proceso"

P. ¿En qué momento os disteis cuenta de que lo estabais petando?

L. G. Bueno, no sé si todavía tenemos esa percepción.

P. ¿No?

L. G. En cierto modo sí y no.

P. ¿Pero conocéis a muchas personas que hayan creado algo con un millón y medio de usuarios?

L. G. No precisamente por eso. Como miramos hacia adelante y vemos lo que nos falta, casi que nos agobiamos más por eso que por lo que hemos hecho. Muchas veces no valoramos todavía lo que hemos hecho porque nos falta mucho más. Acabamos de empezar. Sí que vemos que lo estamos petando cuando vamos en el tren y vemos que alguien está preparando una presentación subiendo a Madrid y está usando Genially. Cuando conoces a alguien, un profesor, que nos dice que usa la herramienta, pero pensaba que era algo americano. O cuando te responde “¿ah, pero tú eres de Genially?”.

J. R. O estás leyendo una noticia en el Marca y estás viendo que lo han enriquecido con una imagen interactiva hecha en Genially. Al final te das cuenta de que tenemos mucho impacto. Pero vemos el vaso medio lleno o medio vacío. Si estuviéramos centrados en nuestra propia vanidad, pues sí. Pero no evolucionaríamos al ritmo actual. Lo que te hace evolucionar es la exigencia, mirar hacia adelante y no para atrás. Pero sí que es cierto que de vez en cuando tenemos que hacer ese ejercicio de parar y ver qué se está consiguiendo. Son modelos de negocio extremadamente exigentes. De vez en cuando hay que pararse para coger aire y pensar. Está claro que el balance entre lo que te equivocas y aciertas es mucho más positivo. Justamente, una de las cosas en las que más hacemos hincapié es ser conscientes de que la equivocación es parte del proceso.

"Con Genially la gente crea cosas que antes no podía"

P. Eso no es nada cordobés.

J. R. Bueno, eso no es nada español, en general (risas). También, en sectores como en la educación vemos que tenemos un impacto brutal. La gente está muy agradecida por haber democratizado esta herramienta. La gente crea cosas que antes no podía. Les hemos abierto muchas posibilidades en la generación de contenido y en el propio desarrollo de sus clases. Cuando ves testimonios que son 100% reales te vas dando cuenta de que estamos haciendo algo grande. Luego manejamos datos. Donde más cuenta me he dado es en Sillicon Valley. Hace dos semanas estuve allí y pensaba: qué vergüenza dan nuestros números, que no son malos, pero eso es la cuna de la tecnología en el mundo, donde cualquiera tiene más usuarios y tal. Pero esta vez, cuando decíamos quién nos usa, cuántos nos usan... Nos decían: ahí hay algo grande detrás. Te lo dicen en la cuna de la tecnología en el mundo. Ahí es donde empiezas a darte cuenta de que, hostia, esto es más grande de lo que muchas veces somos conscientes. Pero, como dice Luis, nos queda infinito.

Ch. R. A veces no nos paramos, o al menos esa es mi sensación, por el vértigo que puede llegar a dar. A nivel tecnológico, decir que hemos montado una herramienta desde Córdoba que da servicio a millones de usuarios en todo el mundo... No quieres pararte a reflexionar porque como lo hagas y veas lo grande que se está haciendo todo, y lo exigente que es el equipo directivo de buscar constantemente la mejora... Pocas veces desconectas, siempre buscas la mejora y no quieres pararte a pensar por el vértigo.

"En septiembre de 2015 teníamos 4.000 usuarios. Ahora, eso lo crecemos en un día malo"

P. ¿Qué números tenéis ahora mismo?

L. G. Empezamos en 2015. Lanzamos una beta en mayo y en septiembre empezamos a hacer márketing. En septiembre de 2015 teníamos 4.000 usuarios. Ahora, eso lo crecemos en un día malo.

J. R. Llama mucho la atención en el sector el hecho de que todo es viral. No gastamos casi nada en publicidad online. Eso es poco común. Por viralidad, somos de las empresas que más crece en España, por supuesto. Somos una de las startups españolas que más rápido ha crecido no solo en números sino en difusión. En poquísimo tiempo teníamos cientos de países donde ya contábamos con usuarios. Es verdad que jugamos con una ventaja con respecto al resto de las empresas, y es que somos una herramienta de comunicación. Al final, la gente es capaz de ver que este tipo de contenido, le llama la atención, no está hecho con Prezi y se pregunta cómo se ha diseñado. Aparte, es que se puede crear mucho contenido con Genially. No son solo presentaciones. Los medios de comunicación hacen muchas infografías o imágenes interactivas, en educación se hacen muchos cuestionarios, juegos, microsites... Es decir, se crean muchos contenidos que hace que la gente te pueda conocer por muchos canales diferentes.

L. G. En términos absolutos tenemos un millón y medio de usuarios y crecemos en torno a 5.000 al día.

"Somos una de las 'startups' españolas que más rápido ha crecido no solo en números sino en difusión"

P. Que al mes son...

J. R. Unos 100.000, aunque depende del mes. Pero hace menos de un año estábamos en 50.000. Estamos duplicando. Y lo que viene. No es progresivo, sino exponencial. En cuanto al uso, más de 25.000 personas manejan la herramienta cada día.

P. Eso es una barbaridad. Ahora mismo puede haber 10 o 12.000 personas usando la herramienta.

J. R. Perfectamente. Ten en cuenta además que tenemos dos tipos: usuarios creadores y visualizadores.

P. Los visualizadores pueden ser millones.

J. R. Sí, sí, es brutal. Cuando te usan medios de comunicación la herramienta acaba teniendo mucho, mucho impacto.

"La genialidad viene de mezclar obsesión con trabajo y creatividad"

P. ¿Cuál es el contenido que más viralidad ha tenido, así que se os venga ahora mismo a la cabeza?

L. G. No sabría decirte una exacta. Sí que sabemos que un día empezó a usarnos Marca. Hizo una creación con Genially y la puso en portada. Ese día Chema lo pasó muy mal (risas). Nuestros servidores corrieron peligro.

J. R. Nunca se han caído los servidores. Nunca hemos tenido un problema tecnológico para dar servicio. Han sido cosas puntuales de terceros.

Ch. R. Sí, ahora el sistema escala perfectamente. A nivel tecnológico siempre se puede mejorar. He hablado con otros CTOs. Córdoba no tiene un ecosistema tan amplio como puede haber en otras ciudades como Madrid, Barcelona o Málaga. Pero nos hemos esforzado por los agentes de dirección de tecnología y descubres que hemos montado algo bien robusto. Hemos tenido clientes como el FC Barcelona, con un enorme peso a nivel mundial, que necesitan tener sistemas muy optimizados. Lo estamos haciendo bien porque vamos a ver otras cosas y vemos que parece ser que no está tan mal. Pero volvemos a lo mismo, por el nivel de exigencia interna que tenemos. Realmente, a nivel tecnológico creo que hemos hecho un producto muy bonito, en el que utilizamos lo último de lo último, pero que además es robusto.

P. Quizás competís con empresas que tienen a 100 ingenieros en plantilla pero a lo mejor se han acomodado. Y las ideas no surgen por tener a mucha gente sino por tener buenas ideas.

Ch. R. Antes de Genially estuve en una consultora tecnológica. Siempre pienso, ¿cuánto le costaría a una empresa hacer un producto como Genially?

P. ¿Cuánto?

Ch. R. Millones de euros. Pero la ilusión y la pasión que tú le pones a algo tuyo jamás lo va a tener una consultora. Podrá tener un equipo de diez pero la pasión se nota.

J. R. Es lo que dices. No creo que nuestro éxito esté en el número de horas de trabajo que hemos echado, pero sí en ese grado de obsesión. La genialidad viene de mezclar obsesión con trabajo y creatividad. Cada uno de nosotros puede aportar un poco de esas tres cosas, de mayor a menor. Es más producto del trabajo siempre, pero hay que mezclarlo con talento. Tener esas ideas frescas y no estar dentro de la caja, como a veces acaba pasando. Nosotros no teníamos vocación de crear una herramienta como tal. Nos hemos ido encontrando estas circunstancias. Queríamos crear contenidos espectaculares porque los necesitábamos para el tipo de comunicación que hacíamos. Y necesitábamos que ese tipo de contenidos espectaculares no solo pudieran hacerlo programadores, sino personas con conocimientos normales. Una cosa nos ha ido llevando a otra. Seguramente no hemos tenido en cuenta una serie de paradigmas que ya existen en la industria y quizás eso es lo que nos ha permitido innovar. Desde hace 30 años que se creó PowerPoint se lleva hablando que es aburrido, antiguo, muerte... Nadie ha conseguido una alternativa real en el ámbito de las presentaciones. Prezi: la innovación fue movimiento. Nosotros hemos sacado otro concepto, que son presentaciones interactivas, con contenidos vivos, que la gente interacciona y toma el mando de la comunicación. Son una serie de aspectos que si nos hubiéramos puesto a intentar buscar una alternativa a PowerPoint no nos habría salido. Hemos seguido un camino diferente.

P. ¿En qué fase estáis ahora y qué es lo que queréis ser de mayores? Porque ya mismo habrá que dejar de llamaros startup...

Ch. R. No somos una startup como tal. La gente entiende mal ese concepto. Ya somos una empresa. Ya tenemos una parte de empresarios. Cuando nos dieron el premio AJE lo decía: tenemos una plantilla de 20 personas. Eso de por sí es un logro. Realmente somos una empresa.

J. R. El concepto de startup está vinculado a la forma de gestionar la empresa, siguiendo un modelo de negocio donde la agilidad es la clave, la escalabilidad es importante, la tecnología, la formación... Nunca queremos perder eso. Si se vincula exclusivamente al tamaño de empresa o a cómo de consolidada está o no, a día de hoy somos una entidad consolidada y todo lo que se augura es crecimiento. Pero en cuanto a cultura, la cultura startup y de innovación siempre tiene que estar presente. No queremos esa mentalidad de que el pasado tenga que condicionar el futuro. La mejora continua forma parte de eso pero de manera exponencial. No buscar mejorar las cosas un 10% sino un por diez.

"No queremos esa mentalidad de que el pasado tenga que condicionar el futuro"

P. ¿Cómo os veis dentro de tres años?

L. G. Estamos condenados al crecimiento. El punto del estancamiento no es sostenible. No sé cómo vamos a estar dentro de tres años. No tengo ni idea. Sí que sabemos lo que nos gustaría. Pero a dónde nos puede llevar, ni idea. Queremos ser una empresa influyente, una empresa global. Ya nos estamos codeando con nuestra competencia. Queremos ser una verdadera alternativa en mercados concretos. Tenemos mucha presencia en países americanos, en España y Francia. Nos falta mucho crecimiento en Estados Unidos, en Brasil, en países orientales...

P. El día que un Genially esté en el New York Times ya os caéis de espaldas.

L. G. Bueno, estamos en Le Figaro, Clarín, L'Equipe, el Huffington Post... Tenemos primeras cabeceras de varios países.

J. R. Y clientes como la Universidad de Oxford. La ONU utiliza Genially.

L. G. La ópera de Sidney.

Ch. R. El Fútbol Club Barcelona, el Real Madrid...

L. G. Kentucky Fried Chicken, Samsung, Unilevel...

J. R. Danone, Michelín... Es que son muchos nombres. Y lo que más sorprende es que es absolutamente viral. No hemos ido a buscarlos. Cuando ves que esta gente te está comprando a través de la plataforma decimos ¡guau! ¿Esta gente cómo nos ha encontrado? Eso es quizás lo que más nos sorprende. El salario emocional de la empresa es muy alto. Cuando ves que tienes tanto impacto sin excesivo esfuerzo de ir a buscarlo se agradece mucho. Igual, entre que los números son espectaculares, el tipo de usuario lo es y los testimonios de la gente dándote las gracias... A los inversores siempre les digo que la mejor manera de evaluarnos es mirar nuestro Twitter. Ahí te vas a encontrar todos los testimonios y vas a ver cuál es el impacto real de la herramienta.

"Estamos condenados al crecimiento"

L. G. O preguntarle si su hija usa Genially en el colegio.

P. Y se queda muerto.

L. G. Sí, tiene muchas posibilidades de estar usándolo.

Ch. R. Mi sobrina estudia en las Teresianas y me escribió: tío Nano, no te lo vas a creer pero Carlota ha usado tu herramienta para crear una presentación. Después de ella han ido todos los niños. La educación nos ha ayudado mucho. Ahí estamos teniendo mucha influencia. Y es por el tema de los niños. Los libros se les han quedado antiguos. Los profesores están buscando alternativas para que los niños interactúen con la información. En Genially han encontrado una herramienta perfecta para producir sus contenidos. Queríamos mejorar la comunicación y enseñar no deja de ser otra forma de comunicar. Con Genially, en ese aspecto hemos cubierto un gap muy gordo donde los niños están híper estímulados, siempre viendo vídeos de Youtube. Y un libro es que le aburre. Un poco lo buscamos al ir a la primera feria del Simo. La herramienta funcionó. Los profesores son nuestros principales embajadores. Está demostrado que les funciona en las aulas. Cuando algo les funciona y es fácil, lo adoran.

"El salario emocional de la empresa es muy alto"

P. ¿Os habéis encontrado con alguien que a vosotros mismos os ha recomendado la herramienta?

Ch. R. Tomándonos un café en un congreso alguien nos dijo que teníamos que conocer Genially, y le dijimos: hombre, ¡si somos nosotros!

J. R. También te vas dando cuenta de que te estás convirtiendo en un estándar cuando hay currículums donde la gente pone entre sus habilidades que sabe manejar Genially.

L. G. O en ofertas de trabajo donde se requiere el uso de Genially para optar a una plaza.

J. R. En cuanto a la pregunta a tres años vista, te puedo responder que a un año vista vamos a abrir oficina en Estados Unidos. Muchas veces se necesita presencia donde hay dificultades logísticas y por horarios. Bueno, ese es uno de nuestros grandes retos. Dar ese salto a corto plazo. A tres años vista sabemos el potencial que tenemos y aspiramos a ir alcanzándolo. Somos una empresa con decenas de miles de usuarios y que nos usen desde estudiantes en los colegios hasta profesionales en su comunicación en el día a día, ya sean medios o la gente que hoy usa PowerPoint y quiera dar un salto a la actualidad. Todo ha evolucionado y PowerPoint es una herramienta que tiene 30 años. Cada día tenemos necesidades diferentes. Tenemos redes sociales, blogs, queremos crear eventos...

"Vamos a abrir oficina en Estados Unidos"

P. De Córdoba no os vais ni de coña, ¿no? Os lo digo como cordobés, sobre todo.

L. G. No, siempre vamos a tener aquí la oficina central.

J. R. La sede principal de operaciones estará aquí, aprovechando las cosas buenas que tiene Córdoba para nuestro sector: se vive bien, se puede retener mejor el talento, cuesta un poco más adquirirlo, hay menos oferta...

L. G. De hecho hacemos un llamamiento a todas las personas geniales del mundo para que contacten con nosotros si quieren formar parte de la empresa.

J. R. El talento no tiene barreras. En un negocio digital menos aún. Desde aquí podemos hacer nuestra labor. A día de hoy somos una empresa del mundo y eso no implica que tenemos que estar presencialmente en muchos eventos y cerca de una parte de nuestros usuarios. Llevamos con orgullo el ser empresa cordobesa. Un amigo nos comentaba: oye, ¿os interesa que salga que sois una empresa de Córdoba? Bueno, si solo apareciera que somos de aquí, pero se vincula que somos de aquí con estos números... La gente puede ver que no existe esa barrera geográfica. Soy biólogo de formación. ¿Cuántas veces he escuchado si iba a poder hacer esto siendo biólogo? Al final el tiempo te da o te quita la razón. Cuando la gente nos dice: ¿pero en Córdoba cómo vais a conseguir 100.000 usuarios?

"El talento no tiene barreras"

P. Ahora tenéis un millón y medio.

J. R. Al final los tabús o las barreras nos los ponemos nosotros mismos muchas veces, y están ahí para romperlos.

P. Sois un valor añadido para la ciudad.

J. R. Siempre se habla de que nadie es profeta en su tierra. El hecho de que vengamos del mundo de la economía social nos hace que tengamos esa sensibilidad. Cuando nos invitan a cualquier evento para contar nuestra historia, aunque no sea para hacer negocio, lo hacemos. Hace falta dar ese paso. No hace falta ser un genio para hacer cosas geniales. Córdoba necesita de referentes para sanear la ciudad como ecosistema de creación. Tenemos mucho más talento del que pueda parecer, y no solo hace falta crear empresas de servicios, de turismo o gastronomía. Se pueden hacer mil millones de cosas más.

"Córdoba necesita de referentes para sanear la ciudad como ecosistema de creación"

P. Hace unos años entrevistamos a SocialBro. Me sorprende, pregunto, que habéis llegado aquí solos. Ha surgido porque os habéis encontrado. No sé si existe un ecosistema concreto en Córdoba para que este tipo de empresas funcione, o es que os habéis encontrado las personas adecuadas en el momento adecuado con la idea adecuada.

L. G. Decir que hay un ecosistema perfecto en Córdoba para que esto funcione sería mentir. Y una red que apoye o incentive esto tampoco existe como en Madrid, Barcelona, Málaga o Valencia. ¿Que ha sido consecuencia de encontrarnos en un momento adecuado, la idea adecuada, las personas adecuadas? Pues sí. No vamos a hacerlo con eufemismos. Se ha encontrado un hueco de mercado, ha habido suerte y tal. ¿Que nos han echado una mano? Bueno, desde algunos organismos nos han dado varios premios, nos han dado visibilidad y si bien es cierto que no es que se nos haya catapultado tampoco nos ha faltado algo de apoyo.

J. R. De todas maneras es verdad que muchas veces queremos buscar culpables externos. Siempre aspiramos a que los políticos o los gestores públicos arreglen los problemas. Eso es una equivocación total y absoluta. Es una visión muy de España. Hay cosas de otros sistemas que a mí me gustan como esa sensación de que el individuo puede ayudar a mejorar su entorno y a formar parte activa del colectivo. Eso no solo lo tiene que hacer la administración pública. Es verdad que en Córdoba no hemos tenido el máximo apoyo. Ni nosotros ni nadie que esté emprendiendo. El mundo de la tecnología avanza tan rápido que es contrapuesto al mundo de la gran corporación y ya ni te cuento al de la administración pública. En Madrid y Barcelona la mayoría de los impulsores reales son privados. No son iniciativas públicas. Ni siquiera Silicon Valley tiene nada que ver con lo público. ¿Que se podía hacer más apoyo o acercamientos no solo cuando hay reconocimientos? Oye, vamos a ver si es una solución que podemos aplicar a nuestro día a día y vamos a aplicarlo.

"El mundo de la tecnología avanza tan rápido que es contrapuesto al mundo de la gran corporación y ya ni te cuento al de la administración pública"

P. Estrenarlo aquí antes que en ningún otro sitio.

J. R. Claro. Eso no lo hemos tenido. Es cierto que en Andalucía tenemos mucha acogida. Ahí está el mensaje. Es verdad que tampoco lo hemos esperado nunca. Si creas una empresa local lo último que estás esperando es que localmente te vayan a apoyar. Llevo ya siete años como emprendedor y sé que hay cosas que funcionan bien.

P. He hablado con empresas como la vuestra, no con tanta repercusión. Siempre me dicen que Córdoba sí que tiene un ecosistema perfecto para que crezcan compañías de este tipo.

Ch. R. Tenía.

P. A ver. Explícame eso.

Ch. R. Se está perdiendo. Cerró Cosfera, que era como el centro de emprendimiento de Córdoba. Se llevaban charlas, venía gente de fuera... Esa parte está decayendo. A nivel local los ayuntamientos sí que podían ser facilitadores.

J. R. Falta dinamización. Tanto el Founder como Cosfera lo eran. Nosotros no hemos sido nunca muy participativos.

P. Es normal, os estabais desarrollando.

L. G. Hemos participado en todo lo que nos han pedido pero no hemos sido agente activo.

J. R. Hemos entendido que también está la farándula del startupero. A la gente le gusta mucho aparentar. Hay una parte de ego en este sector. Nuestra filosofía ha sido entregarnos al usuario, que no está en esos eventos. La parte social hemos intentado hacerla más a través de la red que con presencia física. Córdoba está perdiendo el dinamismo. Hay dinamizadores que vienen muy bien, pero lo que más favorece es que existan empresas con trayectoria. En Córdoba tu primo monta un bar y tú acabas haciendo lo más cercano.

P. Me pongo en la piel de un chico de 17 o 18 años que vaya a estudiar. Un bar no es que lo monte cualquiera, pero no es algo difícil. Lo complicado es lo que habéis hecho vosotros. Y aquí es donde se consolida otro tipo de empleo de calidad.

J. R. Sí, aparte de dar empleo y de calidad, esa gente no está continuamente trabajando. Algunos se montan por su cuenta y van creando ese talento que no solo se queda aquí dentro sino que se establece en el ecosistema cordobés. Hay empresas tractoras que van abriendo camino. Ha habido ejemplos como SocialBro. Desde que estábamos en el CADE éramos de la habitación de al lado y al principio éramos empresas de servicios que hemos acabado haciendo cosas similares en nichos de mercado diferentes. Han ido un paso por delante abriendo camino y esos ejemplos siempre te ayudan. Si ellos han podido...

P. Ahora os toca a vosotros.

J. R. En ello estamos.

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