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David Dorado: “Me postularé para ser el candidato de Ciudadanos”

David Dorado, portavoz de Ciudadanos | MADERO CUBERO

David Dorado confiesa que entró en política desilusionado precisamente de la política. Recibió una llamada de José Luis Vilches, hoy viceportavoz en el Ayuntamiento, y aceptó. En junio de 2015 se estrenó como concejal con un partido que nunca había tenido representación alguna en Córdoba, Ciudadanos. Tres años después, las encuestas dan a la formación de Albert Rivera como un partido capaz de disputar la hegemonía del centro derecha al PP.

Dorado anuncia por primera vez que quiere ser el hombre de Ciudadanos en Córdoba, el que lidere la “ola” naranja que empezó a crecer desde las últimas elecciones en Cataluña. Y considera que tras casi tres años en Capitulares ya sabe lo que hay que hacer y se siente preparado para gobernar.

Desde su despacho en el Ayuntamiento, un espacio literalmente ganado a una zona destinada a almacenes (por vez primera hay seis grupos municipales en Capitulares y no hay oficinas para tantos), David Dorado recibe a Cordópolis. En el espacio huele muchísimo a incienso. Proviene de las vecinas oficinas del PP, el partido que, de momento, mira de reojo a Ciudadanos.

PREGUNTA. En el vídeo que encabeza esta entrevista ya nos dices que el día de la huelga feminista estuviste trabajando y te asomaste a la manifestación. Hoy es viernes y la entrevista sale el domingo. ¿Te vas a pasar por la manifestación de jubilados de este sábado?

RESPUESTA. Por motivos personales no voy a asistir.

P. ¿Y si no tuvieses esos motivos personales?

R. Es un caso hipotético que como no se da no te lo puedo contestar.

P. Lo pregunto porque Ciudadanos se ha incorporado a muchas movilizaciones en estos meses. Se me viene a la cabeza la gran protesta en Córdoba por la equiparación salarial entre policías, guardias civiles y resto de cuerpos de seguridad de España. Sorprende que en algunas movilizaciones sí aparece Ciudadanos y en otras no.

R. Bueno, mi percepción es otra. En Ciudadanos abogamos por un feminismo que sea constructivo, que sea igualitario y que no busque enfrentamientos con los hombres. Vemos cómo en algunos casos hay partidos que se apropian de eso para hacerlo suyo. No queremos seguirles el juego. Por eso, vamos con bastante precaución en ese sentido.

En Ciudadanos abogamos por un feminismo que sea constructivo, que sea igualitario y que no busque enfrentamientos con los hombres

P. ¿Cómo es el David Dorado que entró como concejal en junio de 2015 y cómo es ahora? ¿Qué ha aprendido o desaprendido en estos años?

R. He aprendido muchas cosas de lo que no se debe hacer. Antes lo intuía o lo percibía desde fuera, y ahora lo he mascado desde dentro. Manipular a los vecinos, a la ciudadanía en general, por parte de los partidos políticos es lo peor que se puede hacer. Estoy comprobando que desgraciadamente se está haciendo. Se confirma. Y he aprendido el funcionamiento interno de la administración pública. No soy un experto porque habría que ser jurista para ello, pero he aprendido mucho. Aparte, con lo que he disfrutado mucho ha sido con la satisfacción de verle la cara unos vecinos al lograr algo justo que estaban demandando. Por otro lado, está la parte agria o más desagradable, cuando ves como a pesar de todo hay cosas que el equipo de gobierno no saca adelante. No estamos gobernando y no tenemos poder de decisión al fin y al cabo.

Seguimos con la mano tendida al PSOE

P. Al principio, Ciudadanos llegó a votar unos presupuestos de este equipo de gobierno. Ahora parece que la ruptura es total.

R. No. No es una ruptura total. Quizás el distanciamiento es del PSOE hacia nosotros. Hablo del PSOE, no de las personas. Pero nosotros seguimos con la mano tendida. Queremos que mirándonos a los ojos sean capaces de decirnos que no nos van a volver a engañar.

P. ¿Tan diferente es este PSOE al de Susana Díaz en la Junta de Andalucía?

R. En el Parlamento andaluz sí somos decisivos. Cuando las cuentas mandan es donde se ejerce la fuerza de verdad. Desgraciadamente, porque lo que debería de primar es la fuerza del sentido común y de las propuestas, y no de las matemáticas. Eso nos ha ayudado a poder llegar a acuerdos con el PSOE.

P. Imagino que aspiran a convertirse en las próximas elecciones en ese partido decisivo.

R. Aspiramos a gobernar. Si no, apaga y vámonos. Nosotros salimos con la idea de no ser muletilla de ningún partido político. Vamos a gobernar nosotros. Luego lo que salga, ya lo veremos.

Aspiramos a gobernar. Si no, apaga y vámonos

P. Sería la primera vez que partiendo con dos concejales una formación ha acabado ganando unas elecciones en Córdoba.

R. Pues supongo que sí. Sería la primera vez, pero bueno. Cuando nada es seguro, todo es posible (risas).

P. ¿Qué percepción tiene de esa ola a la que apuntan todas las encuestas?

R. Creo que está pasando lo que me pasó a mí cuando me llamó José Luis Vilches para entrar en Ciudadanos. Entonces percibí que reinaba el sentido común y que la política de ideologías se dejaba un poco al lado para poner en orden las cosas. Ese mensaje con más retardo ya le está llegando a la gente. Políticamente a la gente le cuesta más asimilar un cambio y su sentido de voto. Eso es lo que está ocurriendo. Nuestro mensaje está calando. Y no solo el mensaje. Los hechos demuestran que no nos alineamos con ningún partido político.

P. ¿Ese sentido común parece que pasa, al menos en Córdoba, por robarle votos al PP?

R. Bueno, el sentido común no es robar votos, es hacer propuestas de sentido común, que tengan su peso y que las comprendan la ciudadanía. Pero la estrategia no es robar votos. La estrategia es trabajar por el bien común. Los resultados vendrán solos.

P. ¿Le molesta que en el Ayuntamiento se perciba que son muletilla del PP, que votan muchas veces de manera conjunta?

R. Realmente no es así. Si alguien lo piensa, no es así. Si fuera así, nos tendríamos que aguantar.

No somos lo mismo que el PP, evidentemente

P. Pero en muchas ocasiones en el Pleno parece que se parte por la mitad. Hay iniciativas que defienden en exclusiva PSOE, IU y Ganemos, y siempre tienen enfrente a PP, Ciudadanos y UCOR. Y viceversa.

R. Pasa de todo. En el último Pleno por ejemplo apoyamos una enmienda de Ganemos.

P. Algo inaudito en este mandato.

R. Además, le enmendé la plana a Alba Doblas (IU) diciéndole que aprendiese de su compañero. Eso le tuvo que escocer. Pero es que yo creo que no hay que pensar qué votar dependiendo de quién la presente, sino del contenido de la propuesta. Y nosotros la propuesta la vimos asumible. Por eso la apoyamos. En este caso el PP no lo hizo. Porque no somos lo mismo, evidentemente.

P. Los enfrentamientos más sonados de este mandato son los de ustedes con Ganemos. Sorprende que le voten algo a favor.

R. ¿Sí? ¿Sabes qué pasa? Nos da mucha rabia y nos causa frustración que Ganemos, que es un partido con un origen similar al nuestro, que proviene de la indignación y la decepción de otros partidos, ellos más radicales que nosotros, las propuestas que hagan para este Ayuntamiento sean todo brindis al Sol. Por eso me alegró tanto que la propuesta que hicieron en este Pleno [sobre vivienda pública] fuese de algo concreto de Córdoba competencia de este Ayuntamiento. Cuando las cosas buenas son de otros partidos lo cortés no quita lo valiente, y hay que decir las cosas.

En el Ayuntamiento haría una reestructuración para que mejorase la prestación de servicios

P. A nivel nacional Ciudadanos y Podemos, que se odian, han pactado una reforma de la Ley Electoral.

R. Efectivamente.

P. Son extraños compañeros de viaje.

R. Porque es una ley injusta. Bueno, todo lo que propone Podemos no va a ser descabellado. Lo que consideremos oportuno lo apoyaremos. La idea es apoyar algo pero dependiendo lo que diga esa iniciativa.

P. ¿Si fueras alcalde de Córdoba cuál sería tu primera medida?

R. Mira, el Ayuntamiento es una administración que debe estar al servicio de la ciudadanía. Debe costarnos lo mínimo y necesario y ser eficaz. El Ayuntamiento debe dejarse de ideologías y de manipular. Yo haría una auditoría de gestión de todo y haría una reestructuración, para que el Ayuntamiento mejorase la prestación de servicios. Y por supuesto, la Gerencia de Urbanismo hay que tocarla. Hay que tocarla y mucho.

P. ¿En qué sentido?

R. No solo lo digo yo, ya lo dicen los arquitectos, los empresarios... la Gerencia de Urbanismo se ha convertido en un lastre. En vez de ser una administración que facilite la generación de empleo lo que está haciendo es generando desempleo. Y eso no puede ser. Esto no es una administración competente de empleo y no se puede convertir en una máquina generadora de parados. No puede ser que cualquier persona que quiera abrir su negocio, una tienda, una zapatería, o un comercio, tenga que esperarse un año. Por un lado, ni se contrata personal ni se genera empleo en personal de obra ni luego en el servicio que se quiere prestar. Es que eso es una barbaridad.

La Gerencia de Urbanismo hay que tocarla. Hay que tocarla y mucho

P. ¿Cómo sería la reestructuración que plantea en la Gerencia? ¿De qué manera la acometería?

R. En eso estamos trabajando ya. Nos hemos reunido con el Colegio de Arquitectos, con CECO, con la directiva del Colegio de Ingenieros Técnicos, nos queremos reunir con el Colegio de Abogados y con muchos sectores de la sociedad que vayan en esa línea. Ese documento que hagamos queremos consensuarlo con el resto de partidos políticos para que se lleve a cabo gobierne quien gobierne, y que no se trate de una cuestión de partidos. Consideramos que todo deberíamos de excluirlo del debate ideológico a nivel de Córdoba. En un Ayuntamiento lo que debe primar es la gestión. Ahora, desgraciadamente a eso es a lo que menos importancia se le está dando. Y así está el Ayuntamiento.

P. ¿Los graves problemas del Ayuntamiento se centran en la Gerencia de Urbanismo o hay otros departamentos a mejorar?

R. Bueno, el servicio de atención ciudadana es un desastre también. Es muy penoso porque lo sufren los propios trabajadores. La ciudadanía que está esperando dos horas una cola cuando el funcionario atiende a esa persona lo que se encuentra es alguien cabreado y con razón además. Hay que mirar por los trabajadores de la casa y por los usuarios. Y no se hace. Aquello son colas interminables. Creo que la mejor manera de solucionarlo es hablando con los trabajadores, que conocen la casa por dentro, conocen cómo se pueden optimizar los procesos de trabajo... Por ejemplo, un empleado me dijo el otro día que no existe la cita previa por internet. Con eso se puede mejorar el servicio. Eso es un ejemplo. Hay que hablar con los trabajadores de la casa porque ellos saben cómo es la mejor manera de optimizar los recursos.

El servicio de atención ciudadana es un desastre

P. ¿Con los trabajadores o con los sindicatos?

R. Con los trabajadores y con los sindicatos. Con todos.

P. En el mandato de José Antonio Nieto como alcalde, entre los años 2011 y 2015, el PP intentó una reestructuración en el Ayuntamiento y tenía mayoría absoluta para hacerlo. Hubo problemas en el Imdeco, en el Imdeec, despidos, movilizaciones. Hubo una lectura que se hizo desde dentro del PP de que aquello acabó costándole la Alcaldía. Que es difícil hacerlo.

R. Por supuesto que es difícil. Mucha gente tiene tendencia a quedarse como está, pero contra eso hay que luchar. Hay que renovarse o morir. Si no te renuevas, vas a morir y muere la ciudad. Es fundamental tener el máximo consenso político para eso. Ahí veo más dificultad, fíjate. La ventaja que tenemos nosotros y que no tienen los demás es que no le debemos favores a nadie. Como ya dije una vez, no tenemos estómagos que alimentar. Los otros partidos sí. Ahí podemos tener el escollo. Aún así, vamos a intentarlo. Que lo consigamos depende de los resultados electorales. Si tenemos mayoría, lo haremos.

No tenemos estómagos que alimentar

P. Estamos hablando como si fueras a ser el candidato de Ciudadanos en las próximas elecciones municipales.

R. A mí me gustaría serlo. Llegado el momento me postularé. Eso lo tengo claro. Pero eso hasta enero no sucederá y mientras tanto hay que seguir trabajando. Eso no es algo que me preocupe ni me quite el sueño, fíjate.

P. ¿Cómo es el proceso para elegir a un candidato en Ciudadanos?

R. El proceso es por primarias. Hay un matiz, y es que si hay menos de 400 afiliados no se celebran primarias, si no que resuelve el comité ejecutivo del partido. Eso, en sus manos quedará.

P. ¿Y ahora hay menos de 400 afiliados?

R. En la capital sí, en la ciudad hay en torno a 200. Pero de aquí a enero puede ser que haya. Si hay, mejor todavía. Significará que el partido va creciendo y que vamos viento en popa. Ojalá que haya 400 o 4.000. Y que haya primarias, por supuesto.

P. ¿Y equipo?

R. Yo trabajo con todos los afiliados. Ahora mismo no se trata de hacer una selección de personal. No estamos en el momento de hacer una lista. Es prematuro. Cuando pase el proceso, si yo fuera el encargado de elaborar una lista escribiré un libro que se llamará “cómo hacer una lista y no morir en el intento” (risas).

P. Imagino, porque habrá muchos aspirantes ahora a los que les encantaría ser concejales por Ciudadanos.

R. Pues no lo sé. Supongo que sí. Esto es atractivo porque es ilusionante formar parte de este proyecto. Tenemos que alegrarnos de tener el empujón de ahora y tanto brío en nuestro entorno.

Somos un partido amable, atractivo y ahora mismo no es desagradable decir que eres de Ciudadanos

P. ¿Se detecta eso en la calle de gente que se acerque al calor de las encuestas?

R. Sí. Sí.

P. ¿Y gente que te haya sorprendido?

R. Sorprenderme... Lo que me sorprende es que la gente no se anime a formar parte de este proyecto. Pero son mucho los sitios donde vamos y llamamos la atención. Somos un partido amable, atractivo y ahora mismo no es desagradable decir que eres de Ciudadanos. Al contrario. Luego la gente votará a quien le dé la gana, pero cuando le dices quién eres a la gente su primera reacción es agradable.

P. Imagino que en algunos sectores del PP y en muchos de la izquierda esa reacción no es tan agradable.

R. Claro, tienen ya una mochila y han cometido muchos errores. Claro, que si los enmendaran esos errores se les miraría con otros ojos. Como dice el refrán, yo soy del Betis manque pierda. Hay gente que vota al PP aunque sea muy malo y otros a Izquierda Unida o al PSOE. Tiene que haber de todo. Creo que es sano. Pero es importante tener la suficiente madurez democrática para evaluar la actividad de un mandato.

P. Se siente ya preparado para gobernar.

R. Totalmente, totalmente.

P. En 2015 estaba recién llegado.

R. Sí, aunque venía con muchas ganas he aprendido que hay muchos procedimientos administrativos que hay que cumplir. Esto no es una empresa privada. Aunque hay muchos casos en los que se puede gestionar como una empresa, en otros no. Siempre hay que cumplir con unos protocolos.

P. Es difícil gobernar con ese encorsetamiento como las leyes que impone el Gobierno. Por ejemplo, ahora el Ayuntamiento no es libre para contratar plantilla. Incluso hay altos funcionarios del Estado que paran rápidamente los pies.

R. Sí, eso hay que tenerlo en cuenta. Aún así se pueden hacer muchas cosas. Estando marcadas unas reglas claras del juego y ciñéndote a ellas, tienes que saber usar todas tus cartas. Incluso si hay cosas que no te gustan y son una solución dentro de la legalidad hay que optar por ellas.

Rectificar es de sabios. No somos perfectos, somos humanos

P. Se habla mucho de que Ciudadanos es un partido de opiniones volubles. Está el debate de la prisión permanente revisable, donde al principio Ciudadanos apostaba por su derogación y al final ha votado con el PP. Parece como que la opinión de Ciudadanos va en función de la opinión pública.

R. No, no tiene que ser por la opinión pública. Es cierto que ha habido presión mediática en el sentido de la prisión permanente revisable. Muchos de los que estamos aquí dentro pensábamos así desde el primer momento. Hay una cosa muy clara: rectificar es de sabios. Aquí lo que se ha visto claramente es que la prisión permanente revisable tal y como está no es útil, sino que habría que reformar el Código Penal de 1979 para que se cumpliesen íntegramente las condenas. Entonces, la abstención que había era porque no nos gustaba esa ley tal y como estaba planteada, con ese marco normativo. Se trata de dejarlo como está y mejorar las lagunas que había, ya que con la prisión permanente revisable un asesino puede salir a los 15 años y reírse de toda España, como está haciendo el Chicle. Eso es lo que hay que impedir. Por eso hemos rectificado. No somos perfectos, somos humanos. Pero no lo hacemos por la opinión pública, hay cosas que vemos que si lo que piden es estrellar al país, no lo vamos a hacer.

P. El PP ya tiene candidato. José María Bellido ha anunciado que si es alcalde va a volver a cambiar el nombre de las calles que ahora se van a retirar aplicando la ley de la Memoria. No sé si harías algo parecido.

R. Insisto. El tema de las calles no es lo que más le interesa a los cordobeses, en un sentido o en otro. Es un tema que ensalza el Partido Popular porque le gusta polarizar la política. El PSOE también lo hace. Preocupa más a los cordobeses. ¿Qué más el nombre de una calle? Hombre, entendemos que cambiarle el nombre a una calle después de tantos años, con tanto arraigo y con dudosos motivos y base jurídica no tiene mucho sentido. Pero decir que lo primero que vas a hacer es eso... pues menuda medida. Quizás lo puedes hacer más adelante o a lo mejor hay que hacer una consulta popular, que es lo que este gobierno no ha hecho.

En el cambio de nombre de las calles han corrido demasiado

P. ¿Una consulta sobre el cambio o sobre el nuevo nombre de las calles?

R. Pues eso habría que verlo y estudiarlo.

P. Es una ley.

R. Por supuesto, tenemos que cumplir la ley. Pero hay un reglamento que tiene que desarrollar esa ley y que todavía está en fase de borrador. Ese reglamento establece los criterios para hacer precisamente este tipo de cosas y no en base a un dictamen de una comisión que puede tener mayor o menor rigor, pero que no está respaldada por un reglamento. Yo creo que ahí han corrido demasiado. No era necesario para cumplir la ley. Se podían haber esperado a que estuviese el reglamento.

P. ¿Te ha sorprendido la virulencia de la polémica?

R. Mira, lo que pasó durante el franquismo y en la Guerra Civil ha abierto unas heridas tan profundas que aunque ese cerraran en la Transición hay secuelas. Todo lo que sea tocar sobre esas secuelas es muy dañino, nada constructivo. Ni en un sentido ni en el otro. Ya te digo, hay cosas más importantes de las que ocuparse, mirar al futuro en lugar de anclarse al pasado. Son tácticas de la vieja política para mantenerse en el candelero y tratar de recuperar el estatus que han perdido en los últimos años con los nuevos partidos.

P. Pero en la ciudadanía sí que se ha generado un intenso debate. Y no solo en esto. Este equipo de gobierno ha pisado muchos charcos y ha generado muchas polémicas, con la Iglesia por ejemplo. No sé si es porque Córdoba es así o qué.

R. Eso habría que preguntárselo a ellos. Lo que te puedo decir es que han estado predicando una cosa y haciendo otra. Y eso es lo que no se puede hacer. Cuando tú estás mintiendo y te pillan, o cuando tienes una actitud chulesca con los demás, pues eso salta a la luz y fastidia. Esa es la actitud que han venido teniendo.

Pedro García es una persona con un carácter muy particular. Mucha gente me ha trasladado que le ha faltado al respeto

P. ¿Te refieres a alguien en concreto con esa actitud chulesca?

R. Sí, Pedro García es una persona con un carácter muy particular. Mucha gente me ha trasladado que le ha faltado al respeto. Y eso nunca se puede hacer y ni mucho menos por parte de un responsable político.

P. ¿Te ha faltado al respeto en los plenos?

R. En los plenos, no exactamente. Si, la última vez fue recientemente cuando me llamó fascista. Le dije que Vallellano o Cruz Conde, no recuerdo cuál de los dos, no fue un genocida, y él me dijo que sí, que fue un genocida porque en Córdoba no hubo guerra. “Y tú estás defendiendo a un genocida y los que defienden a los genocidas son unos fascistas”, me dijo. Ahí di por terminada la conversación. No voy a consentir que me diga fascista. Yo no soy una persona rencorosa y luego él retiró privadamente sus palabras. Pero es una persona con un carácter muy peculiar.

P. ¿Te sorprendió que en los plenos hay un ambiente entre concejales que luego se relaja en los pasillos del Ayuntamiento?

R. No es que me sorprendiera. De hecho, es a algo a lo que me he adaptado bastante. Pero sí me pesa mucho que se convierte en un teatrillo, en un postureo. Además, los plenos los sigue muy poca gente. Algunos nos dedicamos los días antes del Pleno a negociar mociones para llegar a acuerdos, pero luego los que se acuerdan o no se ejecutan en la mayoría de las cosas o tampoco trasciende. La verdad es que no le veo utilidad a los plenos. Administrativamente, sí. Pero de beneficio para la ciudad... A mí eso me ha frustrado mucho. Te sales del Pleno y te preguntas esto qué. Sobre todo con las mociones que presentan. De qué sirve instar al Gobierno o a la Junta... Bueno, tú les instas pero luego harán lo que les dé la gana. Creo que hay que debatir cosas que se deben resolver aquí y no que tengan que hacer otros.

Los plenos son un teatrillo

P. Es el eterno debate. A veces parece que en el turno de ruegos y preguntas es cuando se exponen problemas de ciudad que a lo mejor no se discuten en las mociones.

R. Sí, sí. ¿Sabes qué pasa? Si en las mociones se presentaran cosas del ámbito local posiblemente se llegarían a muchísimos más acuerdos. Al haber más acuerdos habría menos debate político. Se alimentan políticamente de eso: yo contra los del PP o yo contra los del PSOE. Aquí no se trata de estar en contra de nadie, sino que tenemos que estar al servicio de la ciudad.

P. Ayer [por el jueves] dijo Bellido que él va a ser el alcalde de todos.

R. (Risas). Si lo fuera, que lo sea y que escuche a todo el mundo y que no mire solo a los suyos. Yo también lo sería (risas). Hombre, es que ser alcalde es una responsabilidad muy grande. Tengo la firme convicción de que es una responsabilidad enorme. Y tienes que sacrificar muchas cosas de tu vida para hacerlo bien.

P. Los que han pasado por la oposición y por el gobierno dicen que en la oposición se vive muy bien.

R. Pues entonces será que no tienen muchas ganas de trabajar.

P. Bueno, todo el mundo quiere gobernar, las cosas como son. Pero echan de menos la etapa en la oposición.

R. Yo como no he estado en el gobierno no te puedo decir nada. Pero en la oposición le puedes preguntar a los guardias de la puerta y soy el último en irme todos los días. Antes de las ocho o las nueve de la noche no salgo.

P. No te imaginabas que esto era así, ¿no?

R. No, y no me pesa. Lo hago con ilusión y con ganas. Cuando es así se te pasa el tiempo enseguida. Estos tres años se me han pasado volando.

P. ¿Estamos en clave electoral?

R. Yo no, Ciudadanos está en clave de trabajo, como siempre ha estado. Seguimos reuniéndonos con colectivos... La puerta siempre está abierta para todo el mundo que venga a pedirnos ayuda. Y estamos en la misma clave. Electoral para cuando llegue la campaña.

Tengo clarísimo que yo no me pienso jubilar aquí

P. Lo que pasa es que en este despacho no cabe mucha gente. Es pequeñito.

R. (Risas) Es verdad, como somos chicos nos tienen manía.

P. ¿Tienes fecha de caducidad como política? ¿Tienes futuro fuera de la política?

R. La fecha de caducidad no la tengo, pero lo que tengo clarísimo es que yo no me pienso jubilar aquí. Yo soy profesor y aparte de eso he hecho muchas cosas. Tenía un comercio que cerré para dedicarme a esto. Muchas veces recuerdo con añoranza las clases. Me gusta mi profesión. Consideré esto una oportunidad para cambiar las cosas. Por los primeros que miré fue por mis hijos y pensé que tenían el futuro muy negro si querían desarrollar aquí un proyecto de vida. A ver cómo podemos conseguir que esta sea una ciudad de oportunidades. Mientras pueda trabajar por ello, lo haré. Cuando no pueda hacerlo seguiré con mi vida. Y más feliz que una perdiz.

P. ¿Vosotros sois dos concejales? ¿No creéis en las listas paritarias?

R. ¿Paritaria o cremallera?

P. Da igual.

R. Es un arma de doble filo. Creo que la ley hay que cumplirla, eso para empezar. Ahora, mi opinión personal. Las mujeres son tan capaces como los hombres. No me gusta que tengan que legislar para que haya que poner a una mujer por obligación legal. Te hablo de una lista o de un puesto de trabajo. Ahora mismo, si es necesario que esa ley obligue, desgraciadamente estamos muy atrasados. El futuro tiene que ser que esa ley no obligue. Pero ni en un sentido ni en otro. Casualmente, todas las mujeres son más capaces que los hombres, que estén. Pero que no tengan que obligarse por ley. Ahora mismo estamos en pañales en igualdad y hay que legislar. Pero confío en que en el futuro no haya que tener esas leyes.

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