La Asociación Carnavalesca pedirá al Ayuntamiento una calle dedicada a Miguel Amate

Miguel Amate | ÁLVARO CARMONA

La Asociación Carnavalesca de Córdoba solicitará al Ayuntamiento la concesión de una calle para Miguel Amate, autor imprescindible del Carnaval de esta ciudad que falleció el pasado 7 de febrero a consecuencia de un cáncer. Así lo ha comunicado la organización a través de su perfil en Facebook en el que ha señalado que la petición se encuentra actualmente en su fase inicial, es decir, en la entrega de documentación.

La noticia de su deceso sorprendía a muchos el pasado viernes ya que, aunque era conocido el estado de salud del autor, su resistencia a esta enfermedad desde hacía siete años y la estoica positividad de Amate hacían pensar que la recuperación era posible. Su fallecimiento, apenas un año después del de otro histórico del Carnaval -Paco Luque-, ha dejado huérfanos a los amantes de esta fiesta.

Una vez que la asociación presente la solicitud de una calle para el cordobés, el Ayuntamiento deberá aprobar la decisión en pleno que, todo parece indicar, será aceptada ya que "los partidos políticos" han acogido de buen grado la propuesta de la entidad carnavalesca.

Amate fue uno de los pioneros del Concurso de Agrupaciones Carnavalescas aunque sus primeros pasos no los dio directamente con su comparsa. Los inicios los tuvo de la mano de otro insigne, Pepe Martínez -también pregonero del Carnaval, en su caso en 2016-: intervino en la comparsa ‘Los dandis del Carnaval’. Todavía no existía entonces la batalla de coplas en la ciudad, que arrancó en 1983. Y fue precisamente tres años después cuando Amate comenzó a caminar por su cuenta. En 1986 presentó su primera propuesta propia. Fue ‘Fantasía cordobesa’, con la que arrancó una larga y exitosa trayectoria como autor y director, si bien sobre todo brilló en el primer plano.

Su comparsa se convirtió con el tiempo no sólo en una referencia en Córdoba sino a nivel regional. Tras dar el salto a Cádiz, en el Gran Teatro Falla ofreció creaciones memorables y aún recordadas en la Tacita de plata como, entre otras muchas, ‘Los argentinos’ o ‘Los tontos de la tinta’. Con alguna de las formaciones alcanzó incluso las semifinales del certamen de coplas en el Templo de los ladrillos coloraos. En 2011 se despidió con ‘Los molto contenti’, aunque en  realidad nunca se fue: se mantuvo a la sombra como autor de letras y músicas de otros conjuntos.

Tras unos años de silencio oficial, que no oficioso, en 2016 decidió retornar con toda su fuerza creativa. Lo hizo con un grupo expresamente hecho para el Concurso de Agrupaciones Carnavalescas de la ciudad tras la escisión del que creara en la década de los ochenta -renovado con los años, lógicamente-. Llegó al Gran Teatro con ‘Piedra Escrita’, una especie de autobiografía carnavalera del autor -nacido y residente en ese rincón de  Córdoba-, y se llevó el primer premio. En 2017, tras un segundo con ‘La comparsa del loco’, optó por no participar de la batalla de las coplas. Ya en 2019, la Asociación Carnavalesca Cordobesa decidió otorgarle el mayor de los honores: fue el pregonero de la fiesta con un montaje inolvidable. Fue su última aparición pública.

Etiquetas
stats