Volveremos a vernos

Córdoba CF Futsal-Mengíbar, primer partido de la final del 'play off', en Vista Alegre | ÁLEX GALLEGOS

Hasta pronto. Guardadme un sitio, que seguiré aquí. El Córdoba CF Futsal, pase lo que pase en la final por el ascenso, ya se ha ganado un hueco de privilegio para una ciudad que no ha dudado en sumarse a una aventura tan atrevida como ilusionante. Un recorrido a las espaldas de uno de esos equipos que están consiguiendo engrandecer la pasión por el deporte. La de siempre. Un suelo a base de sentimiento y orgullo por unos colores. Sin más. Un equipo de amigos que buscan desafiar a la élite. Más allá de sociedades anónimas e intereses deportivos, lo del conjunto blanquiverde es corazón puro y duro. De gente altruista, como lo es tener un presidente que no duda en ponerse a vender entradas o animar desde la grada como uno más cuando su equipo juega fuera. Es deporte y se trata de disfrutar jugando.

Valores que demuestra un grupo de futbolistas que cada día tienen que madrugar para ir trabajar y que luego se visten de corto para batirse el cobre con profesionales, dedicados única y exclusivamente a esto. Eso es el Córdoba CF Futsal. Una plantilla que ha devuelto la ilusión a toda una ciudad. Con total merecimiento y sin tener que recurrir a grandes focos, pues son los mismos que no hace mucho jugaban ante poco más de un centenar de aficionados. Ahora tienen a un Vista Alegre hasta arriba a sus espaldas. Ellos ya han ganado.

Jugadores que han saboreado las mieles del fútbol sala profesional, así como el lado más sombrío de este deporte. Por eso, y porque juegan principalmente para divertirse, volveréis a verlos. La entidad presidida por José García Román disputó su último de la temporada ante su gente. Un broche de oro a una temporada histórica. “Adelante, guerreros”, rezaba una pancarta en el fondo de Vista Alegre en los prolegómenos del partido. Y una vez más, estos jugadores no defraudaron.

Lo suyo son las grandes citas. Las grandes jornadas. Un día más con fiebre de sábado noche. A más de uno se le escapó alguna lágrima con el gol de Catiti, con la mano salvadora de Nono o con el puño arriba de Jesús Rodríguez. Todos son uno y el sueño de todos también es de uno. Un verdadero equipo, ahora y siempre. Pero el sueño del ascenso, lo cual parecía impensable hace apenas unos meses, está un paso más cerca. Volverán a verles por aquí, no lo duden. En Primera o en Segunda. Pero volverán a verlos.

Etiquetas
stats