“Vengo de Tercera de partirme la cara por el escudo”

Carrión observa desde la banda de El Arcángel | MADERO CUBERO

Una bocanada de aire fresco. Es lo que necesitaba el Córdoba, en cuyo vestuario y entorno existe un profundo alivio. Dentro del campo y fuera de él todos respiran tras el claro triunfo logrado ante el Alcorcón, que sirve también de revulsivo para el equipo. Por supuesto, el oxígeno llegó a Luis Miguel Carrión, que compareció feliz pero con mucho carácter. "Un equipo no juega bien, ni mal del todo, por un entrenador. Los jugadores son personas normales y corrientes, que no lo pensamos nunca porque ganan un buen dinero. Ellos lo pasaron muy mal y hemos estado toda la semana juntitos. Es de alabar la actitud y el talento de los jugadores. Hemos tenido muchas llegadas y hemos decidido bien, y no era fácil porque la situación era complicada", expuso el catalán para valorar el trabajo de sus futbolistas.

El preparador barcelonés consideró que su equipo estuvo por encima del rival en todo momento. "Creo que hemos sido bastante superiores tanto en la primera como en la segunda parte. En la primera hemos tenido ocasiones, hemos tenido el balón aun sin tener un juego fluido. En a segunda, tras el gol se ha abierto un poco más", señaló acerca del choque. El técnico arriesgó, visto desde fuera, con un once revolucionado y muy ofensivo. Una circunstancia que resultó positiva pero por la que no quiso sacar pecho. "Si ganas es acertado, si pierdes es desacertado. Hoy quería sacar gente fuerte, que viera yo que había entrenado con ganas de dejárselo todo. La realidad es que todos han entrenado bien y he tenido que elegir", indicó en ese sentido.

Sobre el hecho de que el Córdoba ofreciera de nuevo una versión muy diferente a la de anteriores partidos, Carrión apuntó que "es un problema cuando das estas dos caras". "Me gustaría ser un equipo de la parte alta y si jugáramos como hoy lo seríamos al 100%. Tenemos que intentar encontrar ese equilibrio, ser fiables, ser fuertes y competir. Estaba cansado de ver a mi equipo pequeño y hoy he intentado poner a la gente más ofensiva posible", explicó el catalán. También destacó que su equipo supiera rebajar su ambición tras ver puerta por tres veces. "Íbamos 3-0 y llevábamos unas semanas muy mal. Se ha liberado tensión y tenemos un partido el jueves", comentó acerca del paso atrás de los blanquiverdes tras encarrilar la victoria.

Por otro lado, el barcelonés fue cuestionado sobre los silbidos que recibió, una vez más, antes del encuentro. "A nadie le gusta que le piten. Al principio pensaba que era por los resultados, pero cuando acabó la Liga el año pasado me dije: es imposible, hemos hecho más puntos que con José Luis (Oltra). Después pensé que me valoran como un hombre de Carlos González, y que yo sepa Carlos González ha puesto a todos los entrenadores junto con la dirección deportiva. Si fuera por este año diría: es verdad, estamos mal", expresó de entrada. "Vengo de la cantera y se me ve como una persona débil, pero es todo lo contrario. Vengo de Tercera de partirme la cara por este escudo y lo seguiré haciendo, me piten o no. Ésta es mi ilusión, quiero crecer y lo importante a veces es sentirse querido. Todos los trabajadores del club me muestran su respeto e intentaré cambiar esta situación. Sobre todo porque es malo para el equipo, ya no para mí", continuó al respecto.

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Publicado el
8 de octubre de 2017 - 22:51 h
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