La Salle, con licencia para soñar

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El Cajasur Córdoba de Balonmano cayó derrotado por tercera vez en lo que va de competición, en esta ocasión por la mínima ante el BM Montequinto (28-27), lo que le impidió alzarse con la primera posición del Grupo F de Primera Nacional de manera matemática, y deberá esperar por tanto al menos una semana más para confirmar su plaza en la fase de ascenso. Siete puntos les separan del segundo y tercer clasificado a falta de tres jornadas por jugarse, aunque éstos cuentan con un partido menos que el CBM. Sin embargo, el sabor amargo de los cajistas se contrarrestó con los triunfos obtenidos por el Balonmano Aguilar Aceitunas Torrent y el Maleta y Avión La Salle, que apura sus opciones de protagonizar un desenlace heroico para salvarse. Muy complicado, aunque estadísticamente posible.

Se esperaba un duelo de alta tensión en la cancha quinteña y así fue. Porque desde el primer minuto el partido fue un carrusel de acciones rápidas en ambos campos, en el que el Cajasur comenzó a tomar ventajas y pareció moverse más cómodamente. Pero los cajistas recibieron su primer revés al ver Jorge Nazario la azul descalificante, tras propinar un golpe sobre un Antonio Serradilla que había golpeado cuatro veces en los cuatro primeros ataques a rivales sin ni siquiera una amonestación verbal.

La descalificación de Nazario no minó las fuerzas cordobesas, ya que el cuadro granate llegó a gozar de hasta cuatro goles de ventaja, imprimiendo mucha velocidad a sus acciones y aprovechando el saque rápido de centro. Pero el decorado cambió y los de Iván López, apoyados en la efectividad goleadora de Pablo Campanario, se pusieron por delante y comandaron el resto del primer acto, llegando al descanso con ventaja de 16-14. La segunda mitad arrancó nuevamente con un Cajasur que había hecho propósito de enmienda y pronto niveló el marcador, pero no supo aprovechar una triple superioridad de la que gozó. Esa circunstancia sí la materializó el Montequinto para regenerarse de moral y volver a asestar un parcial de 5-0 que a la postre iba a resultar definitivo, llevando el marcador al 22-17 a falta de veinte minutos.

Eran los peores momentos que pasaba la escuadra de Escribano, que se veía incapaz de superar la defensa rival y acusaba muchísimo sus errores de lanzamiento, con un sangrante tres de ocho desde los siete metros. Con ese panorama, los locales se fueron hasta los siete de ventaja (27-20), que parecían decidir el choque a doce para el final.

Pero los granates no se entregaron y una doble mixta sobre Serradilla y Campanario ayudó a ir recuperando terreno, a pesar de la roja por tres exclusiones de Aitor. A cuatro minutos para la conclusión, el marcador reflejaba un 27-24 más apretado, aunque Torres dio tranquilidad a los suyos poniéndolos nuevamente cuatro arriba. Aun así, el Cajasur no se rindió y tres goles casi seguidos le pusieron con un esperanzador 28-27. Quedaban dos minutos y los visitantes tuvieron dos opciones para igualar, pero Nano estrelló su lanzamiento contra el larguero y en el siguiente ataque Carlos León fue sancionado con falta en ataque, sesgándose la posibilidad de empate para el cuadro de Escribano.

La machada esperanzadora llegó para el conjunto lasaliano, que recibía al BM Alcobendas consciente de que sería su última oportunidad de engancharse al tren de la salvación. Y no falló. Los colegiales impusieron un ritmo de vértigo desde el inicio (3-0 a los cinco minutos), lo que les mantuvo por delante casi en todo momento. En la segunda parte reinó la igualdad, aunque los locales supieron aprovechar el factor cancha para llevarse un triunfo balsámico (24-22). Finalmente, el cuadro aguilarense también cumplió en su compromiso como visitante contra el BM Ingenio (28-31), cerrando de una vez su racha negativa y certificando su puesto en la zona media.

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