Los Puertas, una genética de amor por el deporte

Los hermanos Puertas | ÁLEX GALLEGOS

Existe en el deporte una cierta osadía, siempre disimulada por la pasión, de excitación hacia el sufrimiento. Una hormona que activa de manera inconsciente el morbo del dolor, cuya recompensa, paradójicamente, es la satisfacción por el logro obtenido. Solo unos pocos son capaces de llevar esa superación a la enésima potencia para destacar en su particular disciplina. Y el efecto se acrecienta cuanto más capaz eres de poner el cuerpo al límite. Es por ello que llama mucho la atención y genera interés contemplar que, dentro de ese pequeño grupo de elegidos capaces de poner su nombre en lo más alto de una práctica deportiva, se den casos de hermanos dentro de una misma disciplina.

Genética que comparte, en tiempo y forma, la pasión por la autoexigencia. Y la supera. Ejemplos hay en prácticamente todos los deportes, aunque en algunos brota con mayor fuerza ese castigo autoinfligido, capaz de sacar el mayor rendimiento de uno mismo. De hecho, en algunos casos puede hablarse de talento, pero en otros no cabe duda que sobresale mucho más la capacidad de trabajo, dedicación y disciplina, sobre las propias habilidades técnicas. Es más, hay momentos en los que la fuerza mental lleva todo el peso.

De los González a los Brownlee. Ejemplos directos que coinciden con los hermanos Puertas. No obstante, un pequeño -aunque importante- matiz otorga mayor mérito a los cordobeses. La mayoría son solo dos, mientras que ellos componen un trío con una progresión sobresaliente. “Tres es más difícil remar, y mira, poco a poco lo vamos consiguiendo”, puntualizan con una sonrisa los tres hermanos. Una familia que ama sufrir para ganar. Y que además, se le da muy bien. Camilo, Ángel y Nicolás Puertas se criaron rodeados de un ambiente deportivo, aunque lejos de tener un familiar cercano a la élite. De ellos mismos emergió esa voluntad por el trabajo diario, sin perder de vista en ningún momento sus obligaciones educativas. De hecho, en algunos casos, buscaron unir ambos caminos. “Algunos trabajamos bastante. Yo entreno bastante y me lo curro, mientras que ellos tienen más clase que yo, más genética. Y con mucho menos están sacando resultados muy buenos”, subraya Camilo, el mayor de los tres y pieza clave en el desarrollo y actual nivel del tridente cordobés.

Su relación con el deporte comenzó ligada a la natación en el CD Natación Córdoba, aunque se cansó “de solo nadar”. De esta forma, el actual campeón de España de Duatlon Cross decidió unirse a la sección de triatlón del club, que a la postre pasaría a denominarse Montilla-Córdoba Triatlón. Y hasta hoy. En mitad quedan multitud de medallas a nivel provincial, regional y nacional, además de haber debutado en una Copa del Mundo, finalizando como el noveno mejor español. El cuadro vinícola es hoy en día uno de los clubes más potentes de España, lo cual se debe a una generación de cordobeses que han llevado ese sacrificio a la gloria. Curiosamente, junto al trío mencionado se encuentran también los montillanos Sergio y Raúl Espejo. Una pasión de hermanos.

El siguiente gran desafío de los Puertas será el Campeonato de Europa Multideporte 2018, que se celebrará en Ibiza del 20 al 27 de octubre. Hasta allí viajarán Camilo y Ángel, debutando ambos con la selección española. En la cita estará también Nicolás, aunque no con el combinado nacional, sino tras haber recibido invitación por méritos propios. Tres cordobeses (y hermanos) en una cita continental al mismo tiempo. Historia viva del deporte en la ciudad.

El mayor será el que parta con mayor exigencia, pues debutará con la selección absoluta, cumpliendo además el hito de ser el primer deportista nacido en la provincia que compite con España en categoría élite de dicha disciplina. Otro logro superado. “Estoy ilusionado por la oportunidad de poder competir con la selección, que es la primera vez, pero también por ir con la familia. Que vayamos los tres y los tres compitamos, supongo que nos dará más fuerza para hacerlo lo mejor posible”, destaca con orgullo Camilo, quien puntualiza que es cierto que hará historia, puesto que “Cristóbal García es murciano de nacimiento”, aunque lucentino de adopción. Su andadura en la cita se iniciará el día 23 con la prueba de duatlón cross.

Antes de que llegue ese momento, Ángel ya habrá puesto la primera piedra de la familia en la competición, pues su estreno con el equipo júnior de duatlón tendrá lugar el día 20, aunque en la misma carrera que Camilo también participarán él y Nicolás (actuará también el 25 en triatlón cross). “Estoy muy feliz de poder ir al campeonato y además de poder compaginarlo con mis hermanos”, subraya el primero, mientras que el segundo matiza que “ya hemos competido en una Copa de Europa, pero el Campeonato de Europa es el primero. Y nada más feliz que poder ir los tres”. Una ambiciosa aventura en familia, en la que el objetivo, en palabras del mayor, es “disfrutar la carrera y acabar la temporada con un buen sabor de boca. Supongo que los tres vamos con esa idea, pero luego, si se puede rascar algo, alguna medalla, mejor que mejor. O si sale un top5 o algo así, estaría guapísimo (risas)”. Los tres parten con ese propósito, puesto que Nico resalta que “solo por poder estar allí ya estamos contentos”. 

Su camino en la disciplina no ha hecho más que empezar, pero su exigencia es máxima. Ya saben lo que es ganar de cualquier forma en España, por lo que los desafíos internacionales aparecen cada vez con más fuerza en su imaginario. Camilo afirma que su idea es “seguir creciendo poco a poco y, si vuelvo a tener una oportunidad, ojalá que sea en triatlón. El año que viene hay Campeonato del Mundo en Pontevedra. No sé cómo serán los criterios, pero supongo que duatlón cross y triatlón cross será más fácil”. Incluso brota una mueca de ilusión al hablar -aunque sea de pasada- de cuestiones olímpicas (triatlón y relevos mixtos). Eso sí, él mismo se encarga de poner los pies en la tierra, exponiendo que “en triatlón, los que hay ahora mismo (Mario Mola, Fernando Alarza, Gómez Noya, etc) están a años luz de mí”. Pero seguirá trabajando. 

Ángel, por su parte, prefiere ir más “hacia el camino del duatlón, más que triatlón. O mejorar el segmento del agua para estar ahí arriba”, mientras que Nico dice que “estaría contento con poder igualar lo que ha hecho mi hermano Camilo. Y poco más”. Un punto de apoyo sobre tres ejes. Ahí radica su mayor virtud, además de en el esfuerzo. El compromiso mutuo. “Siempre le pedimos consejo a Camilo por ser el mayor”, resalta Nicolás, aunque, entre bromas, Ángel deja caer que “a veces no hace falta ni pedírselo. Siempre te dice lo que tienes que escuchar”. En ese sentido, el mayor se justifica diciendo que “siempre intentamos que si alguno está viendo desde fuera pues nos intentamos ayudar. Pero es verdad que yo aquí quizá tenga más experiencia, y a la vez he estudiado Ciencias del Deporte, pues me gusta mucho la labor de entrenador. Me gusta aconsejar a los deportistas y, si son mis hermanos, pues con más cuidado”.

Por último, la cuarta representación provincial de la cita europea la pondrá el veterano Cristóbal García, también perteneciente al Montilla-Córdoba Triatlón. Sobre el experimentado atleta, Camilo apostilla que “a él, en todas las competiciones, sobre todo las que vamos de equipo, le gusta tomar las riendas. Dar instrucciones. Él lleva muchos más años compitiendo, es mayor, pero por ahora no hay quien le desbanque. Es su quinta participación internacional (dos Mundiales y tres Europeos), así que es un reflejo en el que mirarse”. 

Etiquetas
stats