Con propósito de enmienda en año nuevo en Segunda B

Juanfran pugna por el balón con un rival. | ÁLVARO CARMONA
Tanto Córdoba B como Lucena retoman la competición este domingo con la intención de dar un giro a sus situaciones deportivas | Los celestes regresan con cambios en el plantel

La llegada de un nuevo año lo es también, siempre, de una lista de propósitos a veces más amplia, otras menos. El fútbol no es ajeno a esa típica declaración de intenciones, dirigida a mejorar en determinados aspectos. En ese sentido, son varios los retos que se presentan para los conjuntos cordobeses del Grupo IV de Segunda B, que retoman este domingo la competición con la clara idea de comenzar a enmendar su trayectoria. Tanto Córdoba B como Lucena afrontan el segundo tramo de campeonato con el único objetivo de dejar atrás las posiciones de peligro y recuperar la senda que abandonaron en las últimas jornadas de 2014. Aunque en el caso del conjunto celeste, éste logró cerrar el pasado año con una victoria balsámica. Una victoria que de entrada resultará más complicada para los dos equipos en sus primeros encuentros de 2015, ya que ambos habrán de jugar en campo ajeno: el filial blanquiverde visita al Real Jaén y los de Serafín Gil al Marbella.

Sea como fuere, tanto unos como otros pretenden dar un giro a su actual situación en la tabla. El Córdoba B tiene por delante una dura prueba, pero debe intentar el triunfo si no quiere caer en una zona de descenso de la que escapa por apenas un punto. El equipo que dirige José Antonio Romero se despidió del pasado año con una derrota ante el Betis B (1-2) que suponía la tercera consecutiva. Pero la dinámica resultó más negativa si se tiene en cuenta que el segundo conjunto califal apenas sumó seis puntos de los últimos 33 que disputó. Una estadística que acompañan sus datos en lo que a goles se refiere: es la escuadra menos anotadora (con 14 tantos) y la segunda que más dianas recibe (30). Con todo ello pretende acabar el filial, que retorna a la competición con un difícil duelo ante uno de los rivales más complicados: el Real Jaén. En La Victoria buscará eso mismo un cuadro, el blanquiverde, el domingo (17:00). A partir de ahí, en la que será jornada última de la primera vuelta del Grupo IV de Segunda B, espera el B tomar impulso en la clasificación.

Quizá resulte más cómodo, a priori, el compromiso para el Lucena, que se desplaza a Marbella (12:00). En tierras de la Costa del Sol, el cuadro aracelitano buscará dar continuidad al buen sabor de boca con que dejó atrás 2014. Más si cabe porque su rival le aventaja en sólo punto en la tabla. El propósito es claro: olvidar los tiempos en que parecía imposible ganar -acumuló diez jornadas sin hacerlo- y tomarlo como hábito para salir de la zona de descenso. Los celestes ocupan la penúltima plaza, que en modo alguno supone también un reflejo del estado en que se encuentra el club. Porque en la lista de propósitos está también hallar la fórmula para conseguir la calma institucional que los problemas económicos no permitieron en el cierre del pasado año. En ese sentido, la entidad todavía debe responder a las nóminas que adeuda a sus jugadores, una situación que provocó que algunos optaran por abandonar la disciplina lucentina. Narváez, Chirri, Caballero, Luque y Borja Romero se marcharon, mientras que llegaron Pablo Navas, Pavón, Sergio Pérez, Jony Lomas, Abou y Toni Conejo. La forzosa remodelación del plantel tendrá que saberla gestionar Serafín Gil.

Etiquetas
stats