La primera vez de Javi Flores

Javi Flores, en un partido del Córdoba B en la Ciudad Deportiva | LARREA

Mucho ha llovido, como suele decirse, desde entonces. Casi tres lustros en concreto han transcurrido desde su primera vez. El tiempo, que ahora cobra sentido diferente para Javi Flores. El centrocampista retorna con el Elche a El Arcángel (sábado, 16:00), el estadio en que un día fuera tan querido como -de forma incomprensible- repudiado. Vuelve al escenario en que comenzara a ser actor principal allá en 2005, aún como un chaval de Fátima. “Es mi casa, mi tierra, el club donde me he criado y es un partido importante y especial para mí”, deja dicho el futbolista antes de pisar otra vez el verde del coliseo ribereño. Sólo unos días quedan para un reencuentro que, también resulta curioso, tarda en producirse más de siete año después de que abandonara la entidad en la que creciera y que le viera crecer.

Sin duda, como ya expresó el propio centrocampista en la sala de prensa del Martínez Valero que hoy por hoy es su hogar deportivo, éste no es un partido más para él. No en vano, se va a enfrentar al equipo con el que tanto vivió. Entre otras experiencias, un ascenso a Segunda A del que fue marcado partícipe junto a otros como Javi Moreno -actualmente entrenador del primer cuadro juvenil blanquiverde-, Arteaga o Asen. Fue en 2007, antes de sufrir una grave lesión en el quinto metatarsiano de su pie izquierdo. Aquella dolencia le obligó a pasar por quirófano y acumular meses alejado del campo. Quizá todo empezó a cambiar después de esa incidencia vital para el de Fátima, que en su última temporada como jugador del Córdoba -entonces sin saberlo- superó uno de los peores tragos que cualquier futbolista deba afrontar: un intenso silbido por parte de su afición cuando ni siquiera participaba en el choque de turno.

Todo lo relatado forma parte del pasado, tanto como las palabras del presidente del Córdoba entonces, José Miguel Salinas. El mandatario tildó de “miserable” la actitud de la hinchada y, por supuesto, sus declaraciones levantaron polvareda. Javier Flores Santacruz (Córdoba, 1986) regresa después de un ERE que no llegó a ser con Carlos González recién convertido en nuevo propietario de la entidad. Era verano de 2011 y tenía 25 años, una edad a la que ya sumaba 153 partidos oficiales con el equipo de su vida. Ahora encara otra primera vez, la que le lleva a enfrentarse al cuadro califal tras siete años y un puñado de meses. Pero su pensamiento está en el triunfo. “El Arcángel estará pendiente de lo que haga su equipo y no de recibirme a mí. No sabría decir cómo va a ser esa vuelta”, expresó el de Fátima al digital Cordobadeporte.com.

Precisamente en dicho medio, por cierto, desveló que pudo regresar a El Arcángel de un modo muy distinto al actual. Para vestir de blanquiverde otra vez y no con camiseta franjiverde. “El año del ascenso a Primera estuvo con todo casi hecho, pero al final con Carlos González pasas una vez por el aro, dos no”, señaló en el medio deportivo. El día de mañana, quién sabe. De vuelta al reencuentro del sábado, el centrocampista quiso apartar los sentimientos para asegurar que “lo importante son los puntos”. Eso sí, reconoció ante los periodistas ilicitanos que lograr el triunfo no va a ser sencillo: El Arcángel es un estadio caliente y él lo conoce de sobra, para bien y para mal -como versa el himno de Manuel Ruiz Queco-.

“Vamos a un campo donde aprietan bastante, donde ellos se sienten bien. Fuera de casa tampoco han puntuado mucho, pero en casa se sienten fuertes. La gente aprieta mucho hasta el final”, indicó en Elche. Con el cuadro levantino va a retornar al fin al que fuera su estadio, el mismo en que con sólo 19 años se desenvolvía como si toda la vida llevase entre los grandes. Fue el 28 de agosto de 2005 y el partido de su debut con el primer equipo blanquiverde no pudo ser más atractivo, aun cuando se jugaba en Segunda B: se estrenó en derbi provincial ante el Villanueva, inédito hasta entonces y que acabó con un empate a cero. Aquella fue su primera vez con los mayores. Seis temporadas y muchas vivencias después, al de Fátima le tocó hacer las maletas. Dijo adiós tras un último encuentro en El Arcángel -quizá ni lo podía imaginar- ante Las Palmas (2-0) y un choque en Girona donde surgió otra figura -aunque en realidad lo hizo algún mes después- para la ilusión: Javi Hervás. Aquella fue su última vez. Desde entonces hasta ahora, hasta el sábado, cuando la vez vuelve a ser, como el día en que se midió al cuadro jarote de Rafael Carrillo Falete, la primera. Pero como rival.

Etiquetas
stats