Sólo un precedente pero con forma de hazaña

Manu Leal y Koseky celebran un gol ante O Parrulo en la 2019-20 | MADERO CUBERO

Como ocurre con la inmensa mayoría de rivales, su próximo adversario es una especie de desconocido. Más si cabe que en otros casos pues es de los equipos a los que sólo se enfrentara una vez en su primera temporada en la máxima categoría del fútbol sala nacional. El caso es que su corta historia lleva al Córdoba Patrimonio de la Humanidad a tener escasos registros compartidos con los clubes con que comparte presencia en Primera de la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS). Buen ejemplo de ello es esta vez, y sin ir más lejos, O Parrulo Ferrol. Porque con el cuadro gallego sólo tiene un duelo antes del que van a disputar ambas escuadras el martes. Aunque con el único choque hasta ahora es suficiente para encarar la contienda con que termina el año en la mejor liga del mundo con cierto optimismo. Siempre con el conocimiento de que el pasado y las estadísticas no sirven sobre el parqué.

En efecto, sólo una vez se vieron las caras el conjunto blanquiverde y el ferrolano. Fue durante la temporada 2019-20 tras el histórico ascenso del plantel entonces dirigido por Miguel Ángel Martínez Maca, que precisamente seguía al frente del cuadro califal en la primera travesía entre los más grandes de la disciplina en España. Con motivo de la novena jornada del curso, el Córdoba Patrimonio de la Humanidad se enfrentó en el Palacio Municipal de Deportes Vista Alegre a un adversario considerado directo en la lucha por la permanencia pero que, sin embargo, estaba un escalón por encima en este sentido. Una circunstancia ésta que dejó muy clara O Parrulo Ferrol durante la primera parte de un encuentro que cobró un aspecto muy negativo en el primer acto. La escuadra gallega no sólo se adelantó en el electrónico sino que además estableció una diferencia significativa antes del descanso.

Por cierto, que al igual que sucede este curso pero por un motivo muy diferente el encuentro en Vista Alegre tuvo que jugarse en una fecha distinta a la prevista. En ese momento fue por la celebración del Trofeo Ciudad de Córdoba Lourdes Mohedano de gimnasia rítmica, que obligó a trasladar el partido a otro día. Ahora, cabe recordar, el choque se juega con atraso respecto del resto de la decimoquinta jornada -que se desarrolló la pasada semana- por un positivo de Covid-19 en la plantilla ferrolana. Con el plazo protocolario de cuarentena se hacía imposible jugar el martes o el miércoles. De vuelta a la brevísima revisión histórica de contiendas entre el Córdoba Patrimonio de la Humanidad y O Parrulo, el primer, único y por ende último antecedente hasta la actualidad arrancó de muy mala manera. No en vano, al paso por el cuarto minuto de juego Isma adelantó a los gallegos.

Tras verse por debajo, el conjunto blanquiverde no fue capaz de igualar el tanteador. Y no sólo eso sino que sufrió un mazazo más. A dos del sonido de la bocina por primera vez fue Iván Rumbo quien apareció para marcar el 0-2. Con este resultado se llegó al asueto, de forma que los califales acudieron a vestuarios cabizbajos. Pero no con los brazos en bajo, ya que muy pocas veces rindió armas el Córdoba Patrimonio de la Humanidad fuera cual fuese el partido, su rival o la categoría en que compitiese. Gran demostración de ello ofreció aquella tarde, de 27 de octubre de 2019 para ser más exactos, en la que, a todo esto, Alberto Saura estaba en la pista como adversario y sin intuir quizá que terminaría por firmar con el club presidido por José García Román. El de La Unión no vio puerta. Y eso, como que tampoco lo volviera a hacer ninguno de sus compañeros, permitió a los de Maca remontar.

No fue sencillo precisamente cambiar por completo el marcador del encuentro. Tanto es así que hasta el minuto 36 no se produjo el primer tanto de los blanquiverdes. Fue, así, a cuatro del final cuando el Córdoba Patrimonio de la Humanidad recortó distancias y pensó que sí era posible vencer pese a todo. El capitán, Manu Leal, anotó para que los suyos terminaran de creer en su carácter indómito, que en Primera de la LNFS ya se había reflejado ante el Movistar Inter en Vista Alegre (2-3) y ante el Fútbol Emotion Zaragoza (3-3). En el último caso fue en tierras mañas y después de caer por 3-1. Ya funcionaba el juego de cinco, por cierto. Dos después y a dos de la bocina, Pablo del Moral empató. Pero todavía debía producirse el estallido, tanto en el electrónico como en la grada. En el 39, Keko también hizo su aportación y culminó una remontada enorme. La victoria tuvo forma de hazaña y por si fuera poco, y esto era lo realmente importante, suponía un paso adelante en el camino hasta el objetivo: la permanencia.

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