Sin efecto revulsivo inmediato… otra vez

Curro Torres, en la banda del Ángel Carro de Lugo | LOF

Definitivamente, el Córdoba es incapaz de hacer suyo el refrán. Eso de “a entrenador nuevo, victoria segura” es simplemente una expresión en El Arcángel. Los cambios de técnico no generan otros de dinámica a orillas del Guadalquivir. Basta con acudir a los registros de la entidad desde 2000. En los últimos 18 años hasta 25 relevos acumula el conjunto blanquiverde con una temporada en curso. Y sólo ocho de estos tienen el dudoso honor de resultar positivos de buenas a primeras. Así, Curro Torres mantiene, sin que sea su intención como es lógico, la tradición en este sentido. La derrota en su estreno, por 2-1 en Lugo, viene a dar continuidad a una estadística de la que sólo se salva Luis Miguel Carrión desde la campaña 2005-06.

Sin efecto revulsivo inmediato… otra vez. Las cifras hablan por sí solas en lo que a las permutas de entrenador se refiere. Rara vez funcionan éstas en el Córdoba, revisados los más próximos precedentes. Así es sobre todo desde que Pepe Escalante supliera con éxito a Quique Hernández allá por 2005. Eso sí, aquello sucedió en Segunda B. El técnico cordobés, que es quien más partidos dirigió al cuadro califal y consiguió dos ascensos a Segunda A, se estrenó en la décima jornada de la temporada 2005-06 con un triunfo revitalizador ante el Sevilla B (1-2). Fue el último cambio drástico, y positivo, de trayectoria que vivió el conjunto blanquiverde hasta más de diez años después. En este caso cabe destacar que de por medio la entidad atravesó su etapa menos movida en el banquillo de su historia reciente.

Tras aquel giro de rumbo que logró Pepe Escalante, ninguno de sus sucesores siguió el camino. A José González le tocó conformarse con un empate en su estreno en la 2007-08 -en Castellón, 1-1, tras suplir a Paco Jémez-, mientras que su sustituto en la siguiente campaña, Juan Luna Eslava, debutó con una derrota -0-1 ante el Rayo-. Del mismo modo arrancó la era Juan Eduardo Esnáider, que ocupó la vacante dejada por Rafa Berges -ahora director deportivo del Córdoba- con 0-1 ante la Ponferradina. Tras el argentino, otros cuatro entrenadores se sentaron en el banquillo sin vencer en su primer encuentro. Albert Ferrer, Miroslav Djukic y José Antonio Romero, los últimos como revulsivos en Primera, arrancaron sin sumar de tres. Como tampoco celebró la victoria, antes que ellos, Luis Miguel Carrión en el duelo en que ejerció provisionalmente como técnico.

El catalán fue el peor de los relevos, por mucho que fuera circunstancial, desde 2000. Dirigió al Córdoba en Soria y sufrió una dolorosa goleada (3-0). Pero él fue también el único en romper la maldición de los cambios de entrenador, que así podría comenzar a verse, en el club. Tomó las riendas en la campaña 2016-17, tras la destitución de José Luis Oltra, y lo hizo con victoria en Reus (1-2). Se convirtió en un oasis a nivel de banquillo para el cuadro califal, que tras Luis Miguel Carrión sumó otras tres permutas en pleno campeonato hasta llegar a la que significó la llegada de Curro Torres. Así, el pasado curso ni Juan Merino, ni Jorge Romero ni José Ramón Sandoval consiguieron vencer en sus estrenos.

Muy diferente fue la realidad entre la temporada 2000-01 y la 2005-06, ya mencionada y en la que Pepe Escalante revirtió la situación de primeras. Entonces los tiempos eran mucho más convulsos en torno a la figura del entrenador, pues al menos un relevo en el banquillo hubo cada una de esas seis campañas. Fueron 13 los que acometió el club en dicho período, de los cuales siete -incluido el ya comentado en Segunda B- tuvieron un inmediato efecto positivo. Desde 2005 sólo uno funcionó al inicio de la docena que se produjeron, y fue la citada entrada de Luis Miguel Carrión por José Luis Oltra. En Segunda A el último precedente positivo, antes de éste de la 2016-17, se dio en la campaña 2004-05: entonces Robert Fernández se estrenó con victoria ante el Nàstic de Tarragona (2-0). El de Betxí fue cesado a la quinta jornada de asumir la responsabilidad de dirigir al conjunto blanquiverde.

Por cierto, que desde 2000 sólo en cinco temporadas terminó el técnico que comenzó al frente del equipo. El primero que logró hacerse fuerte en el banquillo fue el propio Pepe Escalante, que cerró de inicio a fin la campaña 2006-07 tras continuar desde la anterior -en la que suplió, como ya quedó dicho, a Quique Hernández-. Su estela la siguió Lucas Alcaraz, que además protagonizó la etapa más tranquila en el banquillo del Córdoba con dos cursos completos (2009-10 y 2010-11). Tras el granadino repitió éxito, en lo que debería ser normal, Paco Jémez: fue en la memorable 2011-12. Sólo José Luis Oltra consiguió emularles en la 2015-16, si bien un campeonato después no pudo evitar su destitución.

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