Cuestión de números: del despacho al césped

Aythami y Alfaro, durante un entrenamiento | TONI BLANCO

Atrás quedó una junta de accionistas en la que el guion se ajustó a lo previsto: León sacó adelante las cuentas gracias a su mayoría accionarial -los minoritarios estuvieron en contra-, le mandó recados a Carlos González -“no dejará de darme por culo (sic) hasta que le pague y después, por la plusvalía”-, reconoció su responsabilidad en la descabellada 'operación Guardiola', dio explicaciones -con mayor o menor fortuna- sobre movimientos económicos, eludió dar detalles del affaire de Ucrania “por proteger a mi familia” y acabó pintando un futuro ideal cuando el Córdoba salga de su estado actual. “La imagen de inestabilidad que transmite el club no es buena”, deslizó Alfredo García Amado, el director general. León salió airoso de la cita, pero enero no ha hecho más que empezar y quedan unas cuantas batallas por librar.

Un puñado de salvavidas se avistan en medio del mar revuelto en el que el Córdoba bracea con más corazón que método. El principal madero al que agarrarse es el partido ante el Rayo Majadahonda, del que nadie ha hablado demasiado pero que ya está aquí. Un choque fundamental. El cuadro madrileño, un recién ascendido que trae como preparador físico a un icono del cordobesismo reciente como Asen, marca el límite con la permanencia con 21 puntos. El Córdoba tiene 17. Un simple vistazo a los números hace inútil cualquier calificativo más. O gana o se va a pique.

Curro Torres entrena este viernes a puerta cerrada en la Ciudad Deportiva. Después de la decepcionante actuación del pasado fin de semana en el campo del Nástic de Tarragona (1-0), su equipo está forzado a vencer a un Rayo que no anda demasiado fino: lleva seis jornadas enlazadas sin ganar. ¿Habrá cambios en la alineación? Por obligación. Se le cae de la lista Miguel de las Cuevas, un fijo para el de Ahlen desde que tomó las riendas del grupo. El extremo alicantino lo había jugado todo hasta que le expulsaron la semana pasada en Tarragona en una acción que destrozó al Córdoba: falta, roja y gol rival. El técnico puede contar con Jovanovic y Javi Galán, ausentes en el último partido por un proceso febril, y también con el internacional burkinés Blati Touré.

El foco está colocado en Aythami Artiles, que ya ha comunicado al club que desea marcharse a la Unión Deportiva Las Palmas en el mercado invernal. Hace justo un año llegó a El Arcangel desde el club insular, en el que se forjó y del que fue uno de los capitanes en Primera. El central tiene contrato hasta 2020 y una cláusula de rescisión de tres millones de euros. El pasado domingo formó parte de la expedición, pero no actuó por “un proceso febril”, según informó el club. Esta semana ha entrenado en las sesiones con Torres, pero su situación es de lo más delicado. Se quiere ir y todos lo saben, pero... ¿De qué modo?

El espinoso asunto de Aythami provocó uno de los momentos más delirantes de la junta de accionistas de este jueves. El presidente, Jesús León, llegó a realizar una improvisada votación entre los accionistas congregados. “Tenemos tres salidas: que se vaya gratis, que lo haga con una compensación al club o que se quede”, explicó el montoreño, para añadir: “¿Quién le dejaría salir?”. Uno de los accionistas minoritarios le indicó que necesitaba más información, provocando la hilaridad en la sala. Pero la situación del Córdoba no está para risas.

Curro Torres está ya contando en los entrenamientos con Josema Sánchez, defensa que ha finalizado su periodo de cesión en el Sochaux francés y que podría ocupar la ficha que deja libre el mediocentro camerunés Bambock, a quien el club ya hizo saber que no cuenta con sus servicios y que es libre para buscar un nuevo destino. Otro que puede aterrizar pronto, pues el Lugo no cuenta con él, es el delantero Jona Mejía. El hondureño ya pasó cedido por el Cádiz y por el club lucense sin encontrar protagonismo. No parece probable que se lo conceda este necesitado Córdoba, aunque quién sabe...

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