Sabadell - Córdoba
Así fue la revisión del VAR en las dos jugadas polémicas del CE Sabadell - Córdoba CF
El videoarbitraje se cruzó dos veces en el camino del Córdoba CF en la Nova Creu Alta y en las dos ocasiones el desenlace fue el mismo: una decisión que se giró en contra de los intereses blanquiverdes. Y, aunque la derrota blanquiverde fue merecida, lo cierto es que las decisiones también condicionaron el partido. La primera dejó sin efecto una falta que ya estaba señalada y que, incluso, pudo acabar con uno menos en el Sabadell; la segunda acabó en el penalti que decidió el partido en el minuto 89. La RFEF ha difundido las conversaciones entre Juan Manuel Gordillo Escamilla y el responsable del VAR, Iván Caparrós Hernández, y en ambas se entiende el porqué de unas resoluciones que acabaron por marcar el desenlace del partido.
La falta de Édgar sobre Percan
Pasado el cuarto de hora, Édgar González frenó a Percan cuando el delantero leonés se marchaba hacia la portería de Fuoli tras un buen recorte. Gordillo Escamilla señaló falta y sacó amarilla, pero la duda no era esa: si la acción era ocasión manifiesta de gol, la tarjeta tenía que ser roja. De ahí la llamada desde la sala VOR.
“Juanma, te recomiendo una revisión para que valores una acción de posible DOGSO”, planteó Caparrós Hernández. Con el árbitro ya en el monitor, el VAR ordenó la revisión en dos pasos: “Te mostramos la acción, que entendemos que es una acción de ocasión manifiesta de gol y luego, seguidamente, cuando valores eso, te mostraremos una cámara para que valores si realmente existe un contacto que derriba al jugador o no”.
Gordillo Escamilla resolvió lo primero rápido -“yo creo que con esta cámara valoro que existe una situación de ocasión manifiesta de gol”-, pidió repetir las imágenes y de ahí salió el giro completo: “Para mí no existe contacto. Y por tanto voy a cancelar la falta, la tarjeta amarilla, y vamos a dar balón a tierra”. Cuatro minutos largos de deliberación para pasar de una posible expulsión a que no hubiera ni infracción.
La mano de Carracedo y el 3-2
La segunda intervención llegó cuando el partido estaba empatado y ya solo quedaba el descuento por delante. En un centro cerrado al segundo palo, el balón golpeó en el brazo de Carracedo. Gordillo Escamilla dejó seguir -los jugadores locales protestaron la mano- hasta que volvió a sonar el pinganillo: “Juanma, te recomiendo una revisión por un potencial penalti por mano”.
En el monitor, el árbitro razonó en voz alta cada paso. Primero, la posición del brazo: “La mano la veo separada, para mí está en posición antinatural, pero no es deliberada”. Después, la trascendencia de la acción: “Quiero ver si es una ocasión manifiesta de gol”. Y con las dos cosas resueltas, la sanción: “Sería una situación de DOGSO, pero al ser una mano no deliberada pero sí punible porque está en una posición antinatural, voy a sancionar penalti con tarjeta amarilla”. Todavía tuvo que preguntar al VAR por el dorsal del futbolista -“No veo el número, Capa”-, y desde la sala le respondieron: 23.
Urri transformó la pena máxima y firmó el 3-2 definitivo. Carracedo, que había marcado de penalti el 2-1, terminó siendo el protagonista del penalti que le costó el partido al Córdoba.
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