MÁLAGA - CÓRDOBA
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LALIGA HYPERMOTION
Kevin Medina, ante su 'partido especial' en Málaga: “Sé que puedo dar más”
Un paso adelante necesario en un escenario inigualable. El calendario de LaLiga Hypermotion ha querido que la visita del Córdoba Club de Fútbol a La Rosaleda de este sábado sea un cruce de caminos, ya que no solo enfrenta a dos equipos con dinámicas opuestas, sino que supone el regreso a casa de Kevin Medina en un duelo que todo hace indicar que será, una temporada más, una fiesta del fútbol andaluz. El extremo malagueño (Málaga, 2001) vuelve al estadio que le vio crecer, y lo hace en un momento clave, tal y como ha recordado en la rueda de prensa de este miércoles, donde el habilidoso atacante ha mezclado la nostalgia por su salida del club boquerón con la ambición de consolidarse en el once de Iván Ania.
No es, ni mucho menos, un partido más para él, y así lo ha reconocido ante los medios. “Pues sí, la verdad que es un partido especial para mí, tengo allí a muchos amigos”, arrancaba el jugador. La conexión es total: “Soy de allí, tengo allí a toda mi familia”, y, por todo ello, Medina no olvida sus orígenes y se mostró “muy agradecido al Málaga porque allí me crié, allí me dieron la oportunidad”, y fue donde encontró su hueco durante muchas temporadas.
Sin embargo, esa gratitud convive con el recuerdo de una salida que no fue como esperaba. “Por circunstancias, por una o por otra, no se dieron -las cosas- para quedarme allí, pero bueno, me hubiese gustado”, admitió el extremo. Al ser preguntado si se le quedó una espina clavada por esa marcha, fue directo: “Al final son circunstancias que se dieron”, insistió, antes de confesar que “se queda la espinita, pero bueno, espero algún día volver a casa”.
Esa “espinita” personal es el telón de fondo de un duelo de dinámicas opuestas. El Córdoba CF de Iván Ania llega lanzado, octavo con 19 puntos y enlazando una racha de siete jornadas consecutivas sin perder (cuatro victorias y tres empates). El Málaga CF de Pellicer, en cambio, sufre en la decimosexta plaza con solo 14 puntos, a cinco de los blanquiverdes y tan solo tres por encima del descenso. Pese a ello, Medina espera un rival herido y peligroso: “Vi el partido contra el Castellón, que le remontaron en el descuento, van a salir con muchas ganas”.
Y es que, mientras el colectivo carbura -el Córdoba atraviesa su mejor momento de forma-, Kevin Medina busca aún su explosión individual esta temporada, después de no aprovechar la oportunidad que le brindó Iván Ania en Cieza hace tan solo una semana. Tan solo hay que echar un rato a los datos de la campaña 2025-26 para confirmar su rol actual de revulsivo: ha participado en los 12 encuentros ligueros disputados, pero solo ha sido titular en 5 de ellos, sumando un total de 481 minutos y una media de 40 por partido.
Su impacto más notable fue en la victoria ante el Castellón (2-1) el pasado 5 de septiembre, donde anotó su único gol hasta la fecha, cazando un balón suelto, repelido por el portero en el segundo palo tras pase de Albarran. Desde entonces, ha alternado suplencias con titularidades, sin lograr asentarse en el once y sin lograr dar ese paso hacia adelante que la afición espera de él, cediendo así su puesto en el once a un Dalisson también emergente.
Lejos de conformarse, el malagueño asume el reto y la necesidad de dar ese paso adelante. “Yo estoy muy bien, sé que puedo dar más, pero estoy muy contento de estar aquí con el equipo, con las victorias”, reconoció, dejando clara su mentalidad. Sabe que la competencia es alta, pero tiene claro el camino: “Hay que seguir trabajando y seguir mejorando”. El míster, Iván Ania, le pide desequilibrio: “Que encare, que juegue fácil, que me oriente bien”.
Este sábado, en La Rosaleda, Kevin Medina tiene la oportunidad de reivindicarse. Lo hará, además, apercibido de sanción, ya que acumula cuatro tarjetas amarillas. Un escenario perfecto, su “casa”, para dar ese golpe en la mesa que él mismo reclama y demostrar que el revulsivo quiere volver a ser titular.
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