Córdoba CF
El Arcángel recupera la memoria (y la sonrisa) dos meses después
El fútbol es un estado de ánimo, pero sobre todo es una cuestión de hábitos. Y en El Arcángel, el de ganar se había perdido peligrosamente entre las hojas del calendario de final de año. Por eso, el triunfo de este sábado del Córdoba Club de Fútbol ante el Burgos CF (2-0) trasciende el mero hecho de volver a sentir la emoción de sumar tres puntos como local. Supone una liberación, un exorcismo de los fantasmas recientes y, sobre todo, la recuperación de la identidad casera. El coliseo ribereño volvió a celebrar una victoria de los suyos exactamente 63 días después, rompiendo una sequía que se prolongaba desde aquel lejano 2 de noviembre frente a la AD Ceuta.
Y es que el invierno se estaba haciendo largo a orillas del Guadalquivir. Desde aquella tarde de otoño en la que el equipo se impuso -de manera también brillante- por 2-0 a los caballas, la afición blanquiverde había asistido a una secuencia de frustraciones en su propio feudo. Noviembre y diciembre dejaron un regusto amargo con las derrotas ante el Deportivo (1-3) y el Cádiz (1-2), y el frustrante empate sin goles frente al Eibar. El Arcángel, históricamente el gran granero de puntos del equipo, se había convertido en un terreno resbaladizo donde el equipo competía pero no remataba. Ania lo sabía, el vestuario lo sabía y la grada lo temía.
Un “debe” saldado con portería a cero
Iván Ania no se escondió en la previa. El técnico asturiano calificó el rendimiento como local como un “debe que tenemos que mejorar” para aspirar a cotas más altas. Tanto es así que los califas fueron el equipo que menos puntos logró como local en el pasado año natural de la categoría de plata, con 22 puntos de 60 posibles. La reacción debía llegar. Dicho y hecho. El equipo recogió el guante de su entrenador y de los malos resultados, y saltó al césped con la lección aprendida: para volver a ser fuertes, había que echar el cerrojo. Y así fue. El Córdoba CF no solo ganó, sino que lo hizo recuperando la solvencia atrás, dejando la portería de Iker Álvarez inmaculada ante un rival que llegaba con la flecha hacia arriba tras tumbar a equipos como Almería y Getafe.
La victoria ante el cuadro burgalés tiene, además, un valor terapéutico doble. Primero, porque confirma que la reacción iniciada en Mendizorroza ante el Mirandés no fue un espejismo, sino un cambio de tendencia real que ya supone un doble triunfo consecutivo. Y segundo, porque se logró ante un equipo, el de Ramis, diseñado para desesperar al rival, un bloque “rocoso” -como lo definió Ania- como los que se le habían atragantado con anterioridad -Eibar, Cádiz-, y que exigió la mejor versión de los blanquiverdes. Los goles de Jacobo y Adri Fuentes no solo sirvieron para doblegar al octavo clasificado, sino para enviar un mensaje a la categoría: El Arcángel vuelve a estar abierto por victorias.
29 puntos para mirar hacia arriba
Con este triunfo, el Córdoba CF se coloca con 29 puntos en el casillero (sumando los tres de esta jornada a los 26 que tenía), una cifra que permite afrontar el cierre de la primera vuelta en Huesca con una tranquilidad pasmosa. Tanto es así que, en caso de vencer en El Alcoraz, la cifra al término de la primera mitad de competición sería de 32 puntos, lo que daría una proyección final de unos 64 puntos al término de la temporada, que dejaría a los califas al borde del play off teniendo en cuenta las últimas puntuaciones en temporadas pasadas. El equipo ha pasado de mirar de reojo el retrovisor tras la racha de seis partidos sin ganar, a otear el horizonte de la zona noble.
Es por todo ello que la lectura del inicio de 2026 no puede ser más positiva. El equipo ha sabido sufrir con una enfermería repleta -a la que se suma ahora Isma Ruiz-, ha encontrado héroes inesperados en la “unidad B” -como una sólida nueva pareja de centrales- y, lo más importante, ha vuelto a convertir su estadio en ese lugar donde los rivales saben que sumar es una misión casi imposible. La “maldición” del primer partido del año es historia, pero la noticia real, la que celebra el cordobesismo este domingo, es que su equipo ha recuperado la memoria en casa justo cuando más falta hacía.
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