Al Córdoba se le hace largo su estreno en verano (1-1)
Cuarenta y cinco días. Un mes y medio, concretamente. Ese es el tiempo transcurrido entre el final de la Liga 25/26 y la opción de ver de nuevo un partido del Córdoba. La pretemporada dio su pistoletazo de salida oficial con el estreno blanquiverde (hoy de rojo) en Marbella, donde se midió a un Orlando Pirates que llegaba con la credencial de ser el mejor club de Sudáfrica de la campaña pasada. Por tanto, un rival exótico y una buena prueba para calibrar los primeros detalles del nuevo proyecto (el cuarto consecutivo) de Iván Ania al frente del banquillo cordobesista.
Y, de inicio, la afrontó sin sorpresas. Ya desde el once titular, donde repitió con su clásico 4-2-3-1 y mostrando sus primeras intenciones con varios futbolistas. Así, Carlos Marín -próximo a salir- formó como portero titular; Egoitz, Juan Gutiérrez, Álex Martín y Tasende, en defensa; Éder García e Isma Ruiz, en doble pivote; Percan, Adnane y Diego Bri, en la mediapunta; e Ibai Sanz como referencia ofensiva.
Idea clara, poco peligro
Con eso, las primeras pinceladas recordaron bastante al Córdoba de siempre; es decir, premisa de ir muy alto a la presión y, sobre todo, a duelos por prácticamente todas las zonas del campo. Sin embargo, esas intenciones no se tradujeron en oportunidades claras de gol. El más activo fue Éder García, quien se dejó ver por las inmediaciones del área sudafricana con varios intentos lejanos que no cogieron puerta. El ritmo bajó pasado el cuarto de hora y el Orlando Pirates amenazaba cuando podía castigar el desorden blanquiverde en las transiciones, aunque sin poner en ningún aprieto a Carlos Marín.
Tras la pausa para la hidratación, y con Unai Sabroso en el campo en sustitución de Ibai Sanz, el Córdoba recuperó parte de la intensidad en la presión y dispuso de una buena ocasión después de una combinación entre Adnane y Tasende que no encontró rematador final. Eso, y algún otro intento aislado de Éder García, fue lo más destacado del conjunto blanquiverde hasta el árbitro, justo en el 45’, señaló el final del primer tiempo.
El primer 'alegrón' de Javi Antrás con la blanquiverde
Con el comienzo del segundo tiempo, llegaron los cambios multitudinarios: Iker Álvarez; Jacobo Martí, Ntji, Rubén Alves y Albarrán formaron en defensa; Damián y Diarra, en el doble pivote; Carracedo, Javi Antrás y Kevin Medina en la zona de la mediapunta; y Enol Rodríguez arriba. El guion no era muy diferente a lo visto en la primera mitad, con el Córdoba queriendo recuperar alto y cargando por banda izquierda, donde Kevin asumió galones fabricó un tímido acercamiento para las botas de Enol. Pero poquito más.
Los sudafricanos hicieron su carrusel de cambios pasada la hora de juego, justo cuando mejor empezan a encontrarse en el partido, forzando algunos saques de esquina, anque sin oportunidades que inquietaran en ningún caso a Iker Álvarez. Desde ese momento, el conjunto blanquiverde volvió a tomar el pulso al cuentro y merodeó con interés la portería del recién ingresado Chaine. Y, en consecuencia, llegó el gol. Con la firma del canterano Javi Antrás, que aprovechó un balón suelto en el área tras un disparo de Kevin Medina para ajusticiar con la zurda.
Sin embargo, poco le iba a durar la alegría al cuadro blanquiverde. Porque la propuesta es la propuesta y, llevada al límite, puede dar pie a errores con resultados fatales. La consigna de jugarla siempre y en cualquier circunstancia llevó a Radipane a presionar prácticamente en la línea de gol a Iker Álvarez que, por no jugar en largo, vio cómo el ariete del Orlando Pirates metió la pierna para intrducir el balón en la red. 1-1.
De ahí al final, en el intercambio de golpes fueron los sudafricanos quienes acabaron bastante más enteros, aunque Kevin Medina dispuso de un mano a mano en el 87' para hacer el 2-1. El malagueño, en lugar de definir, quiso marcharse del portero, que le adivinó la intención y desbarató una oportunidad de oro. Minutos antes, sin embargo, lo que había podido llegar era el 1-2, evitándolo in extremis Rubén Alves.
Al final, ni para uno ni para otro. Un empate para arrancar la pretemporada que dejó bastante claro que al Córdoba todavía le falta el lógico kilometraje para echar a rodar con garantías.
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