El Córdoba CF vuelve a colocarse entre los equipos más goleados de la categoría
Hace poco más de un mes, cuando el Córdoba CF encadenaba Orlando Pirates, Sevilla FC y Cádiz CF sin apenas conceder, la lectura era otra: un solo gol en tres amistosos y la sensación de un nuevo Córdoba. La seguridad defensiva, uno de los grandes debes del club en los últimos cursos, parecía encarrilada. Sin embargo, tras tres jornadas de competición oficial, vuelta a la realidad. Los blanquiverdes han encajado siete goles, no han dejado la portería a cero en ninguno de los tres partidos y vuelven a instalarse en la misma zona de siempre: la de los equipos más goleados de la categoría. A falta de los dos encuentros que cierran hoy la jornada, solo el Ceuta, colista con diez tantos en contra, ha recibido más que los califas.
Lo de anoche fue el ejemplo más claro. El Granada CF fue mejor durante la segunda mitad, pero los tres goles con los que se llevó el partido nacieron de errores propios del Córdoba. El 1-1 llegó en el 65' con Bourama solo en el segundo palo tras un córner en el que los blanquiverdes perdieron las marcas. El 1-2 de Jorge Pascual, en el 89', salió de una pérdida en la salida de balón de Juan Gutiérrez. Y el 1-3 de Alejandro Marqués, en el 95', de otra pérdida en salida, esta vez de Diarra, con el equipo ya volcado en busca del empate. Ninguno de los tres exigió una jugada especialmente brillante del rival. Los errores están llegando por parte de los blanquiverdes.
Esa defensa, además, no era la que había ganado al Girona. Ania la movió pese a la victoria: entró Juan Gutiérrez por Álex Martín, y el central, que ya había errado en El Plantío, volvió a fallar; y entró Budesca, recién llegado, por un Egoitz que venía cumpliendo. Tampoco tenía mucho donde elegir, porque la enfermería no ha desaparecido pese a la reconstrucción del mercado y Fomeyem sigue fuera. El carril zurdo, de hecho, es un problema de planificación más que de alineación: tras la salida de Vilarrasa, el Córdoba tiene tres laterales diestros (Budesca, Egoitz y Albarrán) y un solo zurdo, Tasende. Por eso, cuando el gallego pidió el cambio en el 82', Ania tuvo que volver a optar por alinear a Albarrán a banda cambiada.
Tres jornadas, los mismos fallos
Y no es un asunto exclusivo de anoche. Ante el Girona, pese a la victoria, más de lo mismo: Asprilla se recorrió cuarenta metros sin oposición antes de recortar y firmar con facilidad un 2-1 que obligó al equipo a sufrir hasta el final. Mirando a El Plantío, para sorpresa de nadie, el factor vuelve a ser común: desconexión, balón muy fácil a la espalda de la defensa para el empate, fallo en el despeje de Tasende para el 2-1 y un 3-2 final rompiendo la línea de fuera de juego. Siete goles con errores no forzados, y cuatro de ellos a partir del minuto 85, con la línea adelantada en Burgos y ante el Granada, pero también ante el Girona, en un encuentro que los de Ania habían manejado más de una hora.
El problema no está, tampoco, en el otro área. Con cinco goles a favor, los califas son el cuarto equipo más realizador del arranque, empatados con el propio Granada y con el Mallorca, y por delante del Sporting o el Real Oviedo, que aún no han recibido más de un gol. Esa distancia entre lo que producen arriba y lo que conceden atrás explica el -2 con el que cierran agosto en el decimoctavo puesto pese a haber ganado uno de los tres partidos. La media es de 2,33 goles recibidos por encuentro, muy por encima del 1,45 con el que se cerró la 2025-26, un curso que acabó con 61 goles en contra, con solo cinco equipos por encima de esa cifra y tres de ellos descendidos.
El técnico asturiano, en cualquier caso, no comparte el diagnóstico alarmista. “No damos signos de preocupación”, zanjó tras el 1-3, y defendió que el partido estuvo igualado hasta el tramo final y que la superioridad del Granada tuvo más que ver con la presión rival que con un déficit propio. Lo que queda por delante son horas: el mercado se cierra mañana y Ania dejó claro que no piensa condicionar su discurso a lo que llegue. “Que vienen, perfecto; y si no, a sacar rendimiento de lo que tengo”. Mientras tanto, el equipo cierra agosto sin una sola portería a cero y con cuatro goles encajados en El Arcángel, el escenario en el que el club se propuso construir un fortín esta temporada.
0