El Córdoba CF y un doble reto con Iker Álvarez como punta de lanza
El Córdoba Club de Fútbol aspira a completar el tramo final de temporada en LaLiga Hypermotion de la mejor manera posible. Y para ello, no hay duda que resultará providencial el nivel defensivo que ofrezca el equipo. Tras 36 jornadas disputadas, se ha podido vislumbrar que el mejor nivel de la plantilla surge cuando está sólida atrás. De hecho, la mejor racha hasta la fecha llegó tras encajar apenas seis tantos en nueve partidos, mientras que la peor se tradujo en 22 en ocho compromisos. Del mismo modo, el conjunto de Iván Ania ha dejado la portería a cero en cinco de sus 14 victorias, mientras que nunca ha sumado de tres cuando ha recibido más de un tanto en contra. Por lo tanto, pese a que el nivel ofensivo tiene a su vez sus más y sus menos, no hay duda que el potencial del plantel pasa por la defensa.
Una tarea que, como ha enfatizado el técnico en multitud de ocasiones, es cosa de los once que hay sobre el verde. Sin embargo, en ese deber, hay un nombre propio que sobresale y no es otro que el de Iker Álvarez, que en los últimos encuentros ha vuelto a consolidarse como un valor diferencial para el Córdoba CF. El arquero atraviesa de nuevo un gran momento de forma y, de hecho, fue clave en el triunfo del pasado fin de semana en León. Ahora, el equipo anda enfocado en el choque ante el Sporting de Gijón, donde los cordobesistas pueden alcanzar un doble desafío con el meta como actor principal de la faena. Por un lado, en caso de sumar los tres puntos, los califas enlazarían cuatro triunfos consecutivos por primera vez en lo que va de curso.
Álvarez ha sido preguntado precisamente sobre esto en sala de prensa, subrayando que están “en buen momento”, ya que “llevamos tres victorias consecutivas y eso mismo demuestra que no es fácil. Queremos seguir con esta dinámica, ganar y ya veremos lo que podemos hacer este año”, al mismo tiempo que reconoce que “no deja de ser curioso” el dato de que se puede conseguir la mejor racha de triunfos del curso, dado que “justo veníamos de la peor dinámica de toda la temporada y hemos encauzado tres victorias consecutivas. Es un dato curioso, está bien saberlo y ser conscientes de ello”.
En referencia a esa mala racha, el guardameta insiste en que ha estado “bastante tranquilo”, tratando de “analizar las cosas con la cabeza fría. Hay muchos goles que han sido cosa de todos, posiblemente no hemos estado bien. Como portero muchas veces se me ha señalado, pero intentas asimilarlo, estar tranquilo, hacer las cosas bien cada día para volver a estar bien el fin de semana. A partir de ahí, mantener la cabeza fría, intentar volver a la dinámica positiva como hemos logrado, y estar firmes”. Es más, ese flojo rendimiento hizo que Ania probara con Carlos Marín, cosa que tampoco funcionó entonces.
“Siempre intento trabajar día a día y mirar las cosas con otra perspectiva, no solo con lo que sucede dentro, sino también a partir de los entrenamientos, las dinámicas y los estados de forma. Igual en algún momento no he estado tan bien como anteriormente, pero he intentado estar tranquilo, hacer bien el próximo entrenamiento y eso me ayuda a tener la confianza necesaria para hacerlo bien en caso de que me volviese a tocar. Así ha sido. Después he conseguido estar en un buen estado de forma y eso se debe a que las cosas son fruto del trabajo diario, de no fustigarte, que es lo que nos sucede a los profesionales cuando entras en este bucle, saber que los días pasan, que al día siguiente vuelve a salir el sol y seguir trabajando”, ha expuesto, además de admitir que “muchas veces las cosas suceden porque entras en mala dinámica y la cabeza tampoco ayuda. Intentas salir de esa situación, ves que no acabas de dar la vuelta y eso te va castigando mentalmente. Hemos seguido entrenando, intentando hacer las cosas lo mejor posible, trabajando incluso más que cuando ganábamos, pero no éramos capaces de darle la vuelta. Eso, quieras o no, te va bajando el ánimo y es muy difícil salir de esta situación. Fuimos capaces el día de Cádiz y eso nos quitó un peso de encima, nos dio un alivio y así se ha demostrado tanto en el juego como en la fluidez”.
Ahora, una vez recuperado el optimismo, toca seguir creciendo y, junto a ese reto de las cuatro victorias seguidas, el conjunto califa podría enlazar a su vez por primera vez en lo que va de temporada dos triunfos consecutivos sin encajar gol en El Arcángel. Un desafío en el que Iker Álvarez tendrá mucho que decir, aunque avisa que el Sporting “es un gran equipo” y “así lo demuestra la clasificación. Ha tenido algún tramo más complicado, pero llega en muy buen estado de forma tras ganar el partido anterior. Tiene grandes jugadores, sobre todo en la parte que me toca a mí, con grandes delanteros”.
0