Un candidato de mentira

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No hay manera. Así, desde luego, tendrá complicado tomar la senda que le lleve al sitio del que le desalojaron por incompetente futbolístico. El Córdoba cayó derrotado ante el Talavera, un conjunto que ocupaba -ya no- puesto de descenso a Tercera antes de abordar la jornada. La misión era romper una racha de improductividad en los viajes que dura ya más de ocho meses. No por traumas del pasado, que eso ya no arregla nada, sino porque es vital para mantener el discurso en este presente candente que vive el club. A Agné no le salió bien. Poco hay salvable en un partido que volvió a demostrar que, aunque no sea pretemporada, la formación está sin cocer. No hay patrón de juego ni líderes que arrastren, desde lo emocional, al resto para salir adelante. En Segunda B las vísceras pueden ayudar. Pero ni eso.

Agné no se complicó la vida. El once con el que debutó ya fue capaz de vencer al San Fernando y además dejó la puerta a cero. Razones más que suficientes para calcarlo en El Prado ante un Talavera que solo había ganado uno de sus últimos siete partidos. Era el más reciente, en Algeciras por 0-3, así que a la tropa de Fran Alcoy se le presumía un ánimo alto. El técnico del conjunto toledano ya había dejado caer en las vísperas que el Córdoba era “superior absolutamente en todo”, entregándole la presión a los blanquiverdes. Como si tuvieran poca. La ausencia de éxitos en los viajes ya era suficiente señal de alarma, congoja y sonrojo. Agné apretó tuercas mentales a los suyos, simplificó los planes en el campo y les reclamó que fueran consecuentes sobre el verde con los objetivos marcados. No es tarea sencilla, según se pudo comprobar.

Los albiazules se plantaron como lo hacen habitualmente todos los rivales ante el Córdoba. Con fogosidad y un descaro controlado, para ganarse a la grada y meterle algo de miedo al favorito. Los de Agné salieron con discreto talante, sin prisas y sin rifar casi nunca la pelota. Y también con sus habituales problemas para la generación de acciones claras en ataque. Esa inoperancia arriba se acaba contagiando. Y, claro, jugando al 'tran tran', los problemas están garantizados.

Samu Corral puso un nudo en la garganta al Córdoba en el minuto 22 cuando remató de cabeza, tras ganar la posición a los centrales, un centro desde la izquierda de Jonxa. Becerra siguió con la vista un balón que pasó a centímetros de la escuadra. Peor lo pasó el meta badalonés dos minutos después. Un trallazo a bocajarro del argentino Zamorano tras pase de Expósito lo rechazó como pudo con los pies. El Córdoba, con más posesión, no había realizado aún ni un solo lanzamiento entre los tres palos del rival.

El zarandeo al Córdoba se convirtió en bofetada en el minuto 38, tras un centro medido de Jonxa que aprovechó Samu Corral para marcar el 1-0 metiendo la cabeza por delante de un despistado Djetei. Los de Agné, muy incómodos, no encontraban recursos más allá que los envíos a un Owusu que coleccionó faltas. Novaes apenas apareció.

El gol no provocó ninguna reacción aparente en el Córdoba, que consumió los últimos minutos de la primera parte con una imagen deslavazada y sin haber realizado ni un solo disparo a la portería de un Talavera crecido.

Cristian Fernández probó a Becerra a los dos minutos de la reanudación con un latigazo raso que interceptó bien el meta catalán del Córdoba. A los siete minutos, Agné decidió retirar a un desaparecido De las Cuevas para meter más poder en ataque con Juanto Ortuño.

El Talavera seguía a lo suyo, protagonizando un papel tan inesperado como estimulante. Fernández se lanzó a ras de hierba para despejar un balón que iba dentro en el minuto 55. Jonxa remató en carrera un buen pase filtrado entre la defensa por Samu Corral. Los blanquiverdes lo pasaban francamente mal.

A los 59 minutos, Owusu se llevó un balón con la mano y aguantó varias tarascadas antes de estrellar un furioso balonazo en el lateral de la red. La acción animó a un Córdoba que empezaba a verlo negro. González suplió al central Román y se incrustó en el centro del campo, atrasando el panameño Escobar su posición. Las sustituciones no mejoraron la imagen agobiada del Córdoba, poco inspirado en la combinación y con más prisas que plan.

A falta de veinte minutos, Agné agotó los cambios metiendo en cancha a Antonio Moyano en lugar de Novaes, que puso su presencia y poco más. Pero lo que quiera que fuese que tuviera ideado el técnico de Mequinenza con este movimiento se emborronó. El argentino Damián Zamorano resolvió con tranquilidad ante Becerra un pase certero de Samu Corral desde la banda. Era el 2-0. El punta granadino, un auténtico tormento para el Córdoba, pudo hacer más daño en un remate cercano que sacó a la desesperada Becerra.

En los últimos minutos, el Talavera se encerró para defender lo que se había ganado y el Córdoba encontró espacio para bombear pelotas y percutir sin descanso. Owusu, el más activo de todos, logró marcar en un mano a mano con el meta talaverano tras recibir de Fidel Escobar para colocar un apretado 2-1 a falta de cinco minutos. Una falta al borde del área en el tiempo añadido lanzada por González fue la última ocasión para un Córdoba que sigue desmintiéndose a sí mismo como candidato al ascenso.

FICHA TÉCNICA

TALAVERA, 2: Óscar Santiago, Expósito, San José, Juanra, Sergio Martínez, Gerrit (Fran Reguera, 85'), Julio Cidoncha, Cristian Fernández (Sedeño, 88'), Jonxa Vidal, Samu Corral (Aguilera, 90') y Zamorano.

CÓRDOBA, 1: Isaac Becerra, Fernández, Fernando Román (José Antonio González, 61'), Djetei, Raúl Cámara, Fidel Escobar, Imanol García, Zelu, De las Cuevas (Juanto Ortuño, 52'), Owusu y Novaes (Antonio Moyano, 70').

ÁRBITRO: González González (Comité Tinerfeño). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Cristian Fernández, Juanra, Sergio San José, Julio Cidoncha y Samu Corral.

GOLES: 1-0 (38') Samu Corral. 2-0 (72') Damián Zamorano. 2-1 (85') Owusu.

INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la décimo primera jornada del campeonato nacional de liga en el Grupo IV de Segunda División B, disputado en el Estadio El Prado ante unos 1.800 espectadores.

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