Arrimad el hombro, toca reconstrucción

Los jugadores del Córdoba, en un entrenamiento | MADERO CUBERO

Lo ocurrido pasado es. Suena a tópico, pero es cierto. De poco sirven los lamentos por la derrota, la tercera en las cinco primeras jornadas del campeonato de Liga, sufrida en Málaga. La goleada del cuadro albiazul en La Rosaleda (3-0), que además es la segunda que encaja el conjunto blanquiverde este curso -tras cerrar con un resultado idéntico su visita al Albacete-, no debe ser más que un motivo más para mirar hacia delante. Ésta es la idea, una teoría que ha de llevar a la práctica la escuadra califal a partir de este martes. El equipo de José Ramón Sandoval vuelve al trabajo con la vista puesta únicamente, o al menos a sí tiene que ser en principio, en el Tenerife. El rival llega a El Arcángel el sábado (20:30) sumido en una importante crisis, toda vez que es el primer club de Segunda A en llevar a cabo un relevo en su banquillo. Un cambio que, por cierto, ocasiona un repentino retorno de Oltra al coliseo ribereño.

El triunfo es el único objetivo del Córdoba en este caso. Igual que siempre, pero más que en otras ocasiones. Más que nada porque suma sólo dos puntos y la inquietud es creciente tanto en la entidad como en su entorno. Precisamente para evitar que los problemas crezcan y buscar un salto en la tabla, para salir del descenso además, los de José Ramón Sandoval se ponen manos a la obra en El Fontanar. Las instalaciones reciben a los blanquiverdes a partir de este martes todos los días a las 10:00. Eso sí, las sesiones a puerta abierta sólo van a ser dos, la inicial y la del miércoles. El jueves y el viernes no queda más remedio que echar el candado para intensificar la labor en materia táctica y estratégica.

Toca una reconstrucción, por lo que es hora de arrimar el hombro. Es la otra idea, que va en relación con la anterior, con la que parte el Córdoba esta semana. Sin embargo, la situación es compleja. Al menos en lo que se refiere a la elección de los titulares debido a las circunstancias. Por el momento José Ramón Sandoval no repite once y el sábado ante el Tenerife no se va a dar por vez primera este hecho. El técnico está obligado a introducir una permuta en la portería califal, ya que Carlos Abad no puede jugar debido a la cláusula del miedo incluida en su contrato de cesión desde el propio club canario. La incógnita a resolver en este sentido es si su lugar en la meta lo va a ocupar Marcos Lavín o Alberto González.

Parte con ventaja en este sentido el segundo de los cancerberos. Más que nada por el estado físico del primero, que continúa en pleno proceso de recuperación de la lesión que sufrió a finales de agosto. Entonces, el parte médico hablaba de un período de rehabilitación de al menos cuatro semanas. En la presente se cumplen tres, aunque en el club aguardan la evolución del cancerbero. Lo cierto es que visto lo visto es Alberto González el jugador sobre el que se centran las miradas estos días. Hay que estar atentos, tanto como con la situación de Jesús Valentín que es la principal duda en realidad para José Ramón Sandoval.

El canario tuvo que marcharse antes de tiempo de La Rosaleda tras sentir un pinchazo. Este martes se le van a realizar pruebas para observar si el percance quedó en un susto o si va a suponer su baja para el choque con el Tenerife. De darse el caso segundo, el preparador blanquiverde afrontaría otro contratiempo en el plano deportivo pues el central fue el elegido para acompañar a Álex Quintanilla en el eje central de la defensa los dos últimos encuentros de Liga. Además, en Málaga fue uno de los más destacados por parte del Córdoba hasta su lesión. Sólo queda esperar novedades en relación al zaguero de cara a un duelo entre rivales en crisis. Porque el Tenerife no pasa tampoco por buen momento, un hecho que provoca que un viejo conocido vuelva a El Arcángel de forma inesperada. José Luis Oltra llega al frente de los chicharreros en una contienda marcada por las necesidades.

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