De un suburbio de Memphis a un paraje helado de Alaska: un viaje por las 'córdovas' del mundo
El nombre Córdoba se repite en mapas de todo el mundo, pero detrás de cada una hay una historia distinta. Ese es el punto de partida de De Córdoba a las Cordovas: un viaje para el asombro (From Córdoba to Cordovas: a breathtaking journey), un libro digital y bilingüe que reúne una investigación inédita sobre las localidades que comparten este célebre topónimo.
Editado por la licenciada Paz Casas Nóblega junto a un equipo internacional de autores —entre ellos Renee Sides, Sarah Kilmon, Luis Plascencia y Samuel David Montañez Soto—, el libro fue publicado por Hermanamientos Literarios Editora, con sede en Córdoba, Argentina. La edición está disponible online en formato PDF, con descarga gratuita y acceso abierto.
Desde hace casi una década, Hermanamientos Literarios Editora viene rastreando y documentando pueblos, ciudades y comunidades que llevan el nombre de Córdoba —o su variante inglesa, Cordova— con el objetivo de difundir sus historias y construir lazos simbólicos entre ellas. Así, bajo el lema “Cordova con V de viaje”, esta edición amplía el horizonte de búsqueda para incluir localidades que comparten la denominación, aunque difieran en grafía o idioma. En total, la obra reúne información sobre 18 lugares llamados Cordova, distribuidos en América, Asia y Oceanía.
Las córdovas de Estados Unidos y Canadá
El mapa de las Cordovas es tan diverso como sorprendente. En Estados Unidos, se concentran diez de ellas. La más poblada es Cordova, Tennessee, un suburbio del área metropolitana de Memphis con más de 80 mil habitantes y que cuenta con una zona de la ciudad llamada Old Cordova (la vieja Córdoba). La ciudad no se llamaba así hasta 1900, cuando el nombre fue cambiado oficialmente a Cordova, inspirado en la ciudad española homónima.
El resto son comunidades pequeñas que van desde dos mil hasta apenas un centenar de pobladores. Así, hay cordovas en Alaska —célebre por su belleza natural—, Alabama, Carolina del Norte, Illinois, Maryland, Nuevo México, Carolina del Sur, Minnesota y Nebraska -estas dos últimas, con un nombre en homenaje a nuestra Córdoba-.
Además, existen cinco localidades llamadas Cordova reconocidas por el Sistema de Nombres Geográficos (GNIS) en Estados Unidos y por registros oficiales en Canadá. Son comunidades no incorporadas, lo que significa que no tienen gobierno propio y dependen de un condado o municipio para servicios como policía, bomberos y mantenimiento de caminos. Están en estados como Kentucky, Virginia Occidental, Maryland (Estados Unidos) y Manitoba y Ontario.
Otras localidades que llevan la palabra Cordova son: Rancho Cordova, en California, que es una ciudad incorporada en el Condado de Sacramento; y la ciudad DeCordova, en Texas, que se encuentra en el Condado de Hood.
Asia y Latinomérica
En Asia también hay córdovas. Concretamente, Cordova, Filipinas, un municipio de la isla de Mactán refundado en 1912 (originalmente se llamaba Córdoba, pero el general Newton W. Gilbert cambió el nombre tirando del anglicismo) hoy con más de 70 mil residentes. Una urbe que, hace unos años, fue noticia mundial con la inauguración del puente atirantado de Cebú, uno de los proyectos de infraestructuras más relevantes del país.
Y en América Latina, aparecen tres más: Córdova (Huaytará, Perú), conocida como “la Andina”; un caserío de Córdova en Huancabamba; y Córdova Matasanos (Chiapas, México), un ejido rural cuyo nombre proviene de un árbol medicinal.
La investigación también aborda la Córdoba argentina, fundada el 6 de julio de 1573 por Jerónimo Luis de Cabrera bajo el nombre Córdoba de la Nueva Andalucía. Es hoy la capital de la provincia homónima y una de las urbes más pobladas de Iberoamérica con ese nombre. No obstante, no es la única con B: hay otras córdobas iberoamericanas en Colombia, México y Venezuela.
La ciudad madre
El recorrido no omite, sin embargo, el origen: La ciudad andaluza milenaria que dio nombre a todas las demás. Así, en el prólogo se cuenta su origen y cómo ha sido escenario del paso de romanos, musulmanes, judíos y cristianos, y conserva un legado histórico y artístico único, reconocido como Patrimonio Mundial. También que, en su honor, Jerónimo Luis de Cabrera bautizó la ciudad argentina en el siglo XVI y que hoy es la Córdoba más poblada de todo el globo.
De Córdoba a las Cordovas: un viaje para el asombro no solo traza un mapa geográfico, sino también cultural. Es un proyecto que busca reconstruir los vínculos invisibles entre comunidades unidas por un mismo nombre y por la curiosidad compartida de saber de dónde vienen. Es una lectura que, además, se puede complementar con otros dos volúmenes simulares ya publicados: Las córdobas del mundo y Las córdobas de iberoamérica.
El libro sobre las cordovas del mundo está disponible en el siguiente enlace: https://drive.google.com/file/d/1nwueZzBcdA4KJK10u3wNF0V8eM6tv7Oa/view?usp=sharing
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