Silencio. Suenan las cuerdas en la Fundación

Concierto en la Fundación Gala | MADERO CUBERO
La Fundación Gala pone fin a su decimotercera promoción con una serie de actos, entre ellos un concierto del cuarteto de cuerda Jordán con Trido, una pieza dirigida por un residente

La Fundación Antonio Gala está a punto de poner fin a la decimotercera promoción, curso 2014-1015. El broche de honor lo puso la actuación del cuarteto de cuerdas Cuarteto Jordán, que toma su nombre de un antiguo residente de la Fundación, el compositor alicantino Rubén Jordán (28 años), de la duodécima promoción. El cuarteto ha estrenado la composición Trido de un actual residente de la Fundación, Francisco Javier Pérez Albaladejo, joven murciano de tan solo 22 años.

Para Javier ha sido el primer estreno de esta composición, que ha ido desarrollando a lo largo de su estancia en la Fundación. “Trido ha sido el fruto de unos dos o tres meses de trabajo aquí en la Fundación y continúa la otra pieza presentada en febrero, Transmutare”, señalaba, mostrándose muy contento con el resultado.

El joven, procedente del Conservatorio Superior de Música de Murcia y becado anteriormente en Mannheim (Alemania), admite que en la institución ha experimentado “un enriquecimiento incalculable y un gran desarrollo en el plano de la madurez artística. Esta Fundación ha sido los cimientos. Ahora salgo mucho más preparado para explorar ahí fuera, para saber encontrar las vías, para seguir haciendo música.” En efecto, Pérez Abasolo ha sido recientemente seleccionado junto a otras 14 personas para una beca en la Cátedra Manuel de Falla, donde cursará Composición gracias a una iniciativa del AAIICC (Agencia Andaluza de Instituciones Culturales).

Por otra parte, en palabras del propio Rubén Jordán, “es todo un honor y una inmensa alegría que un cuarteto de música lleve por nombre tu apellido: es un sentimiento muy raro, desconcertante al principio pues normalmente se escogen sonados apellidos como Mozart o Beethoven, pero no el de uno; y sin embargo es a la vez una sensación totalmente satisfactoria. Es inevitable no sentirme contento”, puntualiza el joven sonriendo.

Jordán, que tan solo cuenta con 28 años y aún una corta trayectoria, está ganando cada vez más renombre en el panorama nacional, pues es el encargado de poner música a varias bandas cofrades importantes en Sevilla, a la vez que puso música también a algunos de los poemas de Antonio Gala en Miró a mi corazón (luego grabado discográficamente), proyecto dirigido por la Camerata Capricho Español, bajo la dirección de Alejandro Muñoz Aguilar y estrenado el año pasado.

Los integrantes del Cuarteto Jordán ya se conocían al haber trabajado juntos en ese proyecto y por pertenecer a la Camerata Capricho Español; precisamente de ahí surgió la iniciativa de crear el cuarteto juntos, por lo que es una unión relativamente reciente (apenas un año consolidados como tal). Los nombres de los integrantes, procedentes de distintos puntos de España, son los cordobeses Gonzalo Vauthey (violín) y Jesús Ruiz (viola), la sevillana María Teresa Gamaza (violín) y la gerundense Nora Prat (violonchelo). Los cuatro reconocen estar ilusionados con su consolidación como grupo y estar trabajando en futuros proyectos que les permitan darse a conocer por diferentes localidades.

Y como la buena música no se puede expresar ni definir, solo escuchar, de momento y con la sala llena, las cuerdas han vibrado en los oídos de los asistentes; de ahí el silencio y la gratitud a un ciclo que se cierra con la consolidación de un nuevo cuarteto y a dos nuevos nombres referentes en el panorama español que seguro darán (ya están dando) de qué hablar.

La Fundación tendrá, además del presente, un último acto de clausura oficial que quizá cuente con la presencia del propio mentor, Antonio Gala, el próximo martes a las 13.00.

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