Sierra Morena junto al mar, Caleta cordobesa

Entrega del Micrófono de oro a Antonio Martín y Los de Sierra Morena | MADERO CUBERO

Una brisa costera recorre Córdoba. Es como si el Guadalquivir supiera a sal. Al tiempo un viento de altura sopla. Y silba d modo distinto. Parece que suena una copla. No es una cualquiera. Tiene la esencia del azahar, y también de la fritura del camarón. En un solo instante Sierra Morena está junto al mar y la Caleta es cordobesa. Una pasión liga dos tierras, dos tierras se unen gracias a una pasión. Se llama Carnaval. Se llama Los de Sierra Morena. Se llama Antonio Martín. Son los nombres de un recuerdo eterno, el que un día naciera allá en Cádiz con sentimiento de esta ciudad. La de Julio Romero de Torres. La de la Mezquita Catedral. La de Rafael Castro Pérez.

Hace algo más de medio siglo un grupo de cordobeses puso rumbo a la Tacita de plata para participar de lo entonces conocido como Fiestas típicas gaditanas. Aquel era la forma de llamar al Carnaval en tiempos de Franco, cuando la libertad escaseaba. En ésas, comenzó el vínculo de Cádiz y Córdoba a través de quienes jamás salieron de la memoria colectiva de Córdoba. Eran, son y serán Los de Sierra Morena, mítico grupo que conquistó el Falla y a la afición con ‘Rafalito y sus apaches’ o ‘Los escocíos’.

Fue en 1968 cuando el autor de autores del Carnaval gaditano, retirado hace ahora un año, les dedicó un pasodoble. Precisamente entonces se estrenaba sobre las tablas del Gran Teatro. Antonio Martín García cantó en agradecimiento a los cordobeses que lideraba el inolvidable Rafael Castro Pérez, creador del eterno Soy cordobés. Y doce meses después llegó la respuesta por su parte al hombre que diera vida a comparsas memorables como ‘Capricho andaluz’.

Tras cinco décadas Antonio Martín y Los de Sierra Morena no sólo se reencontraron, sino que compartieron escenario. Lo hicieron en la final del Concurso de Agrupaciones Carnavalescas de Córdoba, al que decidió asistir el autor gaditano a pesar de coincidir con la última función del Falla. Fue con motivo de la entrega doble del galardón Rafael Díaz Micrófono de oro que cada año entrega la asociación Pasión por Córdoba, y que esta vez contó con la colaboración de la Asociación Carnavalesca.

Sobre el escenario Sierra Morena volvió a estar junto al mar y la Caleta fue cordobesa. Los de Sierra Morena cantaron tanto el pasodoble que les dedicó Martín y después el que le ofrecieron como repuesta un año después. Del homenaje, en el que estuvieron presentes la alcaldesa, Isabel Ambrosio, y la delegada de Promoción de la Ciudad, Carmen González, contó también con la participación de ‘La pasarela’. La Comparsa de Javi Lonene interpretó un pasodoble escrito para la ocasión y dedicado a Antonio Martín.

La emoción embriagó a propios y extraños. También al propio autor gaditano, después de que la Asociación Carnavalesca hiciera entrega a Los de Sierra Morena insignias conmemorativas. “Tanto cariño me abruma por mucho que tenga experiencia. Con Córdoba me une ese lazo con quien fuera el mejor coplero de Córdoba en ese tiempo”, expresó quien se despidiera en 2017 con ‘Ley de vida’. “Córdoba se me ha entregado a trocitos y me ha conquistado”, añadió antes de que la voz se le cortara. Hubo de contener el llanto.

Intenso fue después el instante en el que Los de Sierra Morena cantó Soy cordobés. Lo hizo con la ayuda de un público que coreó al unísono el himno oficioso de la ciudad ante la atenta mirada de Antonio Martín. Éste supuso el mejor cierre posible a la noche de homenajes que tuvo lugar en el Teatro Góngora y que comenzó con un merecido reconocimiento a Manuel Tena. La Asociación Carnavalesca Cordobesa rindió tributo al que fuera su vicepresidente y presidente en otro tiempo. El veterano carnavalero recibió una placa de manos de Antonio Cobos Comisario.

Etiquetas
stats