Beethoven, Schubert y Schumann han integrado el programa que Olga Scheps ha ofrecido en la noche de este viernes en el XIX Festival de Piano Rafael Orozco, con una buena entrada en el Conservatorio Superior de Música. La intérprete ruso-alemana ha protagonizado el cuarto concierto de una cita que continua este sábado con el italiano Brenno Ambrosini.

La de Scheps es una de las pocas presencias femeninas de esta cita. La intérprete, joven prodigio y parte del roster de Sony Classical, ha abierto la velada con las sonatas números. 8 (Patética) y 31 de Beethoven, para continuar, tras el descanso con Wanderer-Fantasie op. 15 en do mayor de Schubert y Faschingsschwank aus Wien op. 26 de Schumann.

Como suele ser habitual en ella, la elección de las partituras ha destacado por su complejidad y por eludir los números más conocidos de estos compositores. La ejecución ha estado a la altura de su olfato para escoger las piezas.

Nacida en Moscú en 1986, hija de dos pianistas, Olga Scheps descubrió el instrumento por sí misma a la edad de cuatro años. Comenzó a estudiar el piano más intensamente después de que su familia se mudara a Alemania en 1992. Desde muy joven ya había desarrollado su propio estilo interpretativo, que combina una intensa emotividad y una poderosa expresividad con una extraordinaria técnica pianística. Entre los que descubrieron estos talentos se encuentra Alfred Brendel, quien ha alentado a la joven pianista. Becada de la Deutsche Stiftung Musikleben y la Studienstiftung des deutschen Volkes, completó sus estudios con el profesor Pavel Gililov, y posteriormente amplió su formación con los profesores Arie Vardi y Dmitri Bashkirov.

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Publicado el
12 de noviembre de 2021 - 21:57 h
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