'Sin Ojana': el circo jondo del cordobés Germán López

Germán López, el hombre detrás de Chicharrón Circo Flamenco | TONI BLANCO

El mundo del espectáculo es uno de los sectores que más afectado se ha visto este 2020 por la situación sanitaria. Sin embargo, muchos de los artistas han aprovechado estos meses para trabajar en sus proyectos y los han presentado a pesar de las restricciones. Es el caso de 'Sin Ojana', un espectáculo del cordobés Germán López que mezcla las modalidades de circo, teatro y flamenco. Una obra que le ha llevado a ganar el primer premio del festival Circada de Sevilla, entre muchos otros.

Con el objetivo de reivindicar el flamenco más puro, el papel de la mujer y sobre todo romper tabúes sobre el pueblo gitano, se trata de una propuesta que apuesta por un mensaje revolucionario e innovador. "Yo quería reflejar la realidad, contar algo que fuera verdad" cuenta Germán López a CORDÓPOLIS. "Que la gente aplaudiera de verdad y gritaran Ole porque le ha gustado, no por compromiso".

De ahí el nombre. En la jerga gitana, la palabra "ojana" simboliza la hipocresía, "lo que serían los aplausos no sinceros cuando acaba una función. Yo no quería eso; cuando Pepa Gil me preguntó qué nombre llevaba la obra lo tuvimos ambos claro al decir qué no quería. Sin ojana significa sin mentiras" expresa el artista.

Bajo la dirección de Pepa Gil, directora también de La Güasa Circo Teatro, se ha estrenado ante el público en festivales con respuestas muy positivas. Tanto, que la propia compañía publicaba en redes sociales lo orgullosos que estaban del trabajo realizado. Un trabajo de más de tres años en los que López tuvo que coger la idea que tenía y renovarla entera hasta dar con la fórmula perfecta.

Una obra para todos los públicos, pero no una comedia familiar

Además de artista, Germán López también es profesor y educador, por lo que ha centrado su discurso en una reivindicación social para romper tabúes sobre el pueblo gitano y demostrar la importancia de la mujer y del flamenco en la cultura. "Si bien es cierto que es un espectáculo para todos los públicos, no diría que se trata de una comedia familiar" explica al respecto.

"Yo creo que más bien se trata de una representación para un público que sepa lo que está viendo. Un niño de cinco años podría flipar con los colores y la música o aburrirse porque no sabe qué está viendo. Probablemente a partir de los 10 años lo disfrutarían más", continúa diciendo. Tiene claro, eso sí, que lo importante es que su mensaje social "va dirigido a todo el mundo y no es difícil de entender".

Sin Ojana es una función dividida en varias escenas que cuenta la vida de El Chicharrón, un personaje azotado por el cierre de su peña flamenca -regentada por mujeres- que contará su vida a través de un número de malabares, música, y muchas sorpresas más. "Quería romper con el prisma más rancio del propio flamenco. Hay una parte en la que incluso me travisto y me pongo una bata de cola" desvela López, que también es el actor que da vida al Chicharrón.

"En un momento determinado rompo la cuarta pared. Hablo con el público e incluso les pido aplausos y oles; es toda una mezcla de humor, malabarismo, sonido, luces, colores y un montón de sensaciones", explica. "Por eso me hace tanta ilusión que la gente conozca mi proyecto como trabajador del circo social, porque la respuesta ha sido increíble e inesperada. La gente me decía que había reído, llorado, reído otra vez y aprendido mucho conmigo".

Coreografiado por Alicia Acuña y música original del guitarrista Raúl Cantizano

Para un espectáculo teatral que incluye circo y flamenco no solo la puesta en escena es importante. "Era necesario contar con alguien que supiera lo que estaba haciendo. Por eso para mí Raúl Cantizano fue como una estrellita. Tenía muy buenas referencias porque lo vi actuando en La Amalgama, además de que para mí es el mejor guitarrista de la vanguardia actual", explica Germán López sobre el autor de la banda sonora de Sin Ojana.

En un espectáculo donde los malabares van acompañados de bulerías que rompen en una canción de rock o donde el cabaret aparece como protagonista en más de una ocasión, contar con la opinión de alguien experto era lo primordial para el artista. "No sabes la de vidas que tiene un tema musical, me dijo Raúl. Lo mismo me enseñaba composiciones de otras películas que obras, incluso llamaba a los directores para ver si podíamos usarlas; aunque la mayor parte de la música la ha creado él".

También la colaboración de profesionales de las artes escénicas, de la investigación o demás cualidades que se esconden detrás de este proyecto ha sido importante. "Tuve que hablar con investigadores expertos, con artistas de otros ámbitos para hacerlo posible. La coreografía por ejemplo no podría haberla conseguido sin Alicia Acuña, fue la que me empujó a atreverme con la bata de cola", señala sobre las aportaciones de la bailaora y cantaora sevillana.

Este miércoles en el Teatro Góngora

Reivindicar la importancia del sector cultural tras la pandemia y demostrar que Córdoba tiene un lugar especial en el mundo del circo es también uno de los mensajes que se quiere mostrar con esta obra. "Me preocupa que los cordobeses no sepan que nuestra ciudad tiene obras reconocidas a nivel nacional y eso quiero demostrar también, porque yo, por ejemplo, llevo siempre a Córdoba por bandera" cuenta López, que este miércoles estrena por primera vez la obra en su ciudad.

Será en el Teatro Góngora y con casi todas las entradas agotadas. En este sentido, reconoce que si bien la respuesta ha sido muy positiva por parte del público, sigue siendo una representación personal y una propuesta moderna. "Mi familia no sabe qué es lo que va a ver. Solo saben que he invertido mucho tiempo en que todo quede bien y que el mensaje que quiero transmitir es el que ellos me han enseñado", señala el artista.

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30 de diciembre de 2020 - 03:45 h