‘Arte vinario y otros majuelos’ de Manuel Bellido, “un libro de historias” del Montilla Moriles

Manuel Bellido, con el libro

Arte vinario y otros majuelos es el título que da nombre al último libro del periodista montillano, Manuel Bellido, un recorrido por la historia del Montilla-Moriles que “está presente a lo largo de la literatura universal, sobretodo en la española y que ha inspirado a toda clase de artistas”. Un nombre puesto a propósito, siguiendo así una de las máximas del periodismo, tener un buen título para llamar la atención. A su vez con este, Bellido quiere “reivindicar el uso del vocablo ‘vinario’, que ahora todo el mundo lo identifica con un término tecnológico” pero que él utiliza “con sentido vinícola”.

Bellido define este libro como “un gran reportaje”, y no como un libro que cuenta una historia sino como “un libro de historias”. Todas divididas en 3 majuelos interconectados con los que ha querido “que sea una lectura agradable, que resulte agradable leerlo por la parte por la que lo abras”, explica el autor. Una primera parte más extensa es la que conecta con los tres majuelos, “que son capítulos adicionales, como pequeñas viñas”. El primero de ellos, hace referencia a la presencia del vino en el cine, el segundo en la publicidad y, el último, cuenta cómo desde Montilla se regaló un barril de este vino para la canonización de San Juan de Ávila.

Fue en pleno confinamiento, cuando todos buscábamos cómo pasar el tiempo encerrados en casa, cuando Bellido empezó a trabajar en la obra. “Para escribir necesitas mucha concentración y mucho tiempo”, todo el que le proporcionó el comienzo de la pandemia. Sin embargo, aclara que “fue una cosa imprevista”.

Un proceso en el que, indica que se ha “detenido mucho en recuperar la publicidad que hicieron algunas bodegas, rudimentaria pero muy creativa”. El periodista recordaba anuncios de su infancia y con “la posibilidad de tirar del hilo” ha llegado a recuperar 15 de ellos. La mayoría de las bodegas Alvear, Montulia y “uno de Aragón y compañía, de Lucena”.

Bellido confiesa que la recopilación de las imágenes ha sido “un trabajo de investigación periodística y casi detectivesca”. Algunas de las imágenes se las ha ido encontrando por el camino, como una que vio en una visita al Museo Reina Sofía, “de principios del franquismo, aparecía una manifestación y en una esquinita se ve el letrero de Bodegas Montulia”. Otra, “que encontré casi por casualidad”, es de Gran Vía, por donde pasa un autobús d dos plantas “y se ve reflejada la palabra Moriles”. Esta imagen es de una época en la que “el consejo regulador tuvo un eslogan que decía ‘la elección es bien sencilla o Moriles o Montilla’”, detalla Bellido.

Sin embargo, no todas las fotografías llegaron de manera tan casual, en cuanto a los anuncios de Bodegas Montulia estaban prácticamente olvidados. Estos fueron encontrados “gracias a la memoria de uno de los trabajadores”, quien recordó que en un rincón de la bodega, “en una habitación prácticamente olvidada”, en una estantería había una caja, y ahí estaban los carretes. Al ser en formato celuloide “no teníamos como reproducirlos, fuimos a la filmoteca de Córdoba y ahí nos lo digitalizaron”, narra.

Hablando de imágenes, una de las que más impacta es la de Joselito firmando un barril de vino con la frase “Soy el pequeño ruiseñor, cuando bebo vino de Baena es cuando me siento mejor”. Un menor anunciando y bebiendo alcohol, algo que hoy en día es “inconcebible” pero que en aquella época era normal, “estamos hablando de una época en la que a los niños se les daba vino rebajado con gaseosa”. Pero este no es el único anuncio impensable a día de hoy con el que se ha encontrado Bellido en su recopilación, “había algunos que presumían que un camionero que bebiera alcohol iba a conducir mejor”.

Afincado en Málaga desde hace años, Bellido ha consolidado su afición por el rastro, gracias al cual podemos disfrutar del tercer majuelo de este libro. “Voy a buscar libros y discos y te encuentras cosas de arte, pintura, papeles…”, fue una de estas veces cuando encontró lo que daría lugar a este último capítulo. “Una vez encontré objetos del último alcalde de la dictadura franquista de mi pueblo, fotografías oficiales del fotógrafo del vaticano en la canonización de San Juan de Ávila”. Volviendo a tirar del hilo, visitando el ayuntamiento de Montilla descubrió la relación de este con el Vaticano. Por eso, este es el majuelo más personal y especial para Bellido, en el que habla también en primera persona.

De la antigüedad de los anuncios, y las distintas apariciones del vino en las distintas artes, a la novedosa idea del escritor de añadir un código QR con más información para el lector. “Tomé la idea de un libro que presentaron en Andalucía Directo, en el que con el código podías acceder a distintos reportajes”. Con este código en ‘Arte vinario y otros majuelos’, Bellido quiere “poner al alcance de la mano del lector anuncios que son patrimonio histórico audiovisual Montilla-Moriles”.

Con 293 páginas escritas sobre la relación del vino con el arte, Bellido declara que continúa leyendo e investigando y que “si es posible dentro de un par de años me gustaría ampliar este volumen con lo que vaya encontrando nuevo”. De momento, hay un primer camino que recorrer por los tres primeros majuelos de la historia de este vino.

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3 de julio de 2021 - 06:00 h
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