El poder de las mujeres
Cada 8 de marzo, las calles de Córdoba se tiñen de morado en un ejercicio de memoria y de lucha. Pero para CCOO de Córdoba, esta fecha no es un cúmulo de actividades en torno al 8M ni una foto institucional. Es el recordatorio de que, a pesar de los avances conseguidos, las mujeres cordobesas seguimos sosteniendo un sistema que nos devuelve precariedad, brecha salarial y una sobrecarga de cuidados que condiciona nuestro presente, nuestra salud y nuestra autonomía y sentencia nuestro futuro.
Lamentablemente, la precariedad en Córdoba sigue existiendo y tiene rostro de mujer. En nuestra provincia, la desigualdad no es una percepción, es una realidad que vemos y sufrimos cada día en los centros de trabajo:
-Contratos a tiempo parcial que merman las cotizaciones y las futuras pensiones de nuestras compañeras. En nuestra provincia las mujeres se ven obligadas a aceptar jornadas parciales teniendo una tasa de temporalidad en 2025 del 23,7 % frente al 19,2 % de los hombres.
-Sectores feminizados: Donde el valor social de las tareas (limpieza, ayuda a domicilio, servicios..) no se traduce en un valor salarial acorde.
-Una brecha invisible y peligrosa: la falta de perspectiva de género en la salud laboral. Desde CCOO Córdoba denunciamos que la estructura actual de prevención, heredera de un modelo que ignora las particularidades de los sectores feminizados, está lastrando la eficacia de las políticas de seguridad. No se trata solo de biología; la construcción social de roles ha creado riesgos diferenciados que el sistema actual se resiste a ver. Al ampararse en una supuesta «neutralidad» histórica, la prevención de riesgos laborales acaba por ocultar los accidentes y enfermedades profesionales de las mujeres. Para nuestra organización, integrar esta mirada no es una opción, sino una necesidad urgente para garantizar que el trabajo deje de ser un espacio de desigualdad también en materia de salud.
-Compañeras agotadas que hacen verdaderos malabares para compaginar su carrera profesional con su rol de cuidadoras, adaptaciones de jornadas denegadas sin justificación, presiones, y en muchos casos la expulsión del mercado laboral.
Desde CCOO Córdoba somos contundentes: los cuidados no pueden recaer exclusivamente sobre los hombros y la salud de las mujeres. La corresponsabilidad debe ser un hecho y para ello no basta con campañas informativas en redes sociales o vallas publicitarias. Si bien es cierto que la sociedad en su conjunto debe cambiar y alejarse de los roles y estereotipos que encasillan a la mujer en las labores de cuidados, las administraciones públicas deben asumir su responsabilidad. Exigimos una red de cuidados pública, de calidad y efectiva donde las alarmantes listas de espera y la desesperación de las familias no sea la normalidad.
Es inconcebible que el personal de estructura en los equipos de valoración de la Dependencia en Andalucía siga siendo el mismo desde hace 20 años. Desde 2006, las solicitudes han crecido un 230 % y el tiempo medio de espera para la resolución de una prestación sigue siendo superior a los 16 meses. Nos encontramos ante un grave problema estructural que sufre la ciudadanía. Es necesario que el personal contratado temporalmente en los planes de choque pase a ser personal de estructura para garantizar el cumplimiento de los plazos establecidos en la Ley para recibir la atención a la dependencia y atender a las cerca de 30.000 personas que esperan ser atendidas por primera vez así como a las más de 50.000 personas en Andalucía que han solicitado alguna revisión.
El feminismo de CCOO es un feminismo de clase, luchamos por un cambio real a través de los Planes de Igualdad, la transparencia retributiva, los convenios colectivos, los protocolos de prevención y tratamiento del acoso sexual y por razón de sexo .... No vamos a permitir ni un paso atrás frente a quienes intentan negar la violencia de género o invisibilizar las desigualdades estructurales.
Nuestra organización trabaja a diario por la igualdad y este 8M saldrá a la calle con aún más fuerza por las mujeres que han asesinado, por las que malviven a causa de su precariedad, por las que sufren el acoso en sus puestos de trabajo, por las jóvenes que se incorporan a un mercado laboral que aún las mira con recelo. Reivindicamos que el poder de las mujeres es imparable y no daremos ni un paso atrás hasta ocupar todos los lugares que nos corresponden.
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