La Córdoba ciberpunk vivirá en 'MemE'

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Los jóvenes responsables de una serie de ciencia ficción rodada en El Higuerón buscan financiación para terminar los tres primeros capítulos |

Antes de leer, denle al play. Ahí, ahí, en el video que acompaña a esta información. Porque, esta vez sí, la imagen lo dice todo.

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¿Lo han visto ya? Pues bien, todo los que aparece está rodado en Córdoba. Esas escenas que parecen sacadas de Matrix se tomaron en unos decorados levantados con cuatro duros en una nave industrial de El Higuerón. Pero con el talento de un puñado de amigos dirigidos por José Antonio Gutiérrez Youh (1983), el pírrico presupuesto de apenas 12.000 euros ha sido más que suficiente para rodar una miniserie de tres episodios de 50 minutos cada uno, cuyo trailer ha dejado a muchos con la boca tan abierta como la que tiene usted ahora.

La criatura se llama MemE y a su primera temporada -sí, piensan hacer más- solo le faltan 6.400 euros de nada para poder terminarse. Con ese dinero, que ya están recaudando en la web de Verkami quieren ultimar los efectos especiales que completen la calidad de un producto que, a pesar de estar pensado para su consumo en Internet, tiene un aspecto absolutamente cinematográfico.

Gutiérrez, que estudió en la Escuela de Arte Mateo Inurria y se formó en la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños (Cuba), escribió el guión a principios de 2009, en un momento de auge de las series de televisión. Como Perdidos, que había tenido enganchados a millones de espectadores gracias a unos episodios tan cardiacos como adictivos. Este amor por los cliffhangers y los macguffins pueblan también el metraje de MemE, la historia de un joven de un futuro próximo ajeno a todas las tecnologías y el mundo virtual que le rodea. Un personaje situado en medio de una ciudad hipertecnificada, que guarda dentro de sí un terrible secreto.

Si Perdidos generó terabites de debates, tesis, discusiones y una comunidad de seguidores tan amplia y numerosa que podría haberse constituido como estado independiente, MemE no quiere ser menos. "Me parecía muy interesante todo esa subcultura que había crecido alrededor de la serie. Además estaba esa nueva manera en la que se contaba la historia por capítulos enganchando al público. Ahí estuvo la verdadera génesis de nuestro proyecto, en la idea de hacer algo parecido".

MemE plantea un mundo futuro pero terriblemente familiar. Porque en buena medida, ya vivimos en el futuro que dibuja la serie. Y es que ese teléfono móvil que vibra ahora mismo en su bolsillo, el tablet que toquetea para leer este artículo o las redes sociales en las que piensa compartirlo, ya son el futuro. ¿No lo cree? Pues sepa que autores de ciencia ficción como William Gibson o Philip K. Dick ya imaginaron, hace décadas, unos años venideros en los que interfaces virtuales iban a imbricarse en nuestras vidas y en nuestras mentes como recuerdos o ideas perfectamente naturales. Y casi, casi, estas concepciones de silicio ya las tenemos aquí.

Ese universo de unos y ceros es otra de las fuentes de la que MemE bebe: toda la tradición cibepunk de los ochenta que comenzó en las páginas de Neuromante, de William Gibson, se hizo imágenes con Blade Runner y dibujos en el universo manga de Akira, además de en una miríada de títulos anime. "Youh [apodo del director] nos enseñó imágenes de algunas de estas películas, como Blade Runner y de alguna forma buscábamos una estética parecida. Pero hemos tenido recursos muy limitados. El plató y los decorados eran geniales pero no había equipo de iluminación. Así que terminamos usando bombillas y algún foco de concierto. Por lo que, más que iluminar, alumbrábamos", se ríe José Caballero, responsable técnico de la película y uno de los magos que, Canon 7D en mano (la cámara usada), están detrás de este pequeño milagro visual.

Tras superar con imaginación, esfuerzo y mucho trabajo todo tipo de escollos a lo largo de seis años, ahora llega el último tirón: lograr terminar la post-producción (trabajos de edición de vídeo y sonido). Pero la compleja labor de VFX (efectos digitales) y otras necesidades, han frenado el proyecto. Como consecuencia, el equipo se ha visto obligado a recurrir a profesionales más especializados y buscar alternativas como el crowdfunding: la financiación a través de pequeñas aportaciones a partir de tan solo 5 euros. "Esta forma de hacer sigue mucho el espíritu del proyecto, que siempre ha querido ser libre y gratuito. Buscamos crear complicidad y comunidad con los espectadores, a los que se lo agradeceremos con múltiples recompensas como camisetas, pendrives y carteles oficiales; además de entradas de cine; fiestas y eventos", termina el director.

A través de esta campaña, conseguirán finalizar y estrenar el primer episodio de MemE. Pero MemE quiere ser mucho más. Si quieren saber por qué, tendrán que ver la serie hasta la última escena.

To be continued...

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