Vuelve la lluvia: carrusel de borrascas

.

Después de un final de octubre y comienzo de noviembre bastante lluvioso, el mes en curso se ha acomodado en la estabilidad atmosférica, con temperaturas propiamente otoñales y devenir de días de lo más tranquilos. Parece no obstante, que la tendencia estable quiera romperse bruscamente a partir del próximo domingo y devolvernos a los rigores del otoño más lluvioso, días fríos de cielos plomizos.

Si hasta la fecha el Anticiclón de Azores ha dominado sobre buena parte de la península ibérica, enviándonos vientos de componente oeste-noroeste, que han contenido las temperaturas y han dejado cielos despejados, desde la jornada del sábado el mismo irá perdiendo fuerza por los dominios peninsulares. Lo que ocurrirá a partir de dicha jornada, es que el paso de una vaguada por el norte peninsular, servirá para dejar precipitaciones generalizadas al paso del frente asociado. Lluvias que se dejarían notar en el sur especialmente entre la tarde del domingo y la madrugada del lunes, cuando el frente deje precipitaciones con trayectoria noroeste-sureste, y que podrán ser localmente intensas en Andalucía Occidental. Nuevo envite otoñal que vendrá además acompañado de un nuevo descenso de las temperaturas, que dejaría las máximas en valores que rondarían los 15 grados.

Reforzamiento en Groenlandia

Cuesta recordar hace cuánto tiempo, por el sur peninsular, y más concretamente por Córdoba, no tenemos un episodio prolongado de lluvias intensas espaciado por la entrada de diversos frentes, lo que en meteofrikismo se conoce como "carrusel de borrascas". ¿2012? ¿2013? Años recordados por las crecidas del Guadalquivir y sus afluentes, y por un índice NAO negativo. Este acrónimo en meteorología viene a dibujar el tipo de circulación atmosférica en el Atlántico Norte por la diferencia en el gradiente de presión entre el anticiclón de las Azores y la baja polar que suele habitar sobre Islandia. Con NAO negativa, el otoño-invierno en el sur europeo (especialmente en la península ibérica), tiende a ser considerablemente más húmedo por la entrada más al sur de las borrascas atlánticas, consecuencia por lo general de un potente bloqueo en latitudes septentrionales del Atlántico Norte.

Echando un vistazo a la tendencia reciente de dicho índice y a la tendencia prevista, el Centro de Predicción Climática de la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos), se comprueba que el valor negativo gana enteros de cara a los días que están por venir. Como ya hemos comentado en alguna ocasión anterior, las altas presiones en Groenlandia parecen mostrarse este año especialmente fuertes, lo que sirve para canalizar las bajas atlánticas hasta territorio europeo.

Tenemos por tanto el primer ingrediente para aventurar un final de noviembre bastante lluvioso en la vertiente atlántica europea. Si a eso le sumamos la creciente posibilidad de un bloqueo anticiclónico en el interior europeo, producto de las altas presiones que se forman en invierno sobre Siberia, tendríamos el combinado perfecto para dejar sobre la península ibérica el campo de batalla de las borrascas atlánticas.

Si el primer envite de las jornadas del domingo y lunes dejará ya importantes regadas por el interior peninsular, lo que pueda estar por venir según siga avanzando la semana, podría empezar a ver crecer, como lo hiciese en 2012, arroyos y cauces secos de un suelo que empieza a estar cerca de su punto de saturación. Aún es pronto para saber si lo que caiga la semana que viene pueda empezar a dar problemas, o siquiera si los avisos que a priori deberían caernos lo hacen en el momento adecuado, pero lo que sí empezamos a dar por hecho es que noviembre, acabará con casi total seguridad por encima de su valor medio de precipitación, vayan acostumbrándose a tener a mano el paraguas, va a hacer falta.

Más info en el Twitter y el Facebook del Colectivo Meteofreak

Etiquetas
stats